La Catapulta de Pensamientos que Apunta al Cielo

[Foto de Julia Montich]
Bienvenidos a este espacio de reflexión. Escribo por mí y por ustedes, para mí y para ustedes. Siéntanse libres de pasar a leer, comentar, criticar, recomendar y cuestionar si así lo desean. Pónganse en la piel del Bueno o del Malo, pero nunca dejen de ser ustedes. Si puede adueñarse la entrada, pues, es suya. Adelante.

lunes, 27 de agosto de 2012

Ojo al enojo

Si hay algo que con los años que he pasado viviendo he aprendido de mí, es que al enojarme, prefiero mantener la cabeza fría y la boca cerrada. Se me nota mucho cuando estoy de mal humor, si.

Puedo enojarme por muchas razones y puedo enojarme con alguien más. En realidad, no sé bien cómo reacciono aún frente a un enojo, porque no me gusta estar enojado y me enojo con la persona que más a mano tengo: Yo.

Puedo pasar horas sin hacer nada hasta que se me pase, o bien buscar algún modo de canalizar. Parece un poco contradictorio, pero así funciona. Puedo estar sentado viendo sin ver la televisión, mirando el techo, buscando imperfecciones en el revoque... o si tengo la suerte de ir a jugar al fútbol ese día que se me acumula el enojo, juego con más fuerza, estoy más potente; me siento más atento, casi supersensitivo. Obvio que me saco con mucha más facilidad. A veces, enojado, voy caminando por la calle, esperando algún inepto que se reproche algo. Cruzar la calle con el semáforo en amarillo a ver si alguien me toca bocina y reaccionar insultándolo a ver si me agarro a pelear. Cosas así.

De otro modo, estoy tranquilo. Aunque me sienta irritable, que cualquier estupidéz que me daría igual o me daría risa por lo general, en este estado, me parece hasta chocante. Me pongo antipático, apático.

La mayoría no lo saben y en parte, es mi mérito. Por ejemplo, mis amigos no suelen enterarse que ando enojado o algo así (salvo raras ocasiones en las que alguno se da cuenta y me pregunta hasta que le cuento y explico) y si me junto con ellos, es como que al rato se me pasa. Por lo menos por un rato, me distraigo. Además de que si me enojo con ellos, se los digo y lo disctutimos.

La Senadora otro poco. No tengo problema en decirle que estoy de mal humor, porque posiblemente no esté enojado con ella, me soporta y busca que se me pase. La mayoría de las veces sabe que no surtirá efecto, pero al menos ya me mostró que está ahí. Tenemos modos distintos de expresar el enojo. Así como enojarnos el uno con el otro es un suplicio que ninguno de los dos tolera. Es como un enojo con uno mismo pero con dos barajas de opciones para responder. Y me choca saber qué va a responder o decir. De tal modo, el enojo se nos va a fuerza de un rato y casi por costumbre, creo. Algo así, qué sé yo.

También la insoportable, por ejemplo. A ella directamente le digo si estoy enojado y porqué lo estoy. Quizás con ella me enojo menos que conmigo mismo. Si me hace enojar se lo digo y me da cosa que le agarre miedito y no quiera quedarse o prefiera "dejarme tranquilo". Más porque sabe cómo soy con ella. Cuando ella se enoja, me gustar estarla cargoseando y cargoseando, buscarla y buscarla... sé que así se le va a pasar y es mi modo de decirle "me gusta estar con vos, aunque estés enojada". Por desgracia esta distancia nos estorba, porque si estuviéramos en la misma habitación y yo estuviera enojado, al tirarse encima de mí y cargosearme más físicamente, el enojo no me duraría nada. Así como estamos ahora, llenarme de dms o mails o cosas así, tal y como yo lo hago, sabe que de más funciona. También la culpa, obvio. Hacerme sentir culpable con un "disculpa la molestia", sabiendo que no es ninguna molestia y ya me da cosa porque yo forcé a que sienta eso y no es una molestia ni nada similar, me doy cuenta que me estoy comportando mal y listo. Bajo los humos.

De este modo es como que la cosa realmente me fastidia. Es que están estas personas que me trabajan ese mal humor de un modo particular y no lo aprovechan. Es decir, si notan que estoy enojado, simplemente "me dejan tranquilo". No es lo mejor, si? No es así.

A ver, llegué al punto de venir a escribirlo acá para que lo sepan.

Qué cosas me enojan? Bueno, no son tantas. Son distintas las cosas que me enojan en serio a las que me molestan un poco y así. Enojarme en serio, las injusticias me enojan mucho. El estar dependiendo del humor de otros para hacer o decir cosas también. Sobre todo porque yo hago al costado mis humores mala onda si la situación lo amerita. Ojo! No le estoy pasando factura a nadie acá, simplemente estoy haciendo un enumerado de las cuestiones. Porque aparte, prefiero enojarme conmigo que con los demás... lo he puesto así con los años porque les ahorro a todos el tener que andar lidiando con mi mal humor y el que no sepan cómo reaccionar ante tal cosa.

Ya, como sea. Se me pasó el enojo que traía. Ahora me tengo que ir y es que estaba saliendo de un enojo de anoche (mezcla de frustración con enojo provocado), para levantarme y que me hagan planteos que nada que ver, para que además, tenga que andar yendo y viniendo porque a mis compañeros se les ocurra y que encima, parte de ellos, en un "trabajo en grupo", me dejen en banda y tengo que hacer sólo. Tch... ya me estoy embolando de nuevo.

En fin. La conclusión es que no me enojo por puro gusto. Incluso es difícil que me enojes. Los enojos no me duran tanto rato porque no está bueno enojarse.

Agradezco a los que me aguantan los enojos.

sábado, 9 de junio de 2012

Maldita margarita.

Hace muchos años escuchó una canción, en un momento específico de su vida, sin razón alguna y casi de la casualidad. Una canción, de un disco sin mucho renombre, de un artista que a decir verdad no le va ni le viene... Esa canción se grabó en su memoria. Era de lo que hablaba.

¿Quién diría que al pasar los años, muchos años, esa canción cobraría un verdadero sentido?

Será producto de esa compañía, que aún estando solo en un living, está acompañado. Acompañado por la noche y por esa maldita margarita. Esa margarita que se hizo amiga de este niño. La canción canta del niño que creció y ya no se volvieron a ver.

¿Quién diría que sería cuestión de unos meses el tener a esa margarita?

No siendo un niño precisamente, sino más bien un adulto joven. Con toda una vida por delante. Con ese síndrome de abstinencia, tal vez, producto de que con el paso de los años, deba disminuir la dosis a la dependencia que lo lleva una y otra vez a buscar el aroma de la margarita, aunque cada vez que lo sienta, no sea más que en su propio recuerdo. Recuerdo de algo que nunca pasó en realidad, y que no le vendrá con los años.

Maldita margarita.

Llegando un día, yéndose a otro. Dejando atrás una estela de recuerdos y aventuras que sólo sucedieron en ese universo alterno, donde las caras apenas se ven, pero se siente al otro. Una margarita que nunca tuvo más que una música de fondo para ese niño y con años venideros, cobró sentido. Una amiga, una margarita muy amiga, que se juntó a él y por la ambición de cada uno -en el buen sentido de la expresión-, sabiendo que cada uno de ellos tiene sus planes, sus objetivos, sus destinos, incluso amores, sus caminos volvieron a separarse.

Volverán a estar juntos sin estarlo. Y a pesar de que esté esa promesa de no crecer... crecerán.

No se marchitará esa maldita margarita, porque teme que cuando sus pétalos se caigan todos, el niño que admiraba y se enamoró de la Luna, simplemente deje de respirar también.

El niño, sabe que debe cuidarse para que no le pase nada a la margarita. Pero este niño que sólo deseaba acariciar la Luna, pensando, siempre bañado en ilusiones, que esa sería su felicidad, irá en camino de ese ser brillante, alejándose más y más de su margarita.

Es que la margarita, esa maldita margarita, esa bendita margarita, tiene muy presente también dónde quiere estar. La negativa de la margarita, tajante, segura, y con una pizca de angustia al final, fue concreta ante la propuesta casi sin sentido del niño. Proponiendo algo que a fin de cuentas, no podría cumplir al tener otro deseo. Es que es lo mejor para lo que la margarita ama. Es que es lo mejor para el niño que ama.

Es por eso que ese niño ya no tan niño, debe darle una bienvenida a esa maldita margarita. Un cálido refugio. Cuidar que no se deshoje... y ya... Despedirse otra vez de la margarita.

Curioso, casi paradójico, el sentido que cobra esa canción, de ese artista de poco renombre para el niño, en relación a lo que significa para y el renombre que le dan los pétalos de la margarita.

-¡Bienvenida maldita margarita!

...

-Es momento de despedirnos otra vez, maldita margarita.

Porque la canción, les dice que no hay próxima vez.
Ojalá esa canción no sea razón suficiente como lo son las razones que existen y se contradicen para que si haya.

jueves, 24 de mayo de 2012

Mirando hacia el Mundo

Resulta que vino mi mundo a preguntarme:
"¿Cómo ves tú al mundo?"

Curiosa pregunta que se me presentó de casualidad. Quise contestar en el momento y me di cuenta que ya no pensaba lo mismo que hace un tiempo atrás.

Es que siempre, en mi mente se planteaba la posibilidad del riesgo continuo y en que en un determinado momento, mi valentía, mi orgullo, mi deber, mi lógica, mi sentido común y hasta mi culpa, entrarían en conflicto y se pondrían a prueba. Llevándome a mí a ver en qué podía ser útil, en preservar al más importante para mí y proteger ante todo. En algún punto, en la actualidad, considero a esta visión mía de antes, un tanto egoísta, no logro entender si me infravaloro a mí, o infravaloro a quienes quiero proteger; tanto así como no logro entender si me sobrevaloro pensando que soy mucho más capáz de lo que me imagino o sobrevaloro a los que quiero, poniéndolos ante mí.

Claro que no soy tan necio como para no darme cuenta que si alguien en el grupo es clave, porque, por ejemplo, sabe sobre curar heridas y eso, es una cuestión de "utilidad" tal vez. Este hecho, me ha llevado a pasar por algunas discusiones con algún lector que ande por ahí. Por supuesto, esto se aplica sólo a casos específicos, como, no sé, una batalla campal, un apocalipsis zombie, o algo similar.

He ahí mi visión del mundo. O mi antigua visión del mundo, para ser preciso. Yo veía constantemente que una lluvia de meteoritos caería en cualquier momento; o que la Tierra se empezará a partir sin previo aviso; o que un apocalipsis zombie es inminente; o que la invasión alien no tardará en llegar... Que, como dije antes, pondrá a prueba mi humanidad, supervivencia, etc., etc.

Hoy día, tengo una visión distinta. Han pasado tantas cosas que me han cambiado, ciertas personas que me han cambiado un poquito el modo de ver las cosas que, pues, ahora confío en que nada malo va a pasar. Que sólo debo esperar cosas buenas porque eso quiero y eso busco.

Que ante cualquier adversidad, la unión hace la fuerza. Que mientras nos mantengamos juntos, las habilidades combinadas, los modos de cada uno, la fuerza de ambos se hace una... Que somos un gran equipo y que en las buenas y en las malas no cuidamos, defendemos y continuamos. Aún, sabiendo que podemos con todo y que prácticamente nada malo puede venir, porque ya no veo al mundo de la catastrófica forma que lo veía... ya no es una bomba de tiempo cronometrada.

El mundo que veo ahora, el mundo en el que sé que estoy viviendo, tiene sus defectos, claro. Pero está lleno de cosas espléndidas, de sonrisas y tristezas, de ratos buenos y ratos malos. Posiblemente no controlemos todo lo que el mundo nos ponga en frente, pero porqué estar pensando todo el tiempo que es algo malo?

Tenemos mucho para dar. No se nos acabará, no hay límites si nos damos energías y ese incondicional apoyo. No esperemos un apocalipsis zombie, esperemos una situación en la que nos valdremos juntos, en la que sobreviviremos juntos, en la que el coraje de uno es el de ambos. Que puede que en un momento apoye mi espalda a la tuya y te cubra, o bien, puede que habrá siempre momentos en los que te toque entender que me voy a apoyar un ratito en vos para descansar... así como también podrás apoyarte en mí siempre que lo necesites.

Es que ahora veo al mundo con mucho más color, con menos sufrimiento, con mucha más diversión y risa.

En definitiva, mi mundo se ve mucho más genial que antes. Me gusta así, vivo en este mundo y lo voy a cuidar, defender y explorar.

Y claro, trato de ver el mundo, como lo ves vos, porque vos querés ver el mundo como lo veo yo.

lunes, 23 de abril de 2012

Lengua navaja

Idiota! Nos tenés harto!

Cuál es tu necesidad? Lo hacés porque estás enojado? Lo hacés porque estás triste? Por qué lo hacés? Es que no sabés distinguir lo bueno de lo malo?

Soy torpe, ya lo he dicho.

Más bien sos idiota. Un idiota demasiado sincero para ser francos. Deberías tragarte tu lengua navaja y cortarte todo por dentro. Que lo que vive y respira dentro tuyo se corte, que se desangre y se pierda en tu interior, así no sale. Así no ofendés. Así tu lengua navaja deja de alejara la gente que querés tener más cerca toda la vida.

Intento controlarlo! No se irá, cierto? Es mi familia!

No, no se irá. Si, si es tu familia. Aún si está enojada, no se irá. Pero no la alejes, idiota! Necesitamos mantener a tu familia cerca, feliz, contenta. Cerrá tu idiota boca y tragate tu idiota lengua navaja!

Es más sano decir las cosas. Si no abro la boca, la lengua navaja corta todo dentro!

Si es lo que hace falta para que no se aleje más... para que no piense más que querés alejarla... hacelo. Callate, o "cállate"... como quieras leerlo.

No habrá más para mí.

No sabemos qué decir sobre eso... tampoco estamos seguros. Sin embargo, debemos definirlo porque lo importante es mostrar la seguridad que sentimos. Sabemos cómo son las cosas y cómo se sucederán nuestras vidas. Sabemos cómo queremos nuestro futuro junto a ella. A ella que es nuestra familia... que es tú familia. Estamos seguros que no nos será fácil. Estamos seguros que habrá que dejar cosas y personas en el camino. Ya lo sabemos. Ella tiene que saberlo. O tal vez no, que sea una sorpresa. Le gustan nuestras sorpresas.

Pero tengo miedo... Tengo miedo de sonar muy seguro y que suene a desafío. Sé que no lastimará... no es como mi lengua navaja... pero si su orgullo y su enojo hablan por ella? Si sólo por mantener sus palabras nos lastima a todos?

No lo hará. Ella no nos lastimará.

Tengo miedo... tengo miedo de tragarme mi lengua navaja. Tengo miedo de cortarla con mi lengua navaja. Tengo miedo...

Algo nos tiene que doler y ella no nos duele. Lastimarla nos duele y por eso no lo haremos. Ya hemos lastimado mucho a demasiadas personas... pero... pero nosotros... a nosotros nos cuida ella. Ella siempre está y no nos lastimará. Y si nos lastimamos, ella nos cura. Lo hemos notado. Decile que nos perdone por ser idiotas.

Perdón por ser idiota.
Nos damos cuenta tarde de todo lo hermoso, verdad?

Suele suceder que veo tarde lo bueno. Casi todo el mundo ve primero lo malo. Estoy siempre esperando ver primero lo malo. Cuando dice cosas malas, es como si me aventara cosas o me diera patadas, como las patadas de aquella noche bajo la lluvia... no me moveré. Sé que estaremos bien siempre y esos momentos sólo son pequeños detalles que a la final, habrán valido la pena. Quiero que sepa que a pesar de todo, estaré ahí... siempre estaré para ella que es mi familia.

Entonces tragate tu lengua navaja.

No.

Bien. Ahora demostrémosle que no mentís. Corré durante el día, avanzá lo más que puedas. Descansá por la noche, nuestro cuerpo lo necesita.

No soy un mentiroso.

Tampoco sos idiota. Sólo... no dejes que las personas que aman nos peguen de más.

domingo, 11 de marzo de 2012

Hablemos de fútbol

Bueno, esta entrada deviene básicamente de una cuestión que se me presentó de casualidad.

Al parecer, hay quienes opinan que el fútbol europeo, es mejor que el fútbol de Sudamérica. Antes de seguir con esta cuestión quiero aclarar que hablo de fútbol, soccer, calcio, football, balonpié, etc. O como le digo yo: FULBO. Dicho esto, queda claro que cuando utilize alguno de estos términos a lo largo de este texto, sabrán a qué me refiero. Vamos a la cuestión a tratar...

En realidad, leí específicamente que "la UEFA Champions League es mejor que la Copa Libertadores". Estoy en desacuerdo y mis argumentos son los siguientes:

Los que apoyaron este enunciado hacían referencia a la calidad de los futbolistas, a los exageradamente mantenidos estadios y al nivel de "espectáculo". Dados estos justificativos, me puse a pensar. Primero que nada, soy un enemigo de la idea que el fulbo es un espectáculo. Querés espectáculo? Andá al cine, al teatro, no sé. No a una cancha de fulbo.

El fulbo es un deporte, quizás el más hermoso del mundo y fácil de practicar. Esta cuestión de que sea fácil de practicar se debe a que una pelota de goma, una botella vacia, una chapita, y montones de cosas más, pueden ser todo un balón de fulbo. Además de eso necesitás una persona como mínimo y veintidós como máximo; dos cositas sean las que sean, que te indiquen que la 'pelota' debe entrar o pegar ahí para ser gol y listo. Eso es algo que hace que hasta el presindente de la FIFA esté de acuerdo conmigo, partidario de no implementar tanta tecnología en este deporte. El error humano, la picardía y la suerte, son cosas que hacen a este deporte, algunos lo llaman "viveza gaucha", sobre todo cuando hablan de ciertas trampas como "La mano de D10S". Obviamente estas trampas si se repiten, se desprestigia el juego, es por eso que existen los árbitros, que también son humanos. Entonces, si un grupo de chicos juega al fútbol en el patio de su casa, en la calle, o donde sea, si los sacamos de esa versión del fútbol que ellos conocen y los ponemos en un super estadio lleno de luces y tecnologías que 'mejoran' el juego, me parece que le estamos faltando el respeto al juego que practicaron toda su vida.

Los estadios de Europa si son gigantes y muy arreglados. Son realmente maravillosos. También lo son (y hasta diría que mucho más lindos) los de Japón y ni hablar los de los Emiratos Árabes y no por eso dicen que el fútbol de ellos es mejor que el europeo o el sudamericano. ¿Entonces en qué quedamos? Sin embargo, el público europeo de fútbol es mucho más frío que el sudamericano. Aquí en Sudamérica hay mucha más tradición de fútbol que en el resto del mundo. El football se inventó en Inglaterra, si, pero el primer campeón de un mundial de fútbol... ¿quién fue? Fue Uruguay y no olvidemos que esa final fue entre dos sudamericanos. El ganador de más copas del mundo es -y aunque le pese a cualquier argentino-, Brasil.

Los brasileros y argentinos solamente estaremos de acuerdo en dos cosas:

1- En que nunca estaremos de acuerdo de cuál de los dos es el mejor del mundo. Siendo su representación humana, una discusión "Pelé o Maradona".

2- Cualquier Maradona, Messi o Kempes de la historia, como cualquier Pelé, Ronaldo o Neymar es y será siempre, mejor jugador de fútbol que cualquier Beckenbauer, Cristiano Ronaldo o Johan Cruyff de la historia.
Ahora bien, dirán que no se comparan las ligas y mucho menos los torneos. Pero ¿por qué?

Es por la calidad de los jugadores. Si vemos las estadísticas de copas internacionales de clubes (mundiales de clubes, copas intercontinentales, etc.), los países más ganadores son Argentina y Brasil. Si lo vemos como por confederaciones, la UEFA saca ventaja por dos campeonatos (26 ganados). CAF (de África), tiene un subcampeonato (perdió la final contra el Milan en 2010). Por su parte, la CONMEBOL tiene 25 campeonatos conquistados. Sin contar por supuesto el torneo de 1978, entre los campeones Boca Juniors y Liverpool, siendo que el combinado inglés no aceptó jugar para evitar reacciones por cuestiones políticas (Dictadura militar argentina y conflicto por Islas Malvinas).

Además, entre los mejores jugadores de todos los torneos, la mayoría son Sudamericanos! No europeos! Aquí vemos lo de la calidad de los jugadores!

Imaginemos por un segundo que no se gastan cifras millonarias de dinero en jugadores de fútbol y se invierte en cualquier otra cosa. Imaginemos por un segundo que el Barça no paga, por ejemplo, los 26 millones de euros por un Alexis Sánchez (chileno) y alimenta niños en África o Asia, o en la misma Europa que no está tan bien económicamente ahora. Por un segundo imaginemos eso y que los jugadores argentinos, brasileros, chilenos, uruguayos, colombianos, ecuatorianos, etc; se quedan en Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Colombia, Ecuador, etc. Que juegan en sus ligas. Un Messi en Newel's Old Boy y un Kaká en São Paulo. Da a pensar que le ganarían a un Barcelona de puros españoles o a un Internazionale Milano de puros italianos, o no?

Bueno, volviendo al puntapié inicial -guiño fulbolero- de este ensayo, esa reflexión que me trajo al enojo amaneció en la mente de un periodista (?) deportivo mexicano. Conociendo su posición futbolística, entiendo que crea que la Libertadores es peor que la UEFA, es que la tradición fulbolera de su país, no es quizás tan latente como lo es en los países sudamericanos. No me refiero a que no disfruten tanto el fútbol como nosotros acá en su Sur, lo que digo es que los sudamericanos tenemos campeones del mundo hasta en países europeos (naturalizados franceses, italianos) y en otras selecciones grandes (nacionalizados alemanes e -incluso- mexicanos). Digo que la gran figura de la UEFA es un argentino, en un equipo español campeón de todo, mientras que la gran figura mexicana es suplente en uno de los subcampeónes más grandes de la UEFA.

Así pues, la Copa Libertadores, en mi opinión no tiene nada, y digo NADA que envidiarle a la UEFA, ni siquiera la calidad de los jugadores. Pero si hay que considerar que en cuanto un jovencito que la descose aparece en escena, ya hay un buitre europeo o un árabe lleno de guita que es 'manager' de algún equipo y se lo lleva por cifras millonarias. Los 'sudacas' somos semilleros y eso, eso es lo que define que seamos mejores. También es semillero el continente africano y proveen a varios clubes participantes de la UEFA. Asi que basta, basta de la falacia y la mentira de que la UEFA es mejor que la Libertadores, no se engañen.

Espero que se entienda mi punto de vista.
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