La Catapulta de Pensamientos que Apunta al Cielo

[Foto de Julia Montich]
Bienvenidos a este espacio de reflexión. Escribo por mí y por ustedes, para mí y para ustedes. Siéntanse libres de pasar a leer, comentar, criticar, recomendar y cuestionar si así lo desean. Pónganse en la piel del Bueno o del Malo, pero nunca dejen de ser ustedes. Si puede adueñarse la entrada, pues, es suya. Adelante.

domingo, 28 de agosto de 2011

No sé, meta más presión

"No estás para complacerme"

Es la primera vez que alguien me dice eso y no entiendo porqué no le quiero creer. CREO que temo que acepte que es al revés, que esa persona está para complacerme a mí. No me gustaría que sea así, porque no soportaría la presión de mentir o engañar si no lo está logrando. Ya no voy a mentirle o engañarla, ni a esa persona ni a mí. De todos modos, logra algo que nadie había podido lograr; eso es la oposición a la sensación que paso a explicar.

En lo que me ha tocado vivir hasta el día de hoy, siempre he estado rindiéndo exámenes, rindiendo cuentas, demostrando capacidades, etc.

Sinceramente estoy cansado de eso. Estoy cansado de trazarme metas. Al final nunca llego y si llego casi no lo disfruto porque temo cegarme de satisfacción y olvidarme que alguien más necesita un pedazo de mí.

Ya no sé si quiero esa presión de ser el que dome el corcel indomable, no sé si todavía quiero la presión de ser el que atrape la bestia mítica, no sé si aún quiero la presión de ser el que gane el premio al mejor nosequé, no sé si seguir con la presión de andar peleando por ser recordado ni ser importante para alguien. No sé si todavía estoy dispuesto a ser un líder. No sé si quiero la presión de tener siempre algo que decir y más porque ya no me importa tener la presión de si cometo errores, me equivoco o no se entiende lo que digo. Ni siquiera sé si necesito la presión de tener razón. Ya no sé si quiero esas presiones.

No sé si las quiero porque siento que ya es demasiada presión y que aún si logro moverme a pesar de la gravedad aumentada, logro algo. Miro hacia atrás y no veo que haya conseguido nada.

Como si estuviera desperdiciando mi vida, sigo viviendo para rendir exámenes, para dar pruebas, para comprobar y demostrar. Pero ya no quiero seguir así.

Quiero estar sentado en el suelo, con un poco de sol dándome a la cara. Sentir que sonrío aunque no esté sonriendo, con esa persona que me hace sentir que soy de todo menos un inutil. Esa persona hecha para mí. Esa persona que me hace reír y sonreír aún cuando no sentía ganas de ello. Quiero ver el cielo y el suelo y darme cuenta que estoy ahí, entre esas dos cosas, vivo, felíz y sin tener que demostrar nada, sin la presión de pensar si lograré mi meta o si fracasaré en el intento.

No sé. No CREO.

No me importaría no tener la razón. No me importaría si no sé limpiar, si no sé cocinar, si no sé escribir, si no sé dibujar, si no sé defenderme, si no sé querer, si no sé hacer nada... Nada importaría, porque no sentiría ninguna otra presión si la única presión es la de esa persona sobre mí.

Después de todo, tendré muchas metas que quizás no cumpla, pero en esta en la que estamos juntos ya no hay quizás que valga.

No me metan más presión. Si soy un inutil para ustedes, soy un inutil. Si no sé hacer nada, pues, no sé hacer nada.

Pero mi felicidad no depende de un exámen, depende de mí.

Yo CREO en mí. Yo CREO en esa persona. CREO en esto que sentimos. CREO en nosotros.

No sé nada más.... que eso... CREO.
Tweets por @PaYa5o