Ya han pasado varias fechas significativas este año y quedan algunas más todavía. Sin embargo, no hablo de fechas cualquieras, de esas que son para mis adentros o de mis propias vivencias, sino que hablo de aquellas que comparto con mis queridos ignotos. Fechas que marcan pedazos, comienzos y hasta algunos finales. En el día de ayer, se dio uno de éstos últimos.
A decir verdad, no tengo muchas ganas de reflexionar sobre esta "despedida", no me merezco seguir pensando. Hablando con una persona que ya pronto se hizo de mi entorno, me tranquilizaba y me guiaba un poco en mi búsqueda de cómo me sentía. Y bueno, así aprendí algo nuevo sobre mí.
He aprendido muchas cosas sobre mí. He aprendido y podido cambiar la perspectiva sobre mis modos de pensar o actuar. He aprendido a decir adiós y que, puede ser trágica y triste esa palabra, pero a veces es necesaria. He aprendido que no siempre son para mal las despedidas. He aprendido que no siempre debe doler para que uno pueda crecer. He aprendido que 'adiós' es una palabra fuerte, pero no hay que tenerle miedo. He aprendido a usarla y la he sabido usar.
He aprendido a valorar la vida. He aprendido que llorar a otra persona no es debilidad, pero si vulnerabilidad. He aprendido que ser vulnerable es parte de vivir, como así he aprendido que nos volvemos vulnerables ante quienes queremos. He aprendido que la muerte es parte de la vida y he aprendido a querer seguir vivo. He aprendido a valorar mi vida.
He aprendido que a veces me tocará ser líder, aprendiendo también que hay otras personas mejor capacitadas y cuando estos líderes quieran descansar, yo he aprendido que puedo hacerme cargo. Porque sobre todo, he aprendido que cuando un amigo decide irse, es lo que cree que es lo mejor para sí mismo. Hay que tenerle fe. Capáz tengo demasiada fe en las personas y en mi opinión, eso no está mal. Quiero aprender a tener más fe en mí y el método que elegí para aprender es proyectarme, ver mis capacidades en el 'si él/ella puede, yo puedo'. Al contrario de esos que, ejem, dicen 'si yo puedo, todos pueden'.
Muchas cosas me han llevado a aprender. Me encanta aprender y aprendo rápido, aunque a veces aprendo cayéndome de la bicicleta, otras veces no tengo que quemarme para aprender que el fuego quema. A veces si. Pero lo importante es que aprendo.
Las situaciones que nos tocan vivir, ocasionalmente nos dejan confundidos. No estamos seguros de qué pasa, porqué pasa, quién es el responsable de que pase lo que pasa o pasó. Esto no debe asustar, debemos aprender a respondernos las preguntas, aún si nos las tenemos que responder solos. Debemos aprender que si también está la posibilidad de que alguien nos ayude a encontrar las respuesta, lo dejemos, y así aprenderemos juntos.
Está bueno poder relacionarse con alguien que sabe mucho de las cosas que uno sabe también, así como también está bueno poder relacionarse con alguien que sabe cosas que uno no. Así aprendemos y aprendemos a hacer que el otro aprenda si hay un viceversa.
Aprender lo bueno es tan bueno como aprender lo malo. La clave es aprender a ser bueno y aprender a no ser malo. Aunque aprender por las malas también es aprender. Aprendí a arrepentirme.
Pero antes que todo... aprendí que hay que hacer lo que uno quiere. Y yo lo que quiero, es aprender a ser feliz.
Entonces, cada día antes de dormirme, pienso en lo que he vivido y me hago una pregunta que quiero que ustedes, mis lectores, se hagan...
¿Has aprendido algo hoy?
La Catapulta de Pensamientos que Apunta al Cielo
[Foto de Julia Montich]
Bienvenidos a este espacio de reflexión. Escribo por mí y por ustedes, para mí y para ustedes. Siéntanse libres de pasar a leer, comentar, criticar, recomendar y cuestionar si así lo desean. Pónganse en la piel del Bueno o del Malo, pero nunca dejen de ser ustedes. Si puede adueñarse la entrada, pues, es suya. Adelante.
Bienvenidos a este espacio de reflexión. Escribo por mí y por ustedes, para mí y para ustedes. Siéntanse libres de pasar a leer, comentar, criticar, recomendar y cuestionar si así lo desean. Pónganse en la piel del Bueno o del Malo, pero nunca dejen de ser ustedes. Si puede adueñarse la entrada, pues, es suya. Adelante.
lunes, 28 de noviembre de 2011
jueves, 10 de noviembre de 2011
El título genial que no se te ocurrió
Esto lo escribo porque me debo una reflexión. He estado pasando y pensando muchas cosas y cuando tengo a alguien de confianza (dependiendo el grado de confianza) le cuento más. Yo no solía contar las cosas y ahora, de repente, me doy cuenta que hay varias personas a las que le cuento todo sobre algo. Sin faltar detalles.
Estaba pensando en cómo miro hacia atrás y puedo ver los caminos y las opciones del multiple-choise que escogí. Nadie corrigió este exámen, sólo yo. No puedo decir que todas las opciones que escogí fueron las opciones correctas pero creo que igual que en la facultad, reprobar algunas materias y tener que volver a hacerlas, me sirvió. Me atrasé en mis estudios, si. Pero yo veo de nuevo y el haber tenido que rehacer unas cosas me enseñó más que los dos hechos de "este era así" y "no vuelvas a fallar".
El tiempo siguió su curso, lo seguirá haciendo siempre. Nosotros podemos acompañar el curso o simplemente dejarlo fluir. Como cuando estás sentado en el agua del río. Podés quedarte y que el agua siga pasando, acariciando tu cuerpo; o bien podés levantarte y dejar que te lleve un poco el agua y a su vez ir yendo hacia el mismo lado. No te recomiendo que vayas en contra del río. Sólo algunos salmones lo hacen y muchos terminan en las bocas de algún oso. Con las personas, ir contra el tiempo es retroceder. Es ir contra lo que uno se supone debe hacer. Yo no lo sugiero, pero la decisión es de cada uno. Incluso, conosco personas que llegaron a ser todo lo que yo quisiera ser y de repente, retrocedieron, son exactamente todo lo que no quisiera ser.
Y bueno, estaba pensando en eso de detener el tiempo. No sé, no me gustaría. Hay un instante en nuestras vidas que sentiremos que el mundo dejó de girar, que la gente está inmóvil, que las agujas del reloj tiemblan y pero no avanzan. Pero no será así, será al revés. El mundo seguirá girando, quizás más rápido; la gente seguirá su vida, yendo y viniendo, quizás más rápido; las agujas seguirán su curso, quizás más rápido. Seremos nosotros los que estarán en un ciclo infinito. Un ciclo raro e interesante que hará sentir que el tiempo no pasa. Seremos nosotros los que veremos sin ver al mundo pasar aunque sentiremos otra cosa.
Está bien que así sea. Hay momentos de mi vida, quizás también de la vida de usted mi querido lector, en la que se siente en paz, se siente bien y tranquilo. Se siente en armonía con su vida. Que las cosas van bien... SABE que las cosas van bien y SIENTE que las coss van bien y por ese momento, por unos instantes, está ahí, quieto y algo en usted hace que se detenga el tiempo. Pero se detiene usted en el tiempo, te detenés vos en tu bienestar. Esos son los momentos que querés que sean eternos. En mi opinión, eso nos sucede porque nos sentimos felices. Felices aunque sea unos minutos. Pero queremos que sea la otra felicidad, la que dura toda la vida y por eso queremos que el tiempo se detenga.
Yo pensaba y sentía así. Hoy ya quiero que el tiempo sea mi aliado. Ir con él y que me lleve. Llegar a donde tengo que llegar y llegar a tiempo. Llegar a los que me esperan, donde me esperen y llegar cuando sea el momento. Llegar con ellos por un momento y que el mundo siga girando mientras yo estoy inmóvil en ese instante. Llegar a vos y que el mundo siga girando con nosotros yendo al resto de nuestros días.
No detengamos el tiempo, no paralicemos el curso del tiempo... sigamos su curso, unamos nuestros tiempos y hagamos uno que dure mucho más. Unamos las 24 horas de nuestros días y hagamos uno de 48. Una semana de 14 días. Un año de 730 días. Una sola vida de dos vidas.
Mi tiempo quizás va más lento, o más rápido. No lo sé. Nací antes que la mayoría de mis lectores pero eso no me hace ir más rápido en si. Lo que no haré es retroceder. Avanzaré. Iré hacia adelante. Dudo poder ir siempre de frente, a veces tendré que zigzaguear, ir en diagonal, girar o caminar de espaldas, pero siempre hacia adelante, ir con el tiempo de aliado.
Por otro lado, está, no olvido, esa personas que me ha demandado más de una discusión, esa mente con las que no hablo tanto pero cuando hablamos, pasamos un largo rato discutiendo sobre nuestros puntos de vista.
Me dice este ser pensante de color amarillento verdoso que en todo caso, no cree en un concepto de tiempo, que pensar en ellos es un masoquismo. Por eso no ve el problema en volver en el tiempo. Considera que a veces es como vivir un día como el último, morir esa noche y despertar tu vida al día siguiente como si fuera una nueva. Como pausar una película en la mitad, ir a hace otra cosa, ponerla de nuevo desde el comienzo y ver otra película. Así, plantea, no vive jamás una vida-costumbre. Según ella, así uno pierde el concepto de 'decepcionarse de las personas'. Así todo tiene una nueva perspectiva.
Yo le retruqué con un detalle. Yo no quiero morir si alguien me mantiene vivo. Si alguien se aferra a mí y yo me aferro a esa persona, no quiero retroceder, no quiero morir. Quiero avanzar, hacer costumbre algunas cosas y renovar día a día otras. Experiencias, vivencias, todo. Ahí es donde se marca la diferencia, donde ella no ve la importancia de el compromiso ni del amor. Y yo si.
Ella retrocede y vuelve al mismo punto.
Yo avanzo.
¿Avanzamos juntos por el resto de nuestros días?
Estaba pensando en cómo miro hacia atrás y puedo ver los caminos y las opciones del multiple-choise que escogí. Nadie corrigió este exámen, sólo yo. No puedo decir que todas las opciones que escogí fueron las opciones correctas pero creo que igual que en la facultad, reprobar algunas materias y tener que volver a hacerlas, me sirvió. Me atrasé en mis estudios, si. Pero yo veo de nuevo y el haber tenido que rehacer unas cosas me enseñó más que los dos hechos de "este era así" y "no vuelvas a fallar".
El tiempo siguió su curso, lo seguirá haciendo siempre. Nosotros podemos acompañar el curso o simplemente dejarlo fluir. Como cuando estás sentado en el agua del río. Podés quedarte y que el agua siga pasando, acariciando tu cuerpo; o bien podés levantarte y dejar que te lleve un poco el agua y a su vez ir yendo hacia el mismo lado. No te recomiendo que vayas en contra del río. Sólo algunos salmones lo hacen y muchos terminan en las bocas de algún oso. Con las personas, ir contra el tiempo es retroceder. Es ir contra lo que uno se supone debe hacer. Yo no lo sugiero, pero la decisión es de cada uno. Incluso, conosco personas que llegaron a ser todo lo que yo quisiera ser y de repente, retrocedieron, son exactamente todo lo que no quisiera ser.
Y bueno, estaba pensando en eso de detener el tiempo. No sé, no me gustaría. Hay un instante en nuestras vidas que sentiremos que el mundo dejó de girar, que la gente está inmóvil, que las agujas del reloj tiemblan y pero no avanzan. Pero no será así, será al revés. El mundo seguirá girando, quizás más rápido; la gente seguirá su vida, yendo y viniendo, quizás más rápido; las agujas seguirán su curso, quizás más rápido. Seremos nosotros los que estarán en un ciclo infinito. Un ciclo raro e interesante que hará sentir que el tiempo no pasa. Seremos nosotros los que veremos sin ver al mundo pasar aunque sentiremos otra cosa.
Está bien que así sea. Hay momentos de mi vida, quizás también de la vida de usted mi querido lector, en la que se siente en paz, se siente bien y tranquilo. Se siente en armonía con su vida. Que las cosas van bien... SABE que las cosas van bien y SIENTE que las coss van bien y por ese momento, por unos instantes, está ahí, quieto y algo en usted hace que se detenga el tiempo. Pero se detiene usted en el tiempo, te detenés vos en tu bienestar. Esos son los momentos que querés que sean eternos. En mi opinión, eso nos sucede porque nos sentimos felices. Felices aunque sea unos minutos. Pero queremos que sea la otra felicidad, la que dura toda la vida y por eso queremos que el tiempo se detenga.
Yo pensaba y sentía así. Hoy ya quiero que el tiempo sea mi aliado. Ir con él y que me lleve. Llegar a donde tengo que llegar y llegar a tiempo. Llegar a los que me esperan, donde me esperen y llegar cuando sea el momento. Llegar con ellos por un momento y que el mundo siga girando mientras yo estoy inmóvil en ese instante. Llegar a vos y que el mundo siga girando con nosotros yendo al resto de nuestros días.
No detengamos el tiempo, no paralicemos el curso del tiempo... sigamos su curso, unamos nuestros tiempos y hagamos uno que dure mucho más. Unamos las 24 horas de nuestros días y hagamos uno de 48. Una semana de 14 días. Un año de 730 días. Una sola vida de dos vidas.
Mi tiempo quizás va más lento, o más rápido. No lo sé. Nací antes que la mayoría de mis lectores pero eso no me hace ir más rápido en si. Lo que no haré es retroceder. Avanzaré. Iré hacia adelante. Dudo poder ir siempre de frente, a veces tendré que zigzaguear, ir en diagonal, girar o caminar de espaldas, pero siempre hacia adelante, ir con el tiempo de aliado.
Por otro lado, está, no olvido, esa personas que me ha demandado más de una discusión, esa mente con las que no hablo tanto pero cuando hablamos, pasamos un largo rato discutiendo sobre nuestros puntos de vista.
Me dice este ser pensante de color amarillento verdoso que en todo caso, no cree en un concepto de tiempo, que pensar en ellos es un masoquismo. Por eso no ve el problema en volver en el tiempo. Considera que a veces es como vivir un día como el último, morir esa noche y despertar tu vida al día siguiente como si fuera una nueva. Como pausar una película en la mitad, ir a hace otra cosa, ponerla de nuevo desde el comienzo y ver otra película. Así, plantea, no vive jamás una vida-costumbre. Según ella, así uno pierde el concepto de 'decepcionarse de las personas'. Así todo tiene una nueva perspectiva.
Yo le retruqué con un detalle. Yo no quiero morir si alguien me mantiene vivo. Si alguien se aferra a mí y yo me aferro a esa persona, no quiero retroceder, no quiero morir. Quiero avanzar, hacer costumbre algunas cosas y renovar día a día otras. Experiencias, vivencias, todo. Ahí es donde se marca la diferencia, donde ella no ve la importancia de el compromiso ni del amor. Y yo si.
Ella retrocede y vuelve al mismo punto.
Yo avanzo.
¿Avanzamos juntos por el resto de nuestros días?
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)