Bueno, esta entrada estaba varada hace mucho.
La cosa empezó así más o menos:
Hace tiempo me pregunto si acaso yo sería una estrella para alguien. Me preguntaba si así cómo era posible que para mí muchas personas eran estrellas caídas, ¿yo podía ser una estrella para ellos?
Entonces fue cuando encontré algo que me resultó muy interesante. Es de común conocimiento para la gran mayoría de los lectores de este sitio, que "Tanuki" es un apodo que me he ganado por algunos varios motivos. Tanuki, es mapache en japonés, y éste viene de la especie de los llamados "procyon". También, es de común conocimiento que soy muy partidario de los colores brillantes o llamativos, en especial el amarillo.
Ahora bien... ¿Qué tiene esto que ver con las estrellas y todo el rollo?
Bueno, al parecer existe una estrella llamada justamente:
Procyon. Su nombre oficial es "ALFA CANIS MINORIS" (de ahí el título de la entrada). Según se sabe, es la octava estrella más brillante del cielo nocturno y la más brillante de la constelación Can Menor. Eso del cielo nocturno será por los hábitos noctámbulos...
Esta estrella es una de las que está más cerca de nuestro sistema solar, junto a su compañera la Estrella de Luyten que tiene un brillo rojizo y se piensa que rota muy lento.
Es una "estrella binaria". Esto quiere decir que tiene algo así como una bipolaridad. Están
Procyon A, su lado principal, que brilla en un color amarillento y es bastante más grande que el sol; y está
Procyon B, que es su lado más débil por ser una enana blanca. El lado normal y el lado blando, quizás... [por no decir "lado puto"].
Procyon A, es una estrella del
tipo espectral F. Curioso dato si tenemos en cuenta el nombre del autor de esta entrada. Esta clasificación espectral, tiene que ver con el nivel de brillantez. La cual, la protagonista de esta entrada es tan brillante que se la considera una subgigante, porque en su centro (núcleo) ya se fusionó el hidrógeno en helio. Pero aún así, no es una clasificación definitiva porque al parecer, quiebra un poco el standard de las de su tipo, pero tampoco llega a ser una gigante. Es casi como si no quisiera aceptar lo que es en parte y aspira a ser más de todos modos. Por lo que de aquí a un tiempo (miles de años) puede llegar a ser anaranjada. Eso significaría ser grande con un aire a pequeño. Sabemos que los colores más oscuros tienden a contraerse solos. Como si en el fondo quisieran disimular que están creciendo. Yo respeto a esas estrellas. Las admiro. Brillan menos intenso, pero no dejan de brillar. Anaranjado... que bonito color.
Creo que más o menos entendemos ahora de la estrella. Puede que leamos esta estrella como alguien en particular. Yo encontré muchas coincidencias. Digo que lejos de querer sonar ególatra y a riesgo de parecer un altanero, esta estrella puede ser mi luz en el cielo.
Alguna vez hablé de estrellas caídas. Lo que me hacen sentir. Que muchas veces iluminan a las que tienen abajo y se guían por la luz de las de arriba, pero no tuve en cuenta algo: las estrellas no tienen arriba y abajo. Las estrellas están allá en el cielo. Pero si el cielo me envió un trozo y yo supe cómo llegar hasta allá, es que puede que sea una estrella que bajó a dar calor o energía a quien necesitara una guía, a quien necesitara una estrella para ver. Dejando para siempre en lo alto mi luz junto al trozo de cielo, dejando una marca donde pueda recordar qué era.
Si dejé en algún sitio esa luz, esa marca, puede que algún día vuelva a unirme... puede que deje de brillar...
Hay quienes dicen que uno brilla con su propia luz... Yo creo que hay quienes aún no saben cómo brillar y toman prestada de una estrella ese brillo.
Me gustó pensar una noche que posiblemente yo haya sido una estrella... Me vino en mente que no es que haya sido, sino que seré una luz que dará un poco más de luz a esa estrella cuando ya no esté aquí en esta tierra. La luz es energía y se va demasiado rápido.
Así es como si no soy esa estrella, seguramente seré una luz que vaya a la estrella que le corresponde: Procyon.
Siendo una luz... me iré muy rápido...
Siendo luz de la estrella... volveré tan rápido que parecerá que nunca me fui...
Por favor, ustedes... estrellas que me guían y me enseñan a usar mi energía... brillen! brillen mucho enseñándome cómo brillar con mi propia luz... porque no sé cuánto, pero sé que hay quienes me necesitan más de lo que creo para que ilumine sus vidas o sólo para verme brillar... pero mientras...
Brillen para mí... Las necesito más de lo que creen...
Brillen...