No sé porqué, pero tiendo a entusiasmarme tanto con algo que suelo empecinarme en sacarle el mayor provecho pero en un corto período de tiempo. O sea, es como si cada cosa nueva que obtengo pasara a ser la única prioridad y así me tematizo hasta que ya no aguanta más o simplemente ya no me causa ningún efecto.
Creo que de esta manera acumulo muchas cosas que después guardo con cariño, a pesar de que no vuelva a sacar de su lugar. Pongamos un ejemplo... me bajo un jueguito nuevo, lo juego, lo juego, me envicio, lo termino, fin. No lo juego más hasta que dentro de muuucho tiempo vuelva a acordarme y empiezo de nuevo. El tema es que hasta que eso pase, pasa un montón de tiempo y un montón de cosas. El problema es cuando lo hago con las personas. En cierto modo las invado o las exploro demasiado hasta que después ya no me interesan, me cansan.
Quienes me conocen sabe que me harto de muchas cosas después de un tiempo, me gustaría como borrarlo todo y empezar de nuevo algo nuevo.
Las personas también pueden ser juegos para mí... Hay veces que conosco una persona que es me resulta tan difícil que quiero ver cómo termina y hasta que logro descifrarla, paso mucho tiempo jugando con esa persona. Cuando digo "jugando" no interpreten lo que interpretan siempre, eso de los sentimientos y todo eso, porque la verdad, esas actitudes me tienen sin cuidado. Eso va principalmente para los moralistas que leen siempre la misma frase y no encuentran más de una sola connotación.
Qué pasa si el juego es mucho más difícil de lo que pensé? me atrapa más, me entusiasma más, casi que me obsesiona. Pero, no olvidemos que no es un juego y la otra persona obviamente va a reaccionar. No puedo esperar que reaccione de una forma no negativa. Tal vez por costumbre, tal vez por lógica, pero la mayoría de las veces se dió de esa forma.
No soporto cuando algo es suficientemente transparente o fácil para mí. No me atrae, me cansa, me aburre. Quiero algo más, algo nuevo... No me conforma lo que me queda. Porque lo que me quedaba ya lo gasté, lo desgasté... Le dí buen uso y demasiado también. Ahora bien, cuándo alguien juega conmigo? yo no me doy cuenta o al menos, tampoco me siento invadido. Tal vez porque tengo la característica de divertir antes de aburrir para que se diviertan por sus medios y eso me ataja.
Yo no creo ser tan misterioso. Yo no pretendo ofrecer más que lo que ofresco y por eso tampoco pretendo que me ofrescan. Prefiero servirme solo, que le dicen. Me lleno fácil también. Insistente y percistente yo? Por supuesto que sí, porque no paro hasta que quiera parar. Incorformista? no. Me conformo cuando quiero, no es que vivo pidiendo más. Por un tiempo puede que no quiera otra cosa porque estoy muy entretenido con lo que tengo en ese momento... Lo mismo pasa con esa persona que hoy día, desgraciada o afortunadamente, me llegó para jugar.
Pronto la desgastaré. No me da cargo de consciencia ni nada. Arrepentirme? de qué?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Exprésate... opina... cuestiona... lanza un pensamiento hacia arriba...