Desde hace mucho siento que si me trasladaran, si me sacaran de mi lugar y me pusieran en un sitio a donde no pertenezco, podría aún así, amoldarme a mí mismo para estar cómodo y amoldar en lo posible a ese nueve espacio, con el fin de que me sea cómodo.
Pienso por ejemplo en si viviendo en otro lugar estaría bien. Si por ejemplo, me moviera o mudara a otro lugar, podría, no ser feliz, sino simplemente estar a gusto. A veces pienso que si. A veces pienso que no aguantaría. Lo cierto es que he descubierto que con algunas personas, la mayoría de los que están leyendo esto, el idioma es el mismo, aunque las pequeñas diferencias nos dan un no sé qué que nos hace particulares.
Habrán notado algunas expresiones que aunque no sean las mismas, tenemos un equivalente o bien, entendemos lo que quiere decir. También puede que la información o estímulos que recibimos o acumulamos por otros medios, en esta era, amenizan mucho esta cuestión.
Ahora bien, apunto básicamente a un llamado a una reflexión. Propia, como siempre lo ha sido. Que si evoca a la vuestra, pues, ya es cuestión de ustedes. Yo no planeo ser ejemplo, no me gusta serlo. Simplemente soy auto referencial y expongo lo que pasa en mi autopista cerebral.
La reflexión a la que llamo tiene que ver con mi persona en otro sitio, como bien decía al comienzo. Sé que soy un tipo adaptable, pero también sé que soy algo nostálgico. Me gustaría poder poner a prueba esas características de mí. Ver a qué punto una está sobre la otra y cuánto estoy dispuesto a cambiar mi estilo de vida.
Suelo decir que cuando uno se muda, se lleva de todo, pero nunca todo. Quizás lo más difícil de poner en cajas y llevarse son los recuerdos. Con cualquiera de ustedes que se haya mudado, puedo compartir esa sensación de siempre mirar sobre el hombro a eso que dejamos y apreciar el “así era allá”. A quienes no hayan experimentado esto, les cuento un poco que es algo incómodo y a su vez divertido. Es quitar todo del lugar para reubicar. Claro que hay casos particulares de ustedes que van y vuelven, en una suerte de “me voy por un tiempo”. No logrando cerrar nunca un círculo. De paso, les gusta cambiar de lugar las cosas todo el tiempo. Por ejemplo, los muebles. En mi caso, eso es muy raro que se de, el día que me gusta un “orden” hago todo lo que pueda para mantenerlo. Manía mía quizás.
Por otro lado, volvamos un poco al tema del idioma. Del habla en sí.
He tenido la oportunidad de darme cuenta que soy algo –bastante- influyente. Uso expresiones que se quedan en la cabeza y la gente las repite como a algunas canciones. Por encontrarlo, no me sucede a mí de ellos. A pesar de que cuando alguna se me empieza a adherir, encuentro otra que me parece mejor y las reemplazo. Limpio mi vocablo, pero recuerdo a la anterior en caso de suceda que me lo mencionen. Sé de ese modo, cuál es su significado. O incluso, por temporadas se me pega algo hasta que vuelvo “propio” y ya luego parece que es un decir mío, y no algo que importé.
¿Tiene esto algo que ver con lo anterior? Pues si, en sentido de que intuyo que si me voy a vivir fuera de los límites de este país, mi habla sería más propensa a pegársele a los demás que la suya a mí. Tal vez por hablar demasiado, o tal vez por hablar de una manera algo, emm… peculiar. Están también los que son todo lo contrario. Casi carecen de ese “color propio”, pero ese ya es un tema aparte, del que tanto no sé, o no tengo ganas de hablar. Dado que, como dije párrafos arriba, me estoy usando de ejemplo sin pretender ser ejemplo.
La diferencia de léxicos no es un problema para sujetos como yo que siempre están de curiosos por todos lados. Para sujetos como yo que la información nunca parece ser suficiente. Poder dominar varios idiomas o léxicos de la misma lengua es algo muy interesante, porque esto ayuda a entender lo que te quieren decir.
Estás leyendo esto y lo más seguro es que tu idioma sea el mismo que el mío, pero con variaciones. Has aprendido muchas palabras mías y seguramente yo tuyas. Hemos intercambiado expresiones, te has adueñado de frases mías y yo me adapté a algunas tuyas. Es lo más probable.
Bueno, se me está pasando el efecto del café, así que si esto les gustó, genial, y sino, pues, ya habrá otra entrada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Exprésate... opina... cuestiona... lanza un pensamiento hacia arriba...