Mi ente acompañante me cae bien. A veces pienso que es la proyección de mi alma y no de mi cuerpo propiamente dicho, pero pasa que no sé ni qué es el "alma", por ende me quedo con la definición del bloquedo de la luz.
Las sombras son fantásticas. Pueden estar haciendo algo y uno puede interpretar cualquier otra cosa. La sombra en si es un fenómeno contrariado. Es una zona donde se ha bloqueado la luz. Obviamente esta será una zona oscura. Pero necesita luz.
Este asunto me llevó a algo muy particular, porque leí por ahí que "la sombra" (además de algún superhéroe de comic) es un arquetipo; particularmente, del inconsciente. Dicho de otro modo, representa un poco lo que sentimos y queremos ser o hacer, desde lo más profundo de nosotros y sin ser "conscientes". Según mucho de la psicología, la mayoría de estas cosas, conforman un formato algo negativo o inmoral. O sea, como si fuera nuestro bajo instinto o nuestro lado malvado. Eso dicen de la sombra.
No me convence del todo, pero bueno, la sombra en sí es una proyección bidimensional invertida del objeto que bloquea la luz. Esto resulta curioso porque junto con el Limón pensamos que puede ser otra versión de nosotros. Pensemos que se parece un poco a lo que planteé hace mucho sobre el otro lado del espejo. A lo que me refiero es que puede que nosotros seamos la sombra de esos que pisamos. Uhm... "esos que pisamos". Esto es un detalle que quiero revolver. Pensemos que siempre estamos conectados a nuestras nombras. Cuando no hay luz, está oscuro. Si está suficientemente oscuro tampoco nos vemos a nosotros mismos. O sea que si no vemos la sombra y no nos vemos, puede que seamos una sombra. Bueno, ya sé... eso fue un silogismo, pero me entendieron.
Me llama mucho la atención el hecho de que mientras más horizontal sea el rayo de luz a obstaculizar, más larga se hace la sombra. La mayoría de las veces, esto sucede porque el sol se va poniendo. Como si de alguna manera nos hicieran entender que a medida que pasa el tiempo, nosotros también crecemos.
Otra cosa es que no nos parece extraño cuando vemos en películas como Peter Pan o Drácula que la sombra se mueve ajeno al personaje. A mí me pasó una vez que iba caminando y vi la sombra que abría los brazos. Como era de noche y pasaba cerca del alumbrado público me volteé a ver si era alguien que venía detrás mío. No vi a nadie. Me fijé bien y había sido mi sombra. Yo no había abierto los brazos y confieso que un poco me asusté. Eso me hizo pensar que quizás mi sombra también es autónoma y si sigue mis movimientos es porque quiere. O quizás yo soy quien sigue los movimientos de ella.
Las sombras no engañan. Nosotros no engañamos con ellas. Las sombras son sinceras, pero nosotros interpretamos lo que queremos interpretar cuando las vemos.
Cuando decimos que alguien es como la sombra de alguien más, queremos decir que lo sigue a todos lados, o que lo imita, o las dos cosas. ¿Por qué será que no pensamos que es su inverso?
Me harté.
Me gusta como escribes.
ResponderEliminar"La forma interesante de ver lo cotidiano", me fijare mas en mi sombra.
perdón si no te conteste antes, estaba mitad sin ganas y otra mitad secuestrada por el deber.
y gracias por pasarte por mi blog. Realmente lo de la música no fue al propósito, recién me di cuenta de como pegaba con Julieta cuando lo resaltaste. Lacie pega con todo *////*
espero ver mas de lo tuyo!