La Catapulta de Pensamientos que Apunta al Cielo

[Foto de Julia Montich]
Bienvenidos a este espacio de reflexión. Escribo por mí y por ustedes, para mí y para ustedes. Siéntanse libres de pasar a leer, comentar, criticar, recomendar y cuestionar si así lo desean. Pónganse en la piel del Bueno o del Malo, pero nunca dejen de ser ustedes. Si puede adueñarse la entrada, pues, es suya. Adelante.

jueves, 19 de agosto de 2010

Ese Eh! Equis Oh!

Esta vez hablaré de algo que no he mencionado y es que tampoco suele mencionarse mucho en el sentido que no siempre la gente está dispuesto a que le hablen de ello o simplemente no tienen nada que decir.

Quiero hablar y dar mi opinión, mi visión y lanzar mi pensamiento al aire sobre este modo de “conexión” entre dos (o más) personas.

Como todos sabemos, soy un sujeto sumamente curioso, y este tema del “sexo” no era algo que quedara exento de mi sed de información. Por ende, a pesar de la –básica- educación que recibí en la escuela y lo divertido pero casi absurdo de la pornografía que he consumido durante mi pubertad, decidí investigar más y todo lo que podía sobre este tema. Pude darme cuenta que había adolescentes (al igual que yo en ese momento –teniendo en cuenta que me considero un adulto joven-) que vivían hormonados y con “ganas de ponerla” pero no sabían ni entendían nada sobre el tema. Algo bastante espeluznante y peligroso. Llegué incluso a tener que explicarle un chiste a una amiga de una (ex) amiga, explicando qué era el punto G. Algo que me parecía extraño y más cuando mi amigo Colo me miraba con expresión de “es boluda o se está haciendo”. Previo a confirmar que era una boluda, la chica me dice: “ah… si... había escuchado de ese punto G en algún lado, pero ¿dónde está?”. Por supuesto mi cerebro respondió: “no estoy seguro... pero sacate los liensos y lo buscamos entre los dos...” y mi lengua dijo: “tengo entendido que ese es un tema que le complica la vida sexual a muchas parejas...”.

Ahora bien... ¿Qué significa tener relaciones sexuales?

Esta pregunta tiene múltiples respuestas, pero daré las mías según mi visión de todo lo que he aprendido con la información que me he injertado a fuerza de curiosidad y seguridad personal.

Básicamente es el apareamiento de los humanos. Listo. Esa es la respuesta. Ahora el análisis complicado y rebuscado de vuestro humilde redactor y, no menos importante, la opinión...

Tener un encuentro sexual hoy en día, en la que la opción “voy a esperar a casarme” es casi nula, y más a la edad promedio de los lectores de este blog, no significa tener hijitos, sino pasarla bien. Pero he aquí la cuestión, esto de pasarla bien es complejo. Porque para mí no es como jugar un partido de fulbo con unos vagos cualquiera en el parque, una manera de la que yo la puedo pasar bien. Este asunto acapara más cuestiones:

  • Confianza. En mi caso, por ejemplo, si no es alguien a quien le tenga tanta confianza como para mostrarme desnudo, hay algo que no está funcionando. Puede que este sea vuestro caso también. De otro modo, le estás mostrando “tus secretos” a otra persona y vas a dejar que los toque y manosee. Hay que fijarse bien a quién si y a quién no.

  • Seguridad. Vamos! Saben cuál es el mayor riesgo de esta actividad? No, no son los bebés. Son las enfermedades! Suele suceder que portadores ni saben que lo son, entonces, a no descuidarse. Además, suma, evita traer una vida no deseada al mundo.

  • Amor. Si, suena cursi. Pero en serio. Tengamos en cuenta que algo importante en este ítem es el primer ítem que mencioné. No digo que no pueda hacerse sin amor, o como dije “por pasarla bien” pero hay un sinsabor después que incomoda. Crean o no, después de, uno siempre se queda pensando en esto.

  • Respeto. Otra cosa más que va junto a la Confianza. Si se cree que la compañía con quien se está llevando a cabo el encuentro es un juguete, estamos infravalorando a una persona que aceptó regalarnos algo en cierta forma.

  • Diversión y/u Originalidad. Variar, cambiar, jugar. Si es siempre igual, por muy interesante que parezca, se pone aburrido. Recuerden que es una actividad en grupo.

  • Control. Además de ser un pasatiempo, es un ejercicio. Y como uno u otro, tampoco hay que volverse loco. Se puede vivir sin tener sexo, como se puede vivir sin hacer un par de abdominales o sin jugar videojuegos. Pero no se lo recomiendo a nadie.
Hay quienes aceptan tener relaciones casuales, de una noche, de pasada, touch and go, de onda. Como quieran llamarle... Me parece estúpido. Así de simple. Aunque soy bastante arisco con las personas y sobre todo tímido, nunca di un beso a nadie sin que “signifique algo”. No me van los affaires y punto.

El toco y me voy me parece una falta de respeto. Hacia uno mismo principalmente. Si, podés estar dándote un gusto porque estás demasiado caliente y todo, si, pero, ¿a costas de qué? De entregar tu cuerpo a alguien que no te va a querer ni más ni menos, porque le das lo mismo igual que a vos esa persona. Se va a cuidar por su cuenta y no le va a importar mucho lo que te pase a vos. No te va a respetar mucho que digamos tampoco. Digamos, te pueden tratar como a un caballero o como a una reina, pero cuando termine, se terminó. Para esa persona vos no valés más que un orgasmo, y estoy siendo generoso.

Quiero aclarar que no intento cambiar al mundo, ni inyectar mi modo de pensar en la cabeza de nadie, sólo lanzo al aire mi pensamiento y como a todos los otros, pueden verlo, bajarlo, guardarlo y hasta tomarlo como propio si lo desean. Pueden ignorarlo o repudiarlo, en cualquier modo, serán opiniones también.

Sé que hay niñas y señoritas que aún no se han hecho con la experiencia de perder la virginidad y están leyendo esto. Es por eso que escribo esto, porque en el fondo, me preocupa que puedan hacer algo de lo que pudieran arrepentirse luego.

En particular, mencionando la virginidad, como hombre, como hermano, como amigo, como novio, como (quizás) futuro padre y como persona, lo veo como un regalo. Un regalo único e irremplazable. Un regalo que amerita un tiempo posiblemente no corto para estar seguro/a de a quién dárselo. Sin embargo, no quiero dejar de lado al sexo (como genital). Sinceramente, no es algo a quien le andaría mostrando a cualquiera o bien, introduciendo a cualquiera. Jaja. De modo tal que piensen y vuelvan a pensar siempre si están seguros/as de lo que sienten. De si fulanito o menganita se merece que le entreguemos esto que es tan propio y único.

En fin. Supongo que puede haber desagradado a más de un lector este escrito, pero nadie les obligó a leer tampoco. Jajaja.

miércoles, 28 de julio de 2010

Hágalo usted mismo

Crítica del Bueno y el Malo al autor:

Ya no digas las cosas a medias. O las decís o no. Sabemos que a veces no entendés y entedemos que te moleste no entender pero hay ocasiones en las que no se pude saber todo. Hay ocasiones incluso en las que es mejor que no sepas nada. No tenés que sentirte mal por eso. No dejes que te afecte tanto. Pero que tampoco te extrañe sentirte mal, que no te extrañe sentir miedo de vez en cuando. Nosotros también sentimos miedos a veces.

No sos mucho más que nadie. No sos mucho menos que nadie. Sabemos que intentás ser único, ser especial, ser inmortal. Sabemos qué pensás y cómo y cuándo, pero no te consumas la vida en ello. Al final, morís intentando ser inmortal, en vez de vivir hasta tu muerte. Deja de cuestionarte si tu muerte estará a la altura de tu vida. A nadie le importará cuando te mueras, porque estarán mal por tu despedida.

Deja que te dejen dejar de pensar. Deja que te piensen. Deja que te dejen. Deja que piensen que pensás en dejarlos. Deja de pensar y luego comienza a pensar de nuevo.

No quieras ser el que siempre tiene algo que decir, dejás una impresión de "sabelotodo" que no te queda bien. Por favor evitá hacerte la víctima, tampoco te queda. Acaso creés que sufriste algo? vos no sabés nada sobre sufrir.

Te hacés el romántico en vano. Palabras lindas que no dicen nada son lo único que salen de tu boca. Demostrás falso valor, falsa modestia, te hacés el humilde y sos un arrogante. Y nosotros lo sabemos mejor que nadie!

¿Cuántas veces has llorado por alguien? Ah si? Por qué tantas? Por dar lástima nomás... seguro...

Nos molesta que estés dejando una imagen errónea de vos, más porque vos sos nuestra cara, y no hacés quedar como idiotas! Te ponés idiota más tiempo del que deberías...

Callate un rato.

Reíte más.

Respondé si te preguntan solamente y procurá no buscar una contra pregunta a todas las preguntas. Nos cansa que siempre cuestiones lo que se te dice.

Sos hartante. Sos inaguantable. Nos estás cayendo mal...

Leíste bien lo que te decimos?

Respuesta del autor al Bueno y al Malo:

Ah... ¿se referían a mí?

Emmm... no estaba prestando atención... Casi nunca lo hago...

Bolsas y casillas

El otro día pensaba en actores polifacéticos, y me detuve en uno que me cae muy bien. un actor que fue encasillado como "puto" por algunos tipos y por "sex syymbol" por muchas mujeres. Es que cuando interpretó un papel principal en una de las películas más caras, taquilleras, románticas y (en mi opinión personal) más aburridas de la historia, se ganó ese título.

Ahora Leo DiCaprio demostró que no sólo es un Romeo moderno o un policía mala onda, ni es sólo un jovencito timador o un loquito de la cabeza. Es un polifacético buen actor. Evitando caer en una casilla de la que no pueda moverse más. Como un peón con otro en frente. No quiere ser encasillado en un arquetipo y no quiere que lo metan en la misma bolsa que a actores como Hugh Grant, a quien, díganme, ¿se imaginan con un arma en la mano y no en una comedia romanticona o un melodrama de domingo a la tarde?

"Encasillar"... "Meter en la misma bolsa"... Curiosas expresiones, ¿no? Pero, ¿qué significan?

Cuando a alguien lo meten en la misma bolsa que a alguien más, quiere decir que lo están asociando o relacionando por algo con ese alguien más. Esto puede interpretarse como si lo hicieran una generalidad, como si lo estuvieran haciendo un standard. Si lo encasillaran la cuestión se parece, sólo que no necesariamente tiene que ver con alguien más. Es como iconizarlo. Como si la gente tuviera que ir encontrando tipos de tipos para identificar a distintos tipos de tipos.

Creo que a mí se me iconiza mucho, aunque trato de no ser de varias casillas, sino de una casilla. Ser la casilla de mi mismo, y de no estar en la misma bolsa con nadie más.

Yo trato de ver la originalidad, la individualidad, lo especial que es cada uno. Sí encuentro relaciones entre distintas cosas, personas, personalidades, personajes, etc. (Se habrán dado cuenta). Pero siempre trato de evitar esa acción de poner varios dentro de una misma casilla. En cambio meto dentro de la misma bolsa. Aunque casi siempre esto se debe a algo negativo. Como si metiera en la bolsa a lo que no quiere tener fuera. Después de todo, no veo lo que está dentro de la bolsa a menos que me asome.

¿Y si alguien se sale de las casillas? Creo que el porqué de eso está definido como que hacemos que alguien deje de ser lo que se supone que es. Ejemplo? Emm... si alguien está en las casillas de los sumisos, callados, tranquilos y de repente, por tanto que se lo fastidia, se levanta, te grita y te tira una silla por la cabeza, se puede decir: "se salió de sus casillas".

Como sea, yo quiero que me ubiquen en tal o cuál casilla. No quiero estar en ninguna bolsa. Yo vivo la vida con la intención de estar en y ser mi propia casilla en mi tablero.

Ustedes?

domingo, 11 de julio de 2010

Alfa Canis Minoris: la estrella que fue

Bueno, esta entrada estaba varada hace mucho.

La cosa empezó así más o menos:

Hace tiempo me pregunto si acaso yo sería una estrella para alguien. Me preguntaba si así cómo era posible que para mí muchas personas eran estrellas caídas, ¿yo podía ser una estrella para ellos?

Entonces fue cuando encontré algo que me resultó muy interesante. Es de común conocimiento para la gran mayoría de los lectores de este sitio, que "Tanuki" es un apodo que me he ganado por algunos varios motivos. Tanuki, es mapache en japonés, y éste viene de la especie de los llamados "procyon". También, es de común conocimiento que soy muy partidario de los colores brillantes o llamativos, en especial el amarillo.

Ahora bien... ¿Qué tiene esto que ver con las estrellas y todo el rollo?

Bueno, al parecer existe una estrella llamada justamente: Procyon. Su nombre oficial es "ALFA CANIS MINORIS" (de ahí el título de la entrada). Según se sabe, es la octava estrella más brillante del cielo nocturno y la más brillante de la constelación Can Menor. Eso del cielo nocturno será por los hábitos noctámbulos...

Esta estrella es una de las que está más cerca de nuestro sistema solar, junto a su compañera la Estrella de Luyten que tiene un brillo rojizo y se piensa que rota muy lento.

Es una "estrella binaria". Esto quiere decir que tiene algo así como una bipolaridad. Están Procyon A, su lado principal, que brilla en un color amarillento y es bastante más grande que el sol; y está Procyon B, que es su lado más débil por ser una enana blanca. El lado normal y el lado blando, quizás... [por no decir "lado puto"].

Procyon A, es una estrella del tipo espectral F. Curioso dato si tenemos en cuenta el nombre del autor de esta entrada. Esta clasificación espectral, tiene que ver con el nivel de brillantez. La cual, la protagonista de esta entrada es tan brillante que se la considera una subgigante, porque en su centro (núcleo) ya se fusionó el hidrógeno en helio. Pero aún así, no es una clasificación definitiva porque al parecer, quiebra un poco el standard de las de su tipo, pero tampoco llega a ser una gigante. Es casi como si no quisiera aceptar lo que es en parte y aspira a ser más de todos modos. Por lo que de aquí a un tiempo (miles de años) puede llegar a ser anaranjada. Eso significaría ser grande con un aire a pequeño. Sabemos que los colores más oscuros tienden a contraerse solos. Como si en el fondo quisieran disimular que están creciendo. Yo respeto a esas estrellas. Las admiro. Brillan menos intenso, pero no dejan de brillar. Anaranjado... que bonito color.

Creo que más o menos entendemos ahora de la estrella. Puede que leamos esta estrella como alguien en particular. Yo encontré muchas coincidencias. Digo que lejos de querer sonar ególatra y a riesgo de parecer un altanero, esta estrella puede ser mi luz en el cielo.

Alguna vez hablé de estrellas caídas. Lo que me hacen sentir. Que muchas veces iluminan a las que tienen abajo y se guían por la luz de las de arriba, pero no tuve en cuenta algo: las estrellas no tienen arriba y abajo. Las estrellas están allá en el cielo. Pero si el cielo me envió un trozo y yo supe cómo llegar hasta allá, es que puede que sea una estrella que bajó a dar calor o energía a quien necesitara una guía, a quien necesitara una estrella para ver. Dejando para siempre en lo alto mi luz junto al trozo de cielo, dejando una marca donde pueda recordar qué era.

Si dejé en algún sitio esa luz, esa marca, puede que algún día vuelva a unirme... puede que deje de brillar...

Hay quienes dicen que uno brilla con su propia luz... Yo creo que hay quienes aún no saben cómo brillar y toman prestada de una estrella ese brillo.

Me gustó pensar una noche que posiblemente yo haya sido una estrella... Me vino en mente que no es que haya sido, sino que seré una luz que dará un poco más de luz a esa estrella cuando ya no esté aquí en esta tierra. La luz es energía y se va demasiado rápido.

Así es como si no soy esa estrella, seguramente seré una luz que vaya a la estrella que le corresponde: Procyon.

Siendo una luz... me iré muy rápido...

Siendo luz de la estrella... volveré tan rápido que parecerá que nunca me fui...

Por favor, ustedes... estrellas que me guían y me enseñan a usar mi energía... brillen! brillen mucho enseñándome cómo brillar con mi propia luz... porque no sé cuánto, pero sé que hay quienes me necesitan más de lo que creo para que ilumine sus vidas o sólo para verme brillar... pero mientras...

Brillen para mí... Las necesito más de lo que creen...

Brillen...

viernes, 2 de julio de 2010

Lágrima de golero

Perdimos el partido, ok. Eso no es algo que no nos haya pasado nunca. Al contrario diría yo. Entonces, qué es lo nuevo?

Nunca había prestado atención a nuestro arquero. Ni jugando de delantero, ni de volante, ni de zaguero, había notado a nuestro arquero. Siempre estamos dándole la espalda, excepto cuando dependemos de él, algo que nos pasa mucho. Ahí recién nos volteamos y corremos en su ayuda, pero por mientras, siempre relegado a defender los palos en soledad y al fondo. Sin quejarse y consciente de su oficio.

Nosotros rara vez cambiamos nuestro portero. Es que hay que admitirlo, es bueno en ser el cancerbero de nuestra meta y él no pide ser más. Sin embargo, brindándonos muda seguridad, vigilando desde su área los errores y movimientos del resto, de nosotros, de sus compañeros, de sus hermanos, de sus aliados, se priva a sí mismo de la satisfacción de estrellar el balón en la portería contraria, burlar al arquero rival o fusilarlo con ganas. No disfruta de ello, pero si dice que siente emoción al ganarle la pelota al delantero que lo encara en mano a mano. Es que según se dice, el arquero en esos casos es el que las lleva de perder.

Pero en fin, anoche. Anoche presencié algo que me dejó una pena mucho más amarga que la que dejaba la goleada que nos propiciaron. Vi una lágrima caer por la mejilla de ese que es más grande que yo, quizás más maduro, y lo admiro y veo como un hermano. No supe la razón de esa lágrima, pero sabía que no era por el partido. Sabía que de hecho, el partido hubiera tenido un marcador distinto de no haber estado esa espinita en el ánimo de nuestro guardavallas.

Noté entonces cómo es portero no sólo en la cancha. Es un amigo que siempre cuida a sus compañeros desde atrás, casi no volteamos a verlo y es que siempre lo vemos tan seguro y preparado. Cualquier tiro lejano que sea producto de un espacio que no pudimos cubrir nosotros, es una bomba que nuestro confiable golero desactiva sin mucho problema. Aún así, su pena fue un remate de lejos que dejamos pasar y no estoy seguro de que haya podido llegar a la red... algo que quizás hubiera sido preferible.

Él atajó esa pena, y la retuvo con la firmeza, carácter y rudeza que lo caracteriza bajo los tres palos. Cuando pareció que ya era momento de pasársela a alguien más, como muchas veces pasa, fui el único que se volvió a recibir solo y no me dio el pase. Sabía que en este partido, no podría salir jugando seguro desde el área, su área.

Suspendió la pena en el aire y le dio la patada que despejaba la zona. Esta vez, no vi la trayectoria, no vigilé a ver si el rebote o el rechazo nos beneficiaba o no. No corrí a ganar terreno. Preferí voltear y ver a nuestro portero. Supe que sus guantes habían quedado sucios. No de tierra de la amante, sino de otra cosa. Más cruel.

Vi una lágrima correr por su mejilla. Me desanimó bastante. Me acerqué a robarle una sonrisa, a lo mejor funcionaba. Y como buen arquero me dijo: "Gordo, marcalo al de camiseta azul!". Le hice caso... le di la espalda otra vez...

No puedo culparme... No puedo culparlo...

Somos amigos, somos hermanos, somos compañeros de equipo. El que uno vacile no es suficiente para voltearlo. Somos un equipo. Si él cae, lo levantamos. Si él no quiere caer, nos ayuda a que no vacilemos.

Él es nuestro arquero. Lo respeto. Lo estimo. Confío en él.

Todos tenemos arqueros en nuestros equipos. No necesariamente debemos jugar con la pelota...
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