Bueno Bueno, hemos cumplido un año. No es malo Malo, piénsenlo... Somo un pocos más grandes, más interesantes, más queridos y hasta les diría yo, doce meses más inmortales que ayer.
Ahora, cómo ha crecido esto... Veo las primeras entradas y pienso cómo nació el blog. Veamos, éste coso nació como un cuaderno suplente. Un cuaderno en el que anotaba todo lo que me gustaría que algunas personas leyeran, pero tenía poco -digámosle- feedback, entonces decidí abrir este blog.
En principio eran sólo mis visiones objetivas sobre determinadas cosas, pero a medida que crecía, se fue volviendo una catapulta de pensamientos y sentimientos decantados. Influenciado por las palabras de algunos, las vivencias propias y ajenas, las curiosidades que se cruzaban en mi vista, las llamativas particularidades de un mundo raro. Lo que sea que pareciera que ameritaba una reflexión, venía a parar aquí (y seguirá siendo así...).
Lo primero que me inspiró fue el trozo de cielo que tardaba en darme el cuaderno, luego el Corazón que quiso ser mi aprendiz, apareció la chica copada y sus reflexiones que no del todo compartía, el limón hizo acto de presencia discutiendo todo lo que pudiera conmigo, la bufoncita de las sonrisas efímeras que me siguió de cerca, el insoportable lado malo del dar ameritó muchas de mis palabras, y lo que más me ha divertido últimamente: las razones de las razones.
Por supuesto, un escritor no escribe para si mismo, y en mi caso, escribo para ustedes. No me han seguido tal vez, durante los doce meses, pero si por algunos... Los suficientes como para darme ganas de seguir escribiendo.
Es momento de darles las gracias...
Agradezco al Cielito Lindo porque fue la primera.
Agradezco a la Gemita y a mi aprendiz porque ellas me llevaron a definir lo que pienso de los corazones y las mentes.
Agradezco madre por leer alguna vez algo y a padre por ser mi primer y peor crítico.
Agradezco a la carita de los ojitos pedigüeños porque me ha hecho pensar muchísimo.
Agradezco a la fruta amarilla y verde por ser mi segunda musa.
Agradezco a la chica de las sonrisas más efímeras del mundo por seguir tan importante y regalarme motivos para seguir escribiendo.
Agradezco a la pequepayaso y a la renegadita especialmente por ser dos lectoras fieles, que me hacen sentir que aprenden algo de mí.
Agradezco al maní que no me deja permite pensar cuando me molesta.
Agradezco a la razón morada por ser todo lo contrario a la razón amarilla y una de las pocas que tal vez me entiende de la primera a la última frase.
Agradezco a mi prima adoptada al otro lado de la cordillera por descubrir que no soy sólo lo que parece por msn.
Agradezco a mi nueva compañera de habitación y a la chica del saludo militar por sumarse hace poquito.
Agradezco a Sagitarie17, Karen, Nadia y Adris, que a pesar de no conocerlas ni haber hablado nunca con ellas, treparon y leyeron alguna vez.
Agradezco a la niña de azúcar, por ser el seguidor tácito y quizás la que aunque nunca comprendió ni una palabra, leyó.
Agradezco a la ex perra y a la idiota malévola porque también pasaron y dejaron sus huellitas leyendo lo que se catapulta al aire.
Y... Agradezco a mi persona por haberme dado esta oportunidad.
Bien lados Malo y Bueno, llegamos al año... seguimos con otra cosa?
Genial...
Feliz cumpleaños pedazo de mi...
La Catapulta de Pensamientos que Apunta al Cielo
[Foto de Julia Montich]
Bienvenidos a este espacio de reflexión. Escribo por mí y por ustedes, para mí y para ustedes. Siéntanse libres de pasar a leer, comentar, criticar, recomendar y cuestionar si así lo desean. Pónganse en la piel del Bueno o del Malo, pero nunca dejen de ser ustedes. Si puede adueñarse la entrada, pues, es suya. Adelante.
Bienvenidos a este espacio de reflexión. Escribo por mí y por ustedes, para mí y para ustedes. Siéntanse libres de pasar a leer, comentar, criticar, recomendar y cuestionar si así lo desean. Pónganse en la piel del Bueno o del Malo, pero nunca dejen de ser ustedes. Si puede adueñarse la entrada, pues, es suya. Adelante.
domingo, 30 de mayo de 2010
sábado, 29 de mayo de 2010
Tengo razón
Esta es una entrada corta. No acostumbro a hacer esto, pero esta vez, la piel me lo pide... también tengo que decir que los pedazos de corazón que le quité al trozo de cielo lo necesitan... Yo no puedo soportarlo dentro de mí...
Quiero que sepan que cuando el cuerpo me temblaba por descubrir una mentira, la razón me hace entrar en razón... Me ayuda a razonar y, más importante, me calmó.
Sé que tengo razón en que no es lo más saludable para la razón que la involucre en mis razonamientos y escollos más destructivos. Pobre razón. Que grande la razón. Le agradezco a la razón de esta entrada que habla de la razón.
Digan lo que quieran, pero es un hecho y es ley... siempre hay una razón para la razón...
Gracias razón... de verdad... gracias...
Quiero que sepan que cuando el cuerpo me temblaba por descubrir una mentira, la razón me hace entrar en razón... Me ayuda a razonar y, más importante, me calmó.
Sé que tengo razón en que no es lo más saludable para la razón que la involucre en mis razonamientos y escollos más destructivos. Pobre razón. Que grande la razón. Le agradezco a la razón de esta entrada que habla de la razón.
Digan lo que quieran, pero es un hecho y es ley... siempre hay una razón para la razón...
Gracias razón... de verdad... gracias...
viernes, 28 de mayo de 2010
Enojo subjetivo
Sé que hay personas a las que les gusta discutir, y mucho. Me considero una de ellas. Por supuesto que hay una clara diferencia entre discutir y pelear; claro que puede llegarse de la primera a la segunda, pero no es la idea siempre.
Ahora bien, lo que me molesta un poco es ese pseudo comodín para escapar de una discución que quizás pueden sostener, pero no se atreven. Hablo de lo que le crispa los nervios y le hace perder la razón a las dos razones por igual. Hablo del "es subjetivo". Pues claro que es subjetivo maldita sea! claro que es subjetivo!!
O sea, que clase de opinión sale de la cabeza de alguien si no es SU propio punto de vista? Bueh... de la "cabeza" es una forma de decir, porque para animarse a afirmar que no se puede discutir algo porque "es subjetivo" quiere decir que no se le cae una idea de esa maceta sobre los hombros ni de milagro.
Ya sea un pensamiento, una idea, una opinión, aporta a la discusión. No veo la lógica de querer guardar eso en "es subjetivo". Un tácito "yo creo que no quiero que tengas razón, pero como seguro la tenés y no sé cómo refutarlo, te digo que yo en mi mente, tengo la razón..." se traduce en palabras en un "mejor no sigamos discutiendo porque no vamos a llegar a ningún lado... pasa que es subjetivo". Que idiotas...
Otra cosa que me choca, los "está científicamente comprobado" en medio de una discusión de lo que sea!
Ah si? está comprobado? por quién? qué científico hizo el estudio ese? Cómo que no sabés? ah... lo leíste un día en el diario? Ah... quién lo escribió? Ah... uno... No es el científico ese, cierto? Ah... Ya me parecía...
Es un hecho que si no podés echarle en cara al otro que el Dr. Fulanito Menganolez hizo el estudio con observación de campo y toda la historia, sobre la evolución de la batata en un qué sé yo, no me te pongas a discutir la teoría sobre la batata universal! Porque no sabés una mierda ni tenés cómo confirmarlo! Esto no hace más que hacerte ver como un salame! Se entiende? O tengo que seguir explicando?
Y ya que estoy... eso de dar explicaciones no es algo que se le de a mucha gente tampoco. Creo yo que esto se debe a que temen a que la otra persona les entienda menos, a pesar de ser casi transparentes para los demás. Es decir, hay algunos que vemos a través de determinadas personas, sabiendo qué piensan (o al menos intuyendo), cómo sienten, qué van a responder. Muchas veces, nos gusta que esa cosa que aunque ya sepamos, nos la confirmen, o bien, que nos la contraríen, pero que hagan el intento, siquiera un ademán de hacerse entender.
No me molesten no molestándose en no molestar! Porque ya de por si me molesta que no se quieran explicar. Pero "si viene en el paquete" como dicen, pues... es un dar y recibir. Puedo tolerar una vez... dos... tres... pero... no toca dar alguna vez? Y lo único que pido es UNA EXPLICACIÓN!
¡Discutamos! ¡Explicame! ¡Haceme entender!
No me vengan con el "yo me entiendo" y después me saltes con el "vos no me entendés". Lo único que quiero es entender, pero si no me das chance, no te pongas en plan de "pobre de mí".
Pssst... Ya perdí el enojo porque me distraje...
De todas formas creo que esto está clarísimo. Sigo con otra cosa...
Ahora bien, lo que me molesta un poco es ese pseudo comodín para escapar de una discución que quizás pueden sostener, pero no se atreven. Hablo de lo que le crispa los nervios y le hace perder la razón a las dos razones por igual. Hablo del "es subjetivo". Pues claro que es subjetivo maldita sea! claro que es subjetivo!!
O sea, que clase de opinión sale de la cabeza de alguien si no es SU propio punto de vista? Bueh... de la "cabeza" es una forma de decir, porque para animarse a afirmar que no se puede discutir algo porque "es subjetivo" quiere decir que no se le cae una idea de esa maceta sobre los hombros ni de milagro.
Ya sea un pensamiento, una idea, una opinión, aporta a la discusión. No veo la lógica de querer guardar eso en "es subjetivo". Un tácito "yo creo que no quiero que tengas razón, pero como seguro la tenés y no sé cómo refutarlo, te digo que yo en mi mente, tengo la razón..." se traduce en palabras en un "mejor no sigamos discutiendo porque no vamos a llegar a ningún lado... pasa que es subjetivo". Que idiotas...
Otra cosa que me choca, los "está científicamente comprobado" en medio de una discusión de lo que sea!
Ah si? está comprobado? por quién? qué científico hizo el estudio ese? Cómo que no sabés? ah... lo leíste un día en el diario? Ah... quién lo escribió? Ah... uno... No es el científico ese, cierto? Ah... Ya me parecía...
Es un hecho que si no podés echarle en cara al otro que el Dr. Fulanito Menganolez hizo el estudio con observación de campo y toda la historia, sobre la evolución de la batata en un qué sé yo, no me te pongas a discutir la teoría sobre la batata universal! Porque no sabés una mierda ni tenés cómo confirmarlo! Esto no hace más que hacerte ver como un salame! Se entiende? O tengo que seguir explicando?
Y ya que estoy... eso de dar explicaciones no es algo que se le de a mucha gente tampoco. Creo yo que esto se debe a que temen a que la otra persona les entienda menos, a pesar de ser casi transparentes para los demás. Es decir, hay algunos que vemos a través de determinadas personas, sabiendo qué piensan (o al menos intuyendo), cómo sienten, qué van a responder. Muchas veces, nos gusta que esa cosa que aunque ya sepamos, nos la confirmen, o bien, que nos la contraríen, pero que hagan el intento, siquiera un ademán de hacerse entender.
No me molesten no molestándose en no molestar! Porque ya de por si me molesta que no se quieran explicar. Pero "si viene en el paquete" como dicen, pues... es un dar y recibir. Puedo tolerar una vez... dos... tres... pero... no toca dar alguna vez? Y lo único que pido es UNA EXPLICACIÓN!
¡Discutamos! ¡Explicame! ¡Haceme entender!
No me vengan con el "yo me entiendo" y después me saltes con el "vos no me entendés". Lo único que quiero es entender, pero si no me das chance, no te pongas en plan de "pobre de mí".
Pssst... Ya perdí el enojo porque me distraje...
De todas formas creo que esto está clarísimo. Sigo con otra cosa...
miércoles, 19 de mayo de 2010
Eso fue curioso
Hace poco vi un video en el que había ocho tipos pasándose una pelota. Cuatro de ellos estaban de blanco y los otros cuatro de negro. La idea era contar cuántas veces se pasaban la pelota entre los de blanco. Los pases eran con la mano y cruzados, es decir, los de negro se pasaban las pelotas al mismo tiempo.
El hecho curioso de esto fue que al finalizar el video, sale un enunciado que dice: "La cantidad de pases realizados son 13 (o 12, no me acuerdo), pero... Viste al oso bailando?". Por supuesto no entendés nada cuando lo leés. Ahí, el video se rebobina solo y pasa en cámara lenta. Mientras los de blanco se pasan las pelotas, un sujeto disfrazado de oso atraviesa el cuadro de izquierda a derecha. Posteriormente, la imagen se detiene y sale otro enunciado: "Es fácil no ver lo que no se busca". Desde esa noche, volví a pensar en algo que flotaba sobre mi cabeza hace tiempo. Recordé experiencias desagradables con personas a las que quiero mucho.
Básicamente, esto justifica el porqué de algo que no quiero hacer aunque me digan casi constantemente que debo hacerlo. Alguien por acá sabe de qué hablo, se lo comenté hace dos o tres noches.
Es cierto que uno decide de qué enterarse. Cuando se es tan curioso como vuestro servidor, es una lección aprendida a fuego lento. Te vas quemando de apoco y parece que no duele, pero al final, es inaguantable y te deja marcado de por vida. Es cierto que hay que aprender a descubrir lo más que se pueda y aprender todo lo que quieras. Pero es cierto que a veces, la curiosidad mata al gato y hiere de gravedad al mapache.
Estas cosas suceden en medida que uno no controla lo que hace o quiere hacer. "Haz lo que quieras Felipe". No me cansaré nunca de escuchar esa frase, pero si es posible que no te guste lo que haga, es mejor que no me prestes tanta atención. Es mejor que cierres los ojos y te tapes los oídos. No busques lo que no querés encontrar.
Pensamos en voz alta, una y mil veces "para qué me decís que haga lo que quiera si te vas a enojar?!". La respuesta no la tendremos si no la buscamos... pero... en verdad queremos saber?
Todo extremo es malo. Lo repito mucho, pero no todo el tiempo. Sería paradójico de hecho. El ser curioso no es la excepción. El ser un gran absorbente no es la excepción.
Control no... Auto control si...
...
Estúpido oso bailarín...
El hecho curioso de esto fue que al finalizar el video, sale un enunciado que dice: "La cantidad de pases realizados son 13 (o 12, no me acuerdo), pero... Viste al oso bailando?". Por supuesto no entendés nada cuando lo leés. Ahí, el video se rebobina solo y pasa en cámara lenta. Mientras los de blanco se pasan las pelotas, un sujeto disfrazado de oso atraviesa el cuadro de izquierda a derecha. Posteriormente, la imagen se detiene y sale otro enunciado: "Es fácil no ver lo que no se busca". Desde esa noche, volví a pensar en algo que flotaba sobre mi cabeza hace tiempo. Recordé experiencias desagradables con personas a las que quiero mucho.
Básicamente, esto justifica el porqué de algo que no quiero hacer aunque me digan casi constantemente que debo hacerlo. Alguien por acá sabe de qué hablo, se lo comenté hace dos o tres noches.
Es cierto que uno decide de qué enterarse. Cuando se es tan curioso como vuestro servidor, es una lección aprendida a fuego lento. Te vas quemando de apoco y parece que no duele, pero al final, es inaguantable y te deja marcado de por vida. Es cierto que hay que aprender a descubrir lo más que se pueda y aprender todo lo que quieras. Pero es cierto que a veces, la curiosidad mata al gato y hiere de gravedad al mapache.
Estas cosas suceden en medida que uno no controla lo que hace o quiere hacer. "Haz lo que quieras Felipe". No me cansaré nunca de escuchar esa frase, pero si es posible que no te guste lo que haga, es mejor que no me prestes tanta atención. Es mejor que cierres los ojos y te tapes los oídos. No busques lo que no querés encontrar.
Pensamos en voz alta, una y mil veces "para qué me decís que haga lo que quiera si te vas a enojar?!". La respuesta no la tendremos si no la buscamos... pero... en verdad queremos saber?
Todo extremo es malo. Lo repito mucho, pero no todo el tiempo. Sería paradójico de hecho. El ser curioso no es la excepción. El ser un gran absorbente no es la excepción.
Control no... Auto control si...
...
Estúpido oso bailarín...
Gracias al cielo
Y me encuentro aquí de nuevo, con miles de pensamientos en la cabeza; con fragmentos de mi corazón que logré arrancarle de las manos y de la boca a la dueña del mismo; con abstinencias acumuladas; con ansias y nervios co creados y autogenerados; con diminutos sonidos en la garganta; con culpas que estoy casi seguro que no debería tener; con obligaciones olvidadas. Me encuentro aquí de nuevo.
Pero saben una cosa? Me siento feliz...
Eso pasa porque me percaté de que las ventanas están abiertas. Abiertas las dejaron y me animé a entrar en algunas. No quiero que piensen en una ventana única. Es, por supuesto, metafórico lo que digo, pero aplicable a cada uno de ustedes queridos lectores...
Les escribo esto con la idea de que entiendan que no fue porque sí que pasé y vi la ventana. Hay algo que debo reconocer y es que ustedes deben reconocer también. He crecido, he cambiado. He entrado por la ventana porque allá afuera el cielo se ve arriba y yo quiero verlo desde otro ángulo más agudo.
Las cosas cambian continuamente, no podemos retenerlas, pero podemos influenciar en sus cambios, casi como si erigiéramos la forma que deseamos que tengan. Sin embargo, muchas veces no es posible distinguir el punto en el cuál lo que estamos haciendo se ve como queremos del es lo que queremos.
Se me ocurrió hace unos días que miré hacia un pozo y divisé una silueta. Estiré mi brazo para tomar la silueta que ya había reconocido; era un pedazo del cielo. No llegaba y agrandé el pozo para poder entrar. Cuando me disponía a hacerlo, noté que si me tiraba dentro también, iba a ser más difícil salir ambos.
Resolví ir tirando dentro del pozo, recuerdos, experiencias, anécdotas, vivencias en general. De manera tal que se apilaran y formaran como una especie de torre escalonada. Le di a entender al trozo de cielo que podía escalar y con mi ayuda el trozo de cielo subió. Me puso feliz pensar que rescaté al trozo de cielo, mientras que de paso, con ese trozo a mi lado, yo veía la torre escalonada de un modo distinto. Sabía que las próximas vivencias en general serían esculpidas de manera distinta.
El trozo de cielo me hizo saber que ambos estábamos aún muy por debajo de donde debíamos estar. Que quizás yo era una estrella caída también. Nunca lo había pensado en realidad hasta que el trozo lo mencionó. El trozo debía volver al extenso lienzo azul que vemos arriba. Siempre disfruté mirar el cielo y al ver el trozo ahí conmigo, era casi lo mismo. Cómo mandar arriba al trozo de nuevo? Fácil! Seguir apilando vivencias en general en la torre escalonada.
Con el trozo de cielo hicimos de todo. Las vivencias eran cada vez más grandes y fuertes. Escalábamos más y más alto. Cerca de la punta, el trozo de cielo empezó a darse cuenta que le faltaban sólo unos centímetros y me miró. Me miró a los ojos y dio las gracias con pena.
El trozo de cielo pisó sobre mí... El trozo de cielo descubrió que yo podía ser un escalón más para subir a lo más alto... Aunque quizás no lo suficientemente alto como se merece en realidad.
El trozo de cielo llegó a lo más alto y yo me endurecí lo más que pude. Lo que me jugó en contra, porque no me había dado que las últimas vivencias, tan grandes eran tan pesadas también, venciendo a todas las de abajo, la torre escalonada se desplomó conmigo. Caí metros y metros. Caí en el pozo, del que pude salir reordenando las vivencias. Esta vez, poniendo las últimas primero, porque después de todo son vivencias en general también, aunque con mucho peso y fuerza. Aún así no llegué al cielo otra vez...
Miré al cielo lindo desde abajo y sentí de todo... Pero quiero nombrar en particular a la frustración de no ser una estrella caída...
Busqué una ventana abierta y entré sin pedir permisos. Mal por mí, si sostengo que es mejor pedir permiso que perdón. Ahora miro el cielo desde un ángulo más agudo, no tan desde abajo hacia arriba. Me siento feliz por el trozo de cielo...
Me siento feliz...? Bah... que importa...
Después de todo, gracias al cielo, siento que fui útil al trozo de cielo, y aún así, siento haberle sido útil al trozo de cielo...
Pero saben una cosa? Me siento feliz...
Eso pasa porque me percaté de que las ventanas están abiertas. Abiertas las dejaron y me animé a entrar en algunas. No quiero que piensen en una ventana única. Es, por supuesto, metafórico lo que digo, pero aplicable a cada uno de ustedes queridos lectores...
Les escribo esto con la idea de que entiendan que no fue porque sí que pasé y vi la ventana. Hay algo que debo reconocer y es que ustedes deben reconocer también. He crecido, he cambiado. He entrado por la ventana porque allá afuera el cielo se ve arriba y yo quiero verlo desde otro ángulo más agudo.
Las cosas cambian continuamente, no podemos retenerlas, pero podemos influenciar en sus cambios, casi como si erigiéramos la forma que deseamos que tengan. Sin embargo, muchas veces no es posible distinguir el punto en el cuál lo que estamos haciendo se ve como queremos del es lo que queremos.
Se me ocurrió hace unos días que miré hacia un pozo y divisé una silueta. Estiré mi brazo para tomar la silueta que ya había reconocido; era un pedazo del cielo. No llegaba y agrandé el pozo para poder entrar. Cuando me disponía a hacerlo, noté que si me tiraba dentro también, iba a ser más difícil salir ambos.
Resolví ir tirando dentro del pozo, recuerdos, experiencias, anécdotas, vivencias en general. De manera tal que se apilaran y formaran como una especie de torre escalonada. Le di a entender al trozo de cielo que podía escalar y con mi ayuda el trozo de cielo subió. Me puso feliz pensar que rescaté al trozo de cielo, mientras que de paso, con ese trozo a mi lado, yo veía la torre escalonada de un modo distinto. Sabía que las próximas vivencias en general serían esculpidas de manera distinta.
El trozo de cielo me hizo saber que ambos estábamos aún muy por debajo de donde debíamos estar. Que quizás yo era una estrella caída también. Nunca lo había pensado en realidad hasta que el trozo lo mencionó. El trozo debía volver al extenso lienzo azul que vemos arriba. Siempre disfruté mirar el cielo y al ver el trozo ahí conmigo, era casi lo mismo. Cómo mandar arriba al trozo de nuevo? Fácil! Seguir apilando vivencias en general en la torre escalonada.
Con el trozo de cielo hicimos de todo. Las vivencias eran cada vez más grandes y fuertes. Escalábamos más y más alto. Cerca de la punta, el trozo de cielo empezó a darse cuenta que le faltaban sólo unos centímetros y me miró. Me miró a los ojos y dio las gracias con pena.
El trozo de cielo pisó sobre mí... El trozo de cielo descubrió que yo podía ser un escalón más para subir a lo más alto... Aunque quizás no lo suficientemente alto como se merece en realidad.
El trozo de cielo llegó a lo más alto y yo me endurecí lo más que pude. Lo que me jugó en contra, porque no me había dado que las últimas vivencias, tan grandes eran tan pesadas también, venciendo a todas las de abajo, la torre escalonada se desplomó conmigo. Caí metros y metros. Caí en el pozo, del que pude salir reordenando las vivencias. Esta vez, poniendo las últimas primero, porque después de todo son vivencias en general también, aunque con mucho peso y fuerza. Aún así no llegué al cielo otra vez...
Miré al cielo lindo desde abajo y sentí de todo... Pero quiero nombrar en particular a la frustración de no ser una estrella caída...
Busqué una ventana abierta y entré sin pedir permisos. Mal por mí, si sostengo que es mejor pedir permiso que perdón. Ahora miro el cielo desde un ángulo más agudo, no tan desde abajo hacia arriba. Me siento feliz por el trozo de cielo...
Me siento feliz...? Bah... que importa...
Después de todo, gracias al cielo, siento que fui útil al trozo de cielo, y aún así, siento haberle sido útil al trozo de cielo...
sábado, 8 de mayo de 2010
La moviola universal
A ustedes les gusta ver películas? A mí me encanta ver películas.
Lo que más me gusta de las películas es cuando podemos trazar esa analogía con nosotros mismos. Cuando el personaje, por muy ficticio que sea, vive algo que puede ser relacionado o comparado con lo que estemos viviendo nosotros, de una u otra forma.
Suelo tener la buena o mala suerte de ver películas que traten de mi "condición actual". Que me digan más o menos lo que me gustaría saber. Y es que esa película se le ocurrió a alguien. Ese guión lo escribió alguien en base a algo.
Y es que pasa con casi todas las historias que se cuentan en esta vida. Es común entre lo que escribimos que parte de la ficción esté estrechamente ligada a nuestras realidades, pero me sorprende ver cómo distintas personas en el mundo podemos vivir cosas tan parecidas sin tener noción de la existencia de estos otros.
A mí en particular me sucede con las películas. Ver películas en un estado particular de ánimo, que refuerzan lo que siento o me hacen cambiar de opinión. Les ha sucedido sentirme de sentirse identificados con personajes que tal vez no tienen un carajo que ver con ustedes?
Es curioso el hecho de vivir nuestras "vidas metáfora", porque las vemos en la vida y aventuras de algún personaje.
Puede que nuestra vida sea una película más, hecha con pedazos de muchas películas. Será que somos personajes de un largometraje que va siendo editado en una gran moviola universal, en la que cada película tiene relación o no con otra.
Los cortes en la cinta se hacen sin que nuestro ojo lo note. Pasan 24 cuadros por segundo en los que vivimos el mismo segundo sin darnos cuenta, pero que a su vez, segundo a segundo hacemos minutos, horas y así sucesivamente. Conociendo personajes, entablando nuestras aventuras. Siendo los villanos de las películas de otros.
Esta moviola edita nuestra película, cortando partes que pueden ser hermosas y haciéndonos ver nuestras propias partes horrendas. Nunca olvidables, eso si, porque hacen a la trama de nuestra producción.
Hemos vivido siendo un Anakin Skywalker, enamorado a pesar de saber que está mal, volviéndonos malos desde algún puno de vista. Hemos sido un Corleone, poniendo a "otros" por delante de la familia. Pudimos ser un Buzz Lightyear que redescubrió a su amigo fiel. Fuimos Neo despertando de la Matrix o tal vez sólo Morpheo mostrándole el camino a quien creíamos que es el elegido. O incluso nos sentimos héroes venidos a menos como la gran mayoría de los héroes que al final superan los obstáculos.
Somos un personaje más en la película de otro, pero los protagonistas de nuestro metraje propio. Los antagonistas de unos y los ayudantes de otros. Somos un diálogo más en este plano secuencia. Las voces y efectos sonoros de la banda de audio. Somos extras sin importancia y relleno del fondo.
Que hermosa es la moviola. Muchos pueden manejarla, pero cada uno la maneja como prefiere. Cuenta su historia como mejor le parece, y al final, sólo la ve pasar frente a sus ojos, porque a nosotros nos toca actuar.
Es lindo pensar que alguien más siente o vive lo que uno. Es interesante poder encontrar respuestas en 24 cuadros por segundo. Me cautiva la idea de que "no soy el único". Después de todo, y al fin y al cabo... La mejor película, es la vida misma.
Lo que más me gusta de las películas es cuando podemos trazar esa analogía con nosotros mismos. Cuando el personaje, por muy ficticio que sea, vive algo que puede ser relacionado o comparado con lo que estemos viviendo nosotros, de una u otra forma.
Suelo tener la buena o mala suerte de ver películas que traten de mi "condición actual". Que me digan más o menos lo que me gustaría saber. Y es que esa película se le ocurrió a alguien. Ese guión lo escribió alguien en base a algo.
Y es que pasa con casi todas las historias que se cuentan en esta vida. Es común entre lo que escribimos que parte de la ficción esté estrechamente ligada a nuestras realidades, pero me sorprende ver cómo distintas personas en el mundo podemos vivir cosas tan parecidas sin tener noción de la existencia de estos otros.
A mí en particular me sucede con las películas. Ver películas en un estado particular de ánimo, que refuerzan lo que siento o me hacen cambiar de opinión. Les ha sucedido sentirme de sentirse identificados con personajes que tal vez no tienen un carajo que ver con ustedes?
Es curioso el hecho de vivir nuestras "vidas metáfora", porque las vemos en la vida y aventuras de algún personaje.
Puede que nuestra vida sea una película más, hecha con pedazos de muchas películas. Será que somos personajes de un largometraje que va siendo editado en una gran moviola universal, en la que cada película tiene relación o no con otra.
Los cortes en la cinta se hacen sin que nuestro ojo lo note. Pasan 24 cuadros por segundo en los que vivimos el mismo segundo sin darnos cuenta, pero que a su vez, segundo a segundo hacemos minutos, horas y así sucesivamente. Conociendo personajes, entablando nuestras aventuras. Siendo los villanos de las películas de otros.
Esta moviola edita nuestra película, cortando partes que pueden ser hermosas y haciéndonos ver nuestras propias partes horrendas. Nunca olvidables, eso si, porque hacen a la trama de nuestra producción.
Hemos vivido siendo un Anakin Skywalker, enamorado a pesar de saber que está mal, volviéndonos malos desde algún puno de vista. Hemos sido un Corleone, poniendo a "otros" por delante de la familia. Pudimos ser un Buzz Lightyear que redescubrió a su amigo fiel. Fuimos Neo despertando de la Matrix o tal vez sólo Morpheo mostrándole el camino a quien creíamos que es el elegido. O incluso nos sentimos héroes venidos a menos como la gran mayoría de los héroes que al final superan los obstáculos.
Somos un personaje más en la película de otro, pero los protagonistas de nuestro metraje propio. Los antagonistas de unos y los ayudantes de otros. Somos un diálogo más en este plano secuencia. Las voces y efectos sonoros de la banda de audio. Somos extras sin importancia y relleno del fondo.
Que hermosa es la moviola. Muchos pueden manejarla, pero cada uno la maneja como prefiere. Cuenta su historia como mejor le parece, y al final, sólo la ve pasar frente a sus ojos, porque a nosotros nos toca actuar.
Es lindo pensar que alguien más siente o vive lo que uno. Es interesante poder encontrar respuestas en 24 cuadros por segundo. Me cautiva la idea de que "no soy el único". Después de todo, y al fin y al cabo... La mejor película, es la vida misma.
jueves, 6 de mayo de 2010
Arachis Hypogaea sintió celos esta vez
Una canción que me gusta mucho dice: "la cáscara es la jaula, al corazón no se lo ve". Pero en esa ocasión habla de una nuez, ahora toca hablar del maní.
Un maní, contrariamente a lo que se suele decir, no es la semilla (el corazón) es todo entero. Debería considerar más al maní, después del todo, rompió su cáscara y me dejó ver su semilla. Yo en cambio, sólo pude mostrar lo que queda de mí. De alguna manera aprendí a comunicarme con el maní y éste, de alguna manera me dio a entender que no con todos es igual que lo es conmigo.
¿Por qué un maní diría las cosas que dice?
Hay una respuesta evidente pero sigo poniendo en duda algo que no tiene más vueltas. Es miedo? Pero, no es un miedo como el de ver escritas cosas en el espejo cuando salís de bañarte y estabas solo en casa. Es un miedo auto generado. Un "no quiero avanzar más". Por qué ese miedo? No lo sé. Si después de todo no está mal.
Dicen que se puede sacar cosas buenas de los celos, pero el maní no es un ser celoso en apariencia, después de todo, es un fruto que creció bajo la tierra. Bajo la tierra se privó de muchas cosas, especialmente de lo lindo de las emociones fuertes. Buenas y malas. Obviamente, esto no cuestiona que un maní sea o no feliz.
La felicidad al parecer puede estar definido por la cantidad de temas profundos que uno trate. Esto es algo emm... traído de los pelos, no? Qué es un "tema profundo" y qué no? En mi caso me dijeron un día: "me gusta cómo hacés tan profundas reflexiones de cualquier pavada!". Lejos de sentirme adulado me dí cuenta que me malinterpretan algunas personas. En primer lugar, creo que no hago "reflexiones profundas"; la gran mayoría son bastante simples o silogísticas casi tan obvias que la gente pasa por alto. Yo sólo las digo. Lo segundo es que no es de "cualquier pavada" de lo que hago reflexiones profundas; se subestiman los temas que trato acaso? (Dejando en claro que hablo de la primer categoría y de la segunda, de manera excluyente y paralela, sin tener relación entre ambos).
Ahora bien, no nos desviemos del tema. Hablaba del maní. Pienso yo, que se puede hablar de cosas muy profundas con un ser que vivió en lo profundo de la tierra. Aplicando eso que se dice (que vuelvo a aclarar, no estoy muy de acuerdo), el maní sería un ser muy feliz. No sé por qué no lo veo feliz del todo.
Según me enteré, el maní es casi tan fuerte como una almendra o una nuez y lo que más me gustó saber, es que tiene más valor que la carne y los huevos, irónicamente. Es tan fuerte y concentrado que quien lo consuma mucho, puede tener problemas serios, como pesadez o mala digestión.
Leí también que sus ácidos grasos ayudan a mejorar y renovar la piel, así como al tejido cerebral. Se supone que también intervienen en las defensas (inmunológicas) y en el metabolismo del corazón, ya que constituyen la fuente primaria de energía para el músculo cardíaco. En otras palabras, fortalecen el corazón de alguna manera. Algo que me parece fundamental, muy práctico y beneficioso para esos que tenemos un maní a nuestro lado.
Me hace bien al corazón... Je.
El maní es un aperitivo que tiene cualidades de plato principal. Y es que he visto que depende mucho del lugar. Aquí por ejemplo, es simplemente un acompañamiento ocasional, mientras que en México, puede ser tanto una golosina como un ingrediente clave en un guiso. Es que sirve para hacer una salsa. La salsa, el secreto de muchos platos exquisitos está en la salsa.
Por qué maní? Por qué sólo un aperitivo? Yo quiero que estés en el menú, así como lo estoy yo. Si no está mal... O al menos creo que no está mal... Hagamos lo que queremos! Sé mi plato principal y seré tu postre... o al revés...
Como sea... Te voy a romper la cáscara muy pronto...
Y no me digas que yo seré el único lastimado al final, porque es algo que ya sé. Si deseo algo, como tu maní, déjame desearlo con más fuerza... Y es que si jugamos con fuego nos vamos a quemar... y me encanta el maní tostado... Y los celos de un maní están justificados. No me gusta que me falte el maní, menos cuando tengo una cerveza...
Pero no dejemos de jugar... Me encanta este juego maldito...
Quédate cerca... quiero comerte...
[Bueno... Esta porción de la entrada agregada ahora es por una cuestión en particular. Quiero dejar en claro que un maní, es un cacahuate. Conozco un sólo cacahuate. Tengo un escrito hecho por un cacahuate... Eso nadie lo sabía... sólo ella, Ana y yo.
Viriz, Suzuki-chan, Chariz, insoportable mía, cacahuate, niña odiosa, cochina, sacalengua, la reciente cumpleañera, cabra, celosa de turno, amante de las golosinas, dueña de mis jueves, la que me hizo reír y olvidar por un momento cuando nadie lo hacía. De vos, Viridiana Anahí, esta entrada habla de vos y de nadie más. No es para nadie más. Esta entrada y otras dos anteriores son tuyas... vos sabés cuáles son...]
Ahora quiero pedirle encarecidamente a los seguidores de este blog, que me ayuden y que con una mano en el corazón dejen su comentario respondiendo a lo siguiente:
"Sabían antes de esto, quién era el maní?"
Un maní, contrariamente a lo que se suele decir, no es la semilla (el corazón) es todo entero. Debería considerar más al maní, después del todo, rompió su cáscara y me dejó ver su semilla. Yo en cambio, sólo pude mostrar lo que queda de mí. De alguna manera aprendí a comunicarme con el maní y éste, de alguna manera me dio a entender que no con todos es igual que lo es conmigo.
¿Por qué un maní diría las cosas que dice?
Hay una respuesta evidente pero sigo poniendo en duda algo que no tiene más vueltas. Es miedo? Pero, no es un miedo como el de ver escritas cosas en el espejo cuando salís de bañarte y estabas solo en casa. Es un miedo auto generado. Un "no quiero avanzar más". Por qué ese miedo? No lo sé. Si después de todo no está mal.
Dicen que se puede sacar cosas buenas de los celos, pero el maní no es un ser celoso en apariencia, después de todo, es un fruto que creció bajo la tierra. Bajo la tierra se privó de muchas cosas, especialmente de lo lindo de las emociones fuertes. Buenas y malas. Obviamente, esto no cuestiona que un maní sea o no feliz.
La felicidad al parecer puede estar definido por la cantidad de temas profundos que uno trate. Esto es algo emm... traído de los pelos, no? Qué es un "tema profundo" y qué no? En mi caso me dijeron un día: "me gusta cómo hacés tan profundas reflexiones de cualquier pavada!". Lejos de sentirme adulado me dí cuenta que me malinterpretan algunas personas. En primer lugar, creo que no hago "reflexiones profundas"; la gran mayoría son bastante simples o silogísticas casi tan obvias que la gente pasa por alto. Yo sólo las digo. Lo segundo es que no es de "cualquier pavada" de lo que hago reflexiones profundas; se subestiman los temas que trato acaso? (Dejando en claro que hablo de la primer categoría y de la segunda, de manera excluyente y paralela, sin tener relación entre ambos).
Ahora bien, no nos desviemos del tema. Hablaba del maní. Pienso yo, que se puede hablar de cosas muy profundas con un ser que vivió en lo profundo de la tierra. Aplicando eso que se dice (que vuelvo a aclarar, no estoy muy de acuerdo), el maní sería un ser muy feliz. No sé por qué no lo veo feliz del todo.
Según me enteré, el maní es casi tan fuerte como una almendra o una nuez y lo que más me gustó saber, es que tiene más valor que la carne y los huevos, irónicamente. Es tan fuerte y concentrado que quien lo consuma mucho, puede tener problemas serios, como pesadez o mala digestión.
Leí también que sus ácidos grasos ayudan a mejorar y renovar la piel, así como al tejido cerebral. Se supone que también intervienen en las defensas (inmunológicas) y en el metabolismo del corazón, ya que constituyen la fuente primaria de energía para el músculo cardíaco. En otras palabras, fortalecen el corazón de alguna manera. Algo que me parece fundamental, muy práctico y beneficioso para esos que tenemos un maní a nuestro lado.
Me hace bien al corazón... Je.
El maní es un aperitivo que tiene cualidades de plato principal. Y es que he visto que depende mucho del lugar. Aquí por ejemplo, es simplemente un acompañamiento ocasional, mientras que en México, puede ser tanto una golosina como un ingrediente clave en un guiso. Es que sirve para hacer una salsa. La salsa, el secreto de muchos platos exquisitos está en la salsa.
Por qué maní? Por qué sólo un aperitivo? Yo quiero que estés en el menú, así como lo estoy yo. Si no está mal... O al menos creo que no está mal... Hagamos lo que queremos! Sé mi plato principal y seré tu postre... o al revés...
Como sea... Te voy a romper la cáscara muy pronto...
Y no me digas que yo seré el único lastimado al final, porque es algo que ya sé. Si deseo algo, como tu maní, déjame desearlo con más fuerza... Y es que si jugamos con fuego nos vamos a quemar... y me encanta el maní tostado... Y los celos de un maní están justificados. No me gusta que me falte el maní, menos cuando tengo una cerveza...
Pero no dejemos de jugar... Me encanta este juego maldito...
Quédate cerca... quiero comerte...
[Bueno... Esta porción de la entrada agregada ahora es por una cuestión en particular. Quiero dejar en claro que un maní, es un cacahuate. Conozco un sólo cacahuate. Tengo un escrito hecho por un cacahuate... Eso nadie lo sabía... sólo ella, Ana y yo.
Viriz, Suzuki-chan, Chariz, insoportable mía, cacahuate, niña odiosa, cochina, sacalengua, la reciente cumpleañera, cabra, celosa de turno, amante de las golosinas, dueña de mis jueves, la que me hizo reír y olvidar por un momento cuando nadie lo hacía. De vos, Viridiana Anahí, esta entrada habla de vos y de nadie más. No es para nadie más. Esta entrada y otras dos anteriores son tuyas... vos sabés cuáles son...]
Ahora quiero pedirle encarecidamente a los seguidores de este blog, que me ayuden y que con una mano en el corazón dejen su comentario respondiendo a lo siguiente:
"Sabían antes de esto, quién era el maní?"
lunes, 3 de mayo de 2010
La fusión perfecta en 3 ítems
Igualdad de Ki
La razón amarilla al fin encontró a su par equilibrado definitivo. Suele relacionarse con muchas personas (y sus razones) con las que comparte características en común y eso pero no "son definitivas" ni equilibradas.
Sin ir más lejos, el medio Pomelo por ejemplo. Siempre dice la razón amarilla que si fuera niña, sería ella, pero no es completo. Es decir, hay características de ella que no comparte y de hecho se opone en varios aspectos. Ella es más fuerte o se mueve mejor en algunos ambientes y entornos, mientras que la razón amarilla lo hace en otros que el medio pomelo no.
Esto, me gusta pensar, se debe a una diferencia clara de Ki. ¿De qué sirve la igualdad de Ki? Pues, para fusionarse! Pssst... es Teoría Dragonballzetiana básica. ¿De qué le sirve a la razón la fusión? Emm... ni idea, pero es una sensación agradable la de intercambiar palabras con otra razón que es tan parecida y distinta al mismo, que incluso, no hace falta ni decirlas.
Distintas razones
Les gusta decir que son las dos razones del tercer personaje que lograron por más que vean lo mismo, siempre lo abordan o llegan a eso de maneras diferentes. Son tan desiguales que no me sorprende que no estén de acuerdo. Después de todo los dos son razones únicas e irrepetibles que por desigualdad se parecen. No es raro que les digan "77 locos" ni que los dos discutan por renglones una cosa en la que en realidad dicen o piensan lo mismo, pero se oye o se ve diferente.
Ser una razón contrapuesta a otra implica prácticamente no poder mentir ni ocultar algunas cosas. Significa una alta percepción e intuición. Las palabras de las razones amarilla y morada, tienen mucha fuerza, mucho contenido y significado. y los silencios o minutos de una pantalla en blanco también. Tal vez no todos lo notan, pero de una razón a otra es lo más evidente. No hay necesidad del "cómo estás?" o "en qué pensás?" porqué de antemano se saben, a menos claro que se intuya que una de esas dos preguntas es la que el otro espera, sea la razón que sea.
Falso complot
En un principio con la senadora pensamos que era un complot, pero resultó que no. al parecer, esta fusión era tan perfecta como necesaria. Entonces lo que nosotros pensábamos que era un complot en realidad sólo eran señales de "las razones, sus razones deben unirse!". Bueno, a lo mejor deliro, pero a lo mejor no.
De repente las dos razones estaban solas siempre. Acompañadas cada una por la otra. Cada cosa recordaba a su opuesto. Opuestos por definición pero similares por acción. Cariño compartido y diferentes entornos y ubicación. Cómo hacen estas dos razones para entenderse tan bien?
Ignoro la verdad del asunto, pero sé que si esas dos razones tuvieran caras y se vieran las caras, se pelearían tanto... en broma, pero lo harían...
Me siento contento de tener mi razón amarilla y que esta razón se haya topado con su opuesta razón morada. Me pone contento saber que una sonrisa tierna de fondo los puso en contacto y que les tiene tanto cariño como las razones a ella.
Razones trasnochadas... por días y días...
Aunque las razones no siempre se dan la razón, razonan que la otra razón razonó una razón que en el fondo es la razón de que cada razón tiene su razón...
Sé que la razón morada lo entiende...
La razón amarilla al fin encontró a su par equilibrado definitivo. Suele relacionarse con muchas personas (y sus razones) con las que comparte características en común y eso pero no "son definitivas" ni equilibradas.
Sin ir más lejos, el medio Pomelo por ejemplo. Siempre dice la razón amarilla que si fuera niña, sería ella, pero no es completo. Es decir, hay características de ella que no comparte y de hecho se opone en varios aspectos. Ella es más fuerte o se mueve mejor en algunos ambientes y entornos, mientras que la razón amarilla lo hace en otros que el medio pomelo no.
Esto, me gusta pensar, se debe a una diferencia clara de Ki. ¿De qué sirve la igualdad de Ki? Pues, para fusionarse! Pssst... es Teoría Dragonballzetiana básica. ¿De qué le sirve a la razón la fusión? Emm... ni idea, pero es una sensación agradable la de intercambiar palabras con otra razón que es tan parecida y distinta al mismo, que incluso, no hace falta ni decirlas.
Distintas razones
Les gusta decir que son las dos razones del tercer personaje que lograron por más que vean lo mismo, siempre lo abordan o llegan a eso de maneras diferentes. Son tan desiguales que no me sorprende que no estén de acuerdo. Después de todo los dos son razones únicas e irrepetibles que por desigualdad se parecen. No es raro que les digan "77 locos" ni que los dos discutan por renglones una cosa en la que en realidad dicen o piensan lo mismo, pero se oye o se ve diferente.
Ser una razón contrapuesta a otra implica prácticamente no poder mentir ni ocultar algunas cosas. Significa una alta percepción e intuición. Las palabras de las razones amarilla y morada, tienen mucha fuerza, mucho contenido y significado. y los silencios o minutos de una pantalla en blanco también. Tal vez no todos lo notan, pero de una razón a otra es lo más evidente. No hay necesidad del "cómo estás?" o "en qué pensás?" porqué de antemano se saben, a menos claro que se intuya que una de esas dos preguntas es la que el otro espera, sea la razón que sea.
Falso complot
En un principio con la senadora pensamos que era un complot, pero resultó que no. al parecer, esta fusión era tan perfecta como necesaria. Entonces lo que nosotros pensábamos que era un complot en realidad sólo eran señales de "las razones, sus razones deben unirse!". Bueno, a lo mejor deliro, pero a lo mejor no.
De repente las dos razones estaban solas siempre. Acompañadas cada una por la otra. Cada cosa recordaba a su opuesto. Opuestos por definición pero similares por acción. Cariño compartido y diferentes entornos y ubicación. Cómo hacen estas dos razones para entenderse tan bien?
Ignoro la verdad del asunto, pero sé que si esas dos razones tuvieran caras y se vieran las caras, se pelearían tanto... en broma, pero lo harían...
Me siento contento de tener mi razón amarilla y que esta razón se haya topado con su opuesta razón morada. Me pone contento saber que una sonrisa tierna de fondo los puso en contacto y que les tiene tanto cariño como las razones a ella.
Razones trasnochadas... por días y días...
Aunque las razones no siempre se dan la razón, razonan que la otra razón razonó una razón que en el fondo es la razón de que cada razón tiene su razón...
Sé que la razón morada lo entiende...
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