La Catapulta de Pensamientos que Apunta al Cielo

[Foto de Julia Montich]
Bienvenidos a este espacio de reflexión. Escribo por mí y por ustedes, para mí y para ustedes. Siéntanse libres de pasar a leer, comentar, criticar, recomendar y cuestionar si así lo desean. Pónganse en la piel del Bueno o del Malo, pero nunca dejen de ser ustedes. Si puede adueñarse la entrada, pues, es suya. Adelante.

lunes, 14 de febrero de 2011

Tips recitaleros

Siempre sufro de ansiedad, pero esta se potencia cuando suceden determinadas cosas o veo determinadas cosas. Una de estas cosas, son videos de recitales. A los que fui o a los que no fui. Si no fui y veo el video me da ansiedad; si fui, me da mucha ansiedad pero bueno, este no es el motivo de la entrada.

Esta entrada viene a existir por un trio de motivos. El primero es que estoy aburrido. El segundo es que la Renegadita tenía ganas de leer otra entrada mía sobre la vida cotidiana más simple y no tanta reflexión. Y la tercera es que quería darles unos consejos útiles de mi propia experiencia.

He ido a varios recitales. Algunos chicos, de cuarenta o cincuenta personas nomás. Medianos (o normales) de cincomil, sietemil personas. Algunos muy grandes como festivales, de treinta mil personas. Dado esto, he decidido dar algunos tips que pueden resultarles útiles, como me son útiles a mí. Está de más decir que son consejos y nada más. Pueden tomarlos y tenerlos en cuenta, como pueden no darles importancia.

Bueno, quí van:
  • Zapatillas. No es conveniente ir con otro calzado. Las sandalias son propensas a salirse o romperse. Los zapatos son incómodos.

  • Ropa cómoda pero ajustable. Un buen jean o bermudas que se puedan ajustar con cintos. Joggins y eso no es recomenbable ya que un jalón y te quedás en ropa interior.

  • Bolsillos ajustados, con cierre y/o vacios. Es muy común perder cosas o que te las roben. Si hay que llevar dinero, llevarlo en los bolsillos para encendedores de los jeans, hechos un rollito y dentro de alguna bolsita plástica o algo así. Este último detalles es porque si se transpira, los billetes pueden desarmarse. Celular y eso, procurá no llevar. Sino, una riñonera por dentro de la ropa es buena opción, pero algo incómoda.

  • Averiguá cómo ir y cómo volver de antemano. Embarcarse a un lugar al que no se conoce es un peligro en cualquier contexto, pero tratándose de un recital puede ocasionar muchos problemas.

  • Punto de encuentro. Si vas acompañado, coincidan en un punto de encuentro dentro del recinto (o predio) para luego poder reunirse en caso que se separen en el mosh pit (reducto donde se produce el pogo).

  • Lleno pero no relleno. Comé antes de ir. Pero no mucho, sólo lo suficiente para tener energía para saltar y eso, y no tanto como para que te ganen las ganas de ir al baño o te descompongas cuando se te revuelva la comida.

  • Aléjate de lo que te conviden. Puede que ese fulano no tenga malas intenciones y te convida cerveza, pero por las dudas, no aceptes. Nunca se sabe.

  • Muévete. Si pasan muchas canciones que no te sabés y es de los recitales en los que toca estar parado, después de un rato de estar quito, empieza a doler la espalda. Te sugiero que te muevas de un lado a otro, saltes aún sin muchas ganas o busques una pared para apoyarte.

  • Localiza las salidas de emergencia. Hubo tragedias en conciertos y todos tenemos que ser conscientes de eso. Apenas llegues al recinto, es clave tener en cuenta qué se puede hacer si sucede algo.

  • Todos amigos. Estamos todos ahí por una razón, la banda, la música, el folclore del recital. No armemos bardo. Quilombo si. No hay que buscar pelea ni dejar que otros se peleen. Suele suceder que siempre están los que va a robar o los que van puestos en cocaína o ebrios. Muchos van a buscar pelea, no les lleves el apunte. Pero ojo! tampoco te dejes basurear. La idea es que todos nos cuidamos entre todos.

  • Si no sos de gran estatura y querés ver bien, utilizá los flancos. Adelante a los costados está bien. Adelante y al medio es mucho mejor visualmente, pero tenés que cuidar a dónde te da la valla. Si te da a la altura del pecho o un poco más abajo, mucho cuidado, porque si te aprietan mucho, te quedás sin aire.

  • El "vomitón". Una forma muy eficaz de salir de la montonera es lo que llamé "el vomitón" y consiste en ir simulando que te sentís mal y querés vomitar. Te doblás hacia adelante, sin ver a la gente y caminar medio rápido. Es mucho más eficaz si alguien te acompaña frotándote la espalda y diciendo "permiso! permiso por favor!". La gente te abre un pasillo automáticamente. No abuses tampoco de esta técnica o al menos no lo repitas por el mismo camino.

  • Anticipadas. Si tenés ganas de ir a un recital y te enterás por anticipado, digamos, dos meses antes, esperá un mes y comprá la entrada anticipada. No la compres con los dos meses antes porque corrés mucho riesgo de tiempo en el que pueden surgir muchas cosas. Casi sobre la fecha, suelen subir de precio.

  • Compañeros recitaleros incondicionales. Podes tener un grupo de amigos a los que no les interese ir a ver tal o cual banda que vos querés ver y a vos puede sucederte lo mismo con la anda que quieran ver ellos. Te sugiero que pruebes ir igual. Acompañar a alguien que puede ir solo es asegurarte el que después puedas pedirle que te acompañe a vos.

  • Cuidá la voz. Gritaaaar! Cómo no gritar en un recital para cantar las canciones que querés escuchar en vivo? Gritá todo lo que quieras o puedas, pero sabés que podés quedarte sin voz. Después de eso, es aconsejable tomar té con miel o usar bufandas o cuellos. Las cuerdas vocales son cosas muy frágiles.

  • Ropa media. Si hace calor no importa. Repito. El jean y una remera mangas largas son las mejores vestimentas para un recital. Te podés arremangar y cuando salgas de ahí todo transpirado, puede hacerte frio. Evita enfermarte.

  • Guarda las entradas. Son recuerdos.

  • Buena onda con la policía. Cuando te hagan los cacheos en la entrada, por muy mal que te caigan los polis, hazte el simpático. Mientras más cara de piola pongas, menos tiempo te hacen cacheo.
Em... No se me ocurren más por ahora. Si llegan a surgir, las agregaré como comentario. Y si a ustedes se les ocurren, no duden en aportar.

De todos modos, espero que les sirvan. Je.




Asombra su sombra

Muchas personas pasaron por mi vida. Muchas personas están en ella. Muchas personas pasarán por ella. Muchas y muy variadas vidas a la mía. Malos y buenos en su vivir. Todas tenían algo en común. Ninguna de ellas estaría sola ni un segundo, siempre un ente los acompañaría.

Mi ente acompañante me cae bien. A veces pienso que es la proyección de mi alma y no de mi cuerpo propiamente dicho, pero pasa que no sé ni qué es el "alma", por ende me quedo con la definición del bloquedo de la luz.

Las sombras son fantásticas. Pueden estar haciendo algo y uno puede interpretar cualquier otra cosa. La sombra en si es un fenómeno contrariado. Es una zona donde se ha bloqueado la luz. Obviamente esta será una zona oscura. Pero necesita luz.

Este asunto me llevó a algo muy particular, porque leí por ahí que "la sombra" (además de algún superhéroe de comic) es un arquetipo; particularmente, del inconsciente. Dicho de otro modo, representa un poco lo que sentimos y queremos ser o hacer, desde lo más profundo de nosotros y sin ser "conscientes". Según mucho de la psicología, la mayoría de estas cosas, conforman un formato algo negativo o inmoral. O sea, como si fuera nuestro bajo instinto o nuestro lado malvado. Eso dicen de la sombra.

No me convence del todo, pero bueno, la sombra en sí es una proyección bidimensional invertida del objeto que bloquea la luz. Esto resulta curioso porque junto con el Limón pensamos que puede ser otra versión de nosotros. Pensemos que se parece un poco a lo que planteé hace mucho sobre el otro lado del espejo. A lo que me refiero es que puede que nosotros seamos la sombra de esos que pisamos. Uhm... "esos que pisamos". Esto es un detalle que quiero revolver. Pensemos que siempre estamos conectados a nuestras nombras. Cuando no hay luz, está oscuro. Si está suficientemente oscuro tampoco nos vemos a nosotros mismos. O sea que si no vemos la sombra y no nos vemos, puede que seamos una sombra. Bueno, ya sé... eso fue un silogismo, pero me entendieron.

Me llama mucho la atención el hecho de que mientras más horizontal sea el rayo de luz a obstaculizar, más larga se hace la sombra. La mayoría de las veces, esto sucede porque el sol se va poniendo. Como si de alguna manera nos hicieran entender que a medida que pasa el tiempo, nosotros también crecemos.

Otra cosa es que no nos parece extraño cuando vemos en películas como Peter Pan o Drácula que la sombra se mueve ajeno al personaje. A mí me pasó una vez que iba caminando y vi la sombra que abría los brazos. Como era de noche y pasaba cerca del alumbrado público me volteé a ver si era alguien que venía detrás mío. No vi a nadie. Me fijé bien y había sido mi sombra. Yo no había abierto los brazos y confieso que un poco me asusté. Eso me hizo pensar que quizás mi sombra también es autónoma y si sigue mis movimientos es porque quiere. O quizás yo soy quien sigue los movimientos de ella.

Las sombras no engañan. Nosotros no engañamos con ellas. Las sombras son sinceras, pero nosotros interpretamos lo que queremos interpretar cuando las vemos.

Cuando decimos que alguien es como la sombra de alguien más, queremos decir que lo sigue a todos lados, o que lo imita, o las dos cosas. ¿Por qué será que no pensamos que es su inverso?

Me harté.
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