La Catapulta de Pensamientos que Apunta al Cielo

[Foto de Julia Montich]
Bienvenidos a este espacio de reflexión. Escribo por mí y por ustedes, para mí y para ustedes. Siéntanse libres de pasar a leer, comentar, criticar, recomendar y cuestionar si así lo desean. Pónganse en la piel del Bueno o del Malo, pero nunca dejen de ser ustedes. Si puede adueñarse la entrada, pues, es suya. Adelante.

miércoles, 28 de julio de 2010

Bolsas y casillas

El otro día pensaba en actores polifacéticos, y me detuve en uno que me cae muy bien. un actor que fue encasillado como "puto" por algunos tipos y por "sex syymbol" por muchas mujeres. Es que cuando interpretó un papel principal en una de las películas más caras, taquilleras, románticas y (en mi opinión personal) más aburridas de la historia, se ganó ese título.

Ahora Leo DiCaprio demostró que no sólo es un Romeo moderno o un policía mala onda, ni es sólo un jovencito timador o un loquito de la cabeza. Es un polifacético buen actor. Evitando caer en una casilla de la que no pueda moverse más. Como un peón con otro en frente. No quiere ser encasillado en un arquetipo y no quiere que lo metan en la misma bolsa que a actores como Hugh Grant, a quien, díganme, ¿se imaginan con un arma en la mano y no en una comedia romanticona o un melodrama de domingo a la tarde?

"Encasillar"... "Meter en la misma bolsa"... Curiosas expresiones, ¿no? Pero, ¿qué significan?

Cuando a alguien lo meten en la misma bolsa que a alguien más, quiere decir que lo están asociando o relacionando por algo con ese alguien más. Esto puede interpretarse como si lo hicieran una generalidad, como si lo estuvieran haciendo un standard. Si lo encasillaran la cuestión se parece, sólo que no necesariamente tiene que ver con alguien más. Es como iconizarlo. Como si la gente tuviera que ir encontrando tipos de tipos para identificar a distintos tipos de tipos.

Creo que a mí se me iconiza mucho, aunque trato de no ser de varias casillas, sino de una casilla. Ser la casilla de mi mismo, y de no estar en la misma bolsa con nadie más.

Yo trato de ver la originalidad, la individualidad, lo especial que es cada uno. Sí encuentro relaciones entre distintas cosas, personas, personalidades, personajes, etc. (Se habrán dado cuenta). Pero siempre trato de evitar esa acción de poner varios dentro de una misma casilla. En cambio meto dentro de la misma bolsa. Aunque casi siempre esto se debe a algo negativo. Como si metiera en la bolsa a lo que no quiere tener fuera. Después de todo, no veo lo que está dentro de la bolsa a menos que me asome.

¿Y si alguien se sale de las casillas? Creo que el porqué de eso está definido como que hacemos que alguien deje de ser lo que se supone que es. Ejemplo? Emm... si alguien está en las casillas de los sumisos, callados, tranquilos y de repente, por tanto que se lo fastidia, se levanta, te grita y te tira una silla por la cabeza, se puede decir: "se salió de sus casillas".

Como sea, yo quiero que me ubiquen en tal o cuál casilla. No quiero estar en ninguna bolsa. Yo vivo la vida con la intención de estar en y ser mi propia casilla en mi tablero.

Ustedes?

domingo, 11 de julio de 2010

Alfa Canis Minoris: la estrella que fue

Bueno, esta entrada estaba varada hace mucho.

La cosa empezó así más o menos:

Hace tiempo me pregunto si acaso yo sería una estrella para alguien. Me preguntaba si así cómo era posible que para mí muchas personas eran estrellas caídas, ¿yo podía ser una estrella para ellos?

Entonces fue cuando encontré algo que me resultó muy interesante. Es de común conocimiento para la gran mayoría de los lectores de este sitio, que "Tanuki" es un apodo que me he ganado por algunos varios motivos. Tanuki, es mapache en japonés, y éste viene de la especie de los llamados "procyon". También, es de común conocimiento que soy muy partidario de los colores brillantes o llamativos, en especial el amarillo.

Ahora bien... ¿Qué tiene esto que ver con las estrellas y todo el rollo?

Bueno, al parecer existe una estrella llamada justamente: Procyon. Su nombre oficial es "ALFA CANIS MINORIS" (de ahí el título de la entrada). Según se sabe, es la octava estrella más brillante del cielo nocturno y la más brillante de la constelación Can Menor. Eso del cielo nocturno será por los hábitos noctámbulos...

Esta estrella es una de las que está más cerca de nuestro sistema solar, junto a su compañera la Estrella de Luyten que tiene un brillo rojizo y se piensa que rota muy lento.

Es una "estrella binaria". Esto quiere decir que tiene algo así como una bipolaridad. Están Procyon A, su lado principal, que brilla en un color amarillento y es bastante más grande que el sol; y está Procyon B, que es su lado más débil por ser una enana blanca. El lado normal y el lado blando, quizás... [por no decir "lado puto"].

Procyon A, es una estrella del tipo espectral F. Curioso dato si tenemos en cuenta el nombre del autor de esta entrada. Esta clasificación espectral, tiene que ver con el nivel de brillantez. La cual, la protagonista de esta entrada es tan brillante que se la considera una subgigante, porque en su centro (núcleo) ya se fusionó el hidrógeno en helio. Pero aún así, no es una clasificación definitiva porque al parecer, quiebra un poco el standard de las de su tipo, pero tampoco llega a ser una gigante. Es casi como si no quisiera aceptar lo que es en parte y aspira a ser más de todos modos. Por lo que de aquí a un tiempo (miles de años) puede llegar a ser anaranjada. Eso significaría ser grande con un aire a pequeño. Sabemos que los colores más oscuros tienden a contraerse solos. Como si en el fondo quisieran disimular que están creciendo. Yo respeto a esas estrellas. Las admiro. Brillan menos intenso, pero no dejan de brillar. Anaranjado... que bonito color.

Creo que más o menos entendemos ahora de la estrella. Puede que leamos esta estrella como alguien en particular. Yo encontré muchas coincidencias. Digo que lejos de querer sonar ególatra y a riesgo de parecer un altanero, esta estrella puede ser mi luz en el cielo.

Alguna vez hablé de estrellas caídas. Lo que me hacen sentir. Que muchas veces iluminan a las que tienen abajo y se guían por la luz de las de arriba, pero no tuve en cuenta algo: las estrellas no tienen arriba y abajo. Las estrellas están allá en el cielo. Pero si el cielo me envió un trozo y yo supe cómo llegar hasta allá, es que puede que sea una estrella que bajó a dar calor o energía a quien necesitara una guía, a quien necesitara una estrella para ver. Dejando para siempre en lo alto mi luz junto al trozo de cielo, dejando una marca donde pueda recordar qué era.

Si dejé en algún sitio esa luz, esa marca, puede que algún día vuelva a unirme... puede que deje de brillar...

Hay quienes dicen que uno brilla con su propia luz... Yo creo que hay quienes aún no saben cómo brillar y toman prestada de una estrella ese brillo.

Me gustó pensar una noche que posiblemente yo haya sido una estrella... Me vino en mente que no es que haya sido, sino que seré una luz que dará un poco más de luz a esa estrella cuando ya no esté aquí en esta tierra. La luz es energía y se va demasiado rápido.

Así es como si no soy esa estrella, seguramente seré una luz que vaya a la estrella que le corresponde: Procyon.

Siendo una luz... me iré muy rápido...

Siendo luz de la estrella... volveré tan rápido que parecerá que nunca me fui...

Por favor, ustedes... estrellas que me guían y me enseñan a usar mi energía... brillen! brillen mucho enseñándome cómo brillar con mi propia luz... porque no sé cuánto, pero sé que hay quienes me necesitan más de lo que creo para que ilumine sus vidas o sólo para verme brillar... pero mientras...

Brillen para mí... Las necesito más de lo que creen...

Brillen...

viernes, 2 de julio de 2010

Lágrima de golero

Perdimos el partido, ok. Eso no es algo que no nos haya pasado nunca. Al contrario diría yo. Entonces, qué es lo nuevo?

Nunca había prestado atención a nuestro arquero. Ni jugando de delantero, ni de volante, ni de zaguero, había notado a nuestro arquero. Siempre estamos dándole la espalda, excepto cuando dependemos de él, algo que nos pasa mucho. Ahí recién nos volteamos y corremos en su ayuda, pero por mientras, siempre relegado a defender los palos en soledad y al fondo. Sin quejarse y consciente de su oficio.

Nosotros rara vez cambiamos nuestro portero. Es que hay que admitirlo, es bueno en ser el cancerbero de nuestra meta y él no pide ser más. Sin embargo, brindándonos muda seguridad, vigilando desde su área los errores y movimientos del resto, de nosotros, de sus compañeros, de sus hermanos, de sus aliados, se priva a sí mismo de la satisfacción de estrellar el balón en la portería contraria, burlar al arquero rival o fusilarlo con ganas. No disfruta de ello, pero si dice que siente emoción al ganarle la pelota al delantero que lo encara en mano a mano. Es que según se dice, el arquero en esos casos es el que las lleva de perder.

Pero en fin, anoche. Anoche presencié algo que me dejó una pena mucho más amarga que la que dejaba la goleada que nos propiciaron. Vi una lágrima caer por la mejilla de ese que es más grande que yo, quizás más maduro, y lo admiro y veo como un hermano. No supe la razón de esa lágrima, pero sabía que no era por el partido. Sabía que de hecho, el partido hubiera tenido un marcador distinto de no haber estado esa espinita en el ánimo de nuestro guardavallas.

Noté entonces cómo es portero no sólo en la cancha. Es un amigo que siempre cuida a sus compañeros desde atrás, casi no volteamos a verlo y es que siempre lo vemos tan seguro y preparado. Cualquier tiro lejano que sea producto de un espacio que no pudimos cubrir nosotros, es una bomba que nuestro confiable golero desactiva sin mucho problema. Aún así, su pena fue un remate de lejos que dejamos pasar y no estoy seguro de que haya podido llegar a la red... algo que quizás hubiera sido preferible.

Él atajó esa pena, y la retuvo con la firmeza, carácter y rudeza que lo caracteriza bajo los tres palos. Cuando pareció que ya era momento de pasársela a alguien más, como muchas veces pasa, fui el único que se volvió a recibir solo y no me dio el pase. Sabía que en este partido, no podría salir jugando seguro desde el área, su área.

Suspendió la pena en el aire y le dio la patada que despejaba la zona. Esta vez, no vi la trayectoria, no vigilé a ver si el rebote o el rechazo nos beneficiaba o no. No corrí a ganar terreno. Preferí voltear y ver a nuestro portero. Supe que sus guantes habían quedado sucios. No de tierra de la amante, sino de otra cosa. Más cruel.

Vi una lágrima correr por su mejilla. Me desanimó bastante. Me acerqué a robarle una sonrisa, a lo mejor funcionaba. Y como buen arquero me dijo: "Gordo, marcalo al de camiseta azul!". Le hice caso... le di la espalda otra vez...

No puedo culparme... No puedo culparlo...

Somos amigos, somos hermanos, somos compañeros de equipo. El que uno vacile no es suficiente para voltearlo. Somos un equipo. Si él cae, lo levantamos. Si él no quiere caer, nos ayuda a que no vacilemos.

Él es nuestro arquero. Lo respeto. Lo estimo. Confío en él.

Todos tenemos arqueros en nuestros equipos. No necesariamente debemos jugar con la pelota...

domingo, 13 de junio de 2010

Dolorosos placeres

Hace no mucho, tuve la oportunidad de tener una charla bastante seria con una persona que se me ha ido introduciendo mucho por decirlo de alguna manera y curiosamente, dejamos lo serio para otro momento. Es que por lo general me prohíbe pensar y no le gusta mucho hacerlo (al menos es lo que dice).

Pero en esa ocasión, mi mente ganó la pulseada y arrastré a esta personita a pensar conmigo. Así fue como terminamos discutiendo.

La discusión surgió del hecho del placer y el dolor básicamente. Es que hay sujetos que encuentran placer en el "no pensar" y hay quienes encuentran placer en la acción de pensar. Hasta se pueden autoestimular sólo pensando. Por otro lado, están eso que al contrario, encuentran doloroso pensar o no pensar.

Quiero dejar en claro la diferencia. no es por ausencia de uno, la presencia del otro. Éstas pueden tanto coexistir o bien no estar ninguna de las dos.

Hay también un caso muy singular, el del placer generado por el dolor. Suena a masoquismo, si, y es que por ahí quiero encarar en asunto. Sin ir más lejos, muchas veces encuentro agradable la sensación de que me muerdan o me pellizquen... Ahora bien, ¿eso será placer? ¿O es acaso una simple confusión de enunciados significados por alguien (en este caso yo) que trazo, basado en influencias externas? También creo que me da placer descubrir cosas que me generaban intriga y muchas veces (impulsado por el oso bailarín [* léase Eso fue curioso]) cuando doy con eso que me intrigaba puede que me cause dolor... Y aún así lo disfruto porque ya pude saciar algo que mi cuerpo me pedía. Es momento de tocar un poco el otro asunto, al contrapartista.

El placer de generar dolor no es algo que pueda evitar. Esto puede ir desde el sadismo, como cuando te genera placer morder al otro, al mismo "egoísmo" del más cruel al más inocente, propio de las travesuras. Ese donde puede ser placentero esconderle los lentes a la abuela.

Bien, ¿qué hay si se invierten los factores? Como si ¿se siente dolor por dar placer?. Bueno, esto lo entiendo, es que si estás leyendo esto, de seguro has pasado mucho tiempo de tu vida siendo de los complacientes que creen que aún así los demás no ven lo mal que te sentís porque en el fondo te parece que no te retribuyen. Forzás la sonrisa y suponés que nadie cree en tu canción. ¿Te pinto esto en un plano más físico? Prestar tu cuerpo a algo que quizás no estabas convencido/a de hacer (incluso si no querías del todo, pero sólo por satisfacer... por dar placer...)
En fin... Basta de eso! Se acabó! No te digo que sigas mi ejemplo, que ya no espero nada de nadie ni voy a fijarme si alguien espera algo de mí pero ¡control! Una vez más: equilibrio...

Ok. supongo que queda sólo plantear la duda que no pudimos resolver con esta personita que mencioné al principio y como era obvio, doy el puntapié inicial al debate.

Cuando hablamos de placer o dolor. ¿Quién o qué es el o la que lo siente? ¿Son nuestros cuerpos? ¿O seremos nosotros dentro de nuestro cuerpo envase?

Antes de decirme que es relativo, prefiero que no me digan nada. Eso ya lo sé... Entiendo que depende del nivel de placer o dolor del que se habla y eso, pero al fin de cuentas, no logramos plantear una definición. Esto por supuesto, condiciona a la relectura de este pensamiento catapultado.

Placer y Dolor... una mezcla interesante... Tal vez la canción tiene razón y si pienso constantemente y si me choco al mundo...

jueves, 10 de junio de 2010

Hermandad fraternal

Menos mal que mis padres me dieron una hermana, porque no soportaría la curiosidad del qué sería si...?

La gran mayoría de mis amigos y amigas más cercanas tienen hermanos o hermanas si mal no recuerdo. Sin embargo hay dos o tres casos que no pero ya hablaré de esto más abajo.

Es que estaba viendo un documental sobre escuelas chinas y me llamó la atención que las maestras hablaran de convertir a los cursos de nenes de primaria en una "fraternidad". Peculiar palabra, aplicada en una sociedad en la que el grueso de los niños son hijos únicos. Y es que la idea es que cada uno de esos niños que no tiene hermanos, pueda ver como tal a los demás niños, haciendo que la convivencia sea como si lo fueran en serio.

Pensé en que feo debe ser no tener hermanos, porque a pesar de que uno puede pelearse mucho con ellos siempre será un hermano. Sin embargo, pensé en que más feo debe ser pelearse con un hermano al punto tal de ya no quererlo como tal. Yo no es que sea el gran hermano, pero sé que haría cosas por mi sorella que no puedo ni escribir.

Tengo una hermana que no elegí, pero la quiero y no hay vuelta atrás. Aún así, como muchos de ustedes, también he elegido a otros hermanos y hermanas, tal vez no de sangre ni de madre ni padre, pero si de alma o algo así.

¿Qué significa elegir hermanos? Pues, a mi visión, son esas personas que uno quiere más que como amigos por una u otra razón. La diferencia con los amigos es casi minúscula a simple vista, aunque es inmensa en lo que sentimos o el modo en que nos tratamos o nos mostramos con ellos. Ya sea cuestiones de pudor vergüenza o esas cosas. Depende de uno.

El cariño entre hermanos es algo muy singular. Como bien se sabe, no se puede querer a dos personas igual por ejemplo. Si se puede querer de maneras parecidas, casi iguales. En mi caso particular, tengo primos y primas que quiero más o menos, pero de una manera muy parecida a mis hermanos. También adopto primos y primas, por el hecho de que para mí son casi hermanos.

Me gusta tener "hermanos y hermanas". Muy a pesar de que me han dicho que darle el 'título' de hermana a una chica es lo peor que se le puede decir, que es casi tan doloroso como el "te quiero como amigo". Es en ese sentido en que prefiero que el sentimiento fraternal nazca primero en los dos antes de decirlo a viva voz.

Siento que soy un buen hermano mayor. No sé si el mejor, pero si bueno. Y es que ya tengo casi 16 años de experiencia en eso. No sé ser hermano menor... por desgracia o por fortuna, aún así, disfruto mi rol "familiar".

Ustedes tienen hermanos y primos de distintas familias. Quizás yo sea uno de ellos. Quizás sólo sea un amigo. Quizás no tengamos nada que ver. Como sea... cuidalos, querelos... Ellos darían lo mismo que vos por ellos... quizás más...
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