Ya sabía que sabías, que yo sabía que volverías tarde o temprano...
Bueno, es entendible, siempre supe que acudís acá cuando parece que ya no hay otro lugar en el mundo donde sientas cierta contención, verdad? No te juzgo, tampoco me estoy burlando, no sos la única persona que viene por aquí cuando las cosas parecen perder su rumbo.
Sin embargo, dime, qué es lo que te trajo por aquí exáctamente?
Será acaso que sabías que sabía que ibas a hablarle de algo a ellos que están ahí y no supiste tener el valor suficiente? Ah, no... Ya veo... no se trata de una cuestión de valor, fue simplemente que sabías que te bloquearías y no creés estar a la altura del pensamiento a catapultar. Claro... eso fue. Ya lo sabía.
No te preocupes, yo ya sabía que no hay reglas estrictas con eso, lo sabés bien. Cada uno puede tener una teoría distinta, salvo que este es un espacio dedicado al que sé que sabés que está del otro lado, él decidirá si comparte tu visión o no. Por supuesto que en este momento, sé que no comparte tu punto de vista, pero creo que si está ahí, frente a esto, sabés que está compartiendo esa sensación que te abraza.
Que cómo lo sé? Es fácil. Se sabe con sólo ver el movimiento de sus manos, el temblor de sus ojos e incluso esa mueca en la boca, puedo ver lo que hay en esa alma... Ese vacío pidiendo a gritos que la esperanza que se está guardando, en vano obviamente, no decaiga y llegue a su vida ese deseo que es tan feliz, como triste. Es feliz porque siente que cuando suceda, algo que ya sabemos que no pasará, se sentirá completo, crecido, listo para vivir otra vez en la plenitud de una buena vida, algo hermoso... Ajá! Por eso mismo sabés que es triste. Porque no sucederá y lo sabe. Ni siquiera en lo más dentro suyo. Lo sabe bien y por donde lo mire. Por eso intenta no mirarlo. Por eso a cada caminata sube el volúmen de su música y mira el teléfono celular una y otra vez, porque se habla a sí mismo, desde su comando central, martillándose el alma y el corazón al mismo tiempo, repitiendo una y otra vez, lo que ya no se quiere oír, pero no se puede evitar saber.
Por eso sé que sabés que sé que estás aquí. Porque quieres callar esa voz.
Lo siento, no tengo solución a eso. Pero si sabés que tengo una respuesta a esa voz.
Cómo no! Por supuesto que le respondo ya mismo. Es que acaso no lo ves? Fijate mejor. Ah, bien... ahí lo viste. Y lo sabés. Sé que sabés que no es un punto final, no son puntos suspensivos. Estás aquí del mismo modo que esa persona ahí, cara a cara con su realidad, con esta realidad, con tu realidad... Sabés que sé que vive lo mismo. Sabés que sé que quiere morir igual. Sabés que sé que vivir puede ser el modo más extraño, largo y doloroso de morir. Deja muchas más marcas que cualquier otro modo de morir, por supuesto, pero la gran mayoría, sabés que sólo son vistas por ojos especiales. Si, sabés que sé que así es... Ojos como estos. Ojos que saben que vieron lo mismo, pero en alguien más, quizás no del mismo enfoque, pero lo vieron igual.
Siendo honesto, ya sé que sabés que no deseo que te dure mucho. Ojalá se te acabe pronto. Realmente está dentro de mis añoranzas que no te continúe eso. Que se te termine.
Que a qué me refiero? A la racha? A la tristeza? A la felicidad? Al sentimiento de soledad? A ese pensamiento de que no vas a alcanzar jamás tus objetivos? A la vida?
Bueno, bueno, bueno... Creo que sabés que sea lo que sea lo primero que pensaste, es lo que realmente querés que se te acabe.
Está bien. Regresa al abismo, o a esa húmeda grieta. Volvé cuando necesites que te vuelva a decir lo que ya sabés que ya sé.
De todas maneras, si lo pensás muy detalladamente, sabés que ya sabía que en realidad estabas con las manos vacías... Que te quedes y te vayas con las manos vacías, no debería cambiar nada. Quizás seguirá así, porque en tus manos hay agujeros que no ves, y todo lo que sostenías, mientras más fuerte lo apretabas, de hecho más rápido se salía, lógicamente.
Oh, lo lamento. No sabía que ya sabías, que sabía que volverías.
Tampoco sabía que ya sé que vas a volver... en soledad, una vez más.
Lamento no saber mucho más que eso. Igual ya sabía que lo sabías.