La Catapulta de Pensamientos que Apunta al Cielo

[Foto de Julia Montich]
Bienvenidos a este espacio de reflexión. Escribo por mí y por ustedes, para mí y para ustedes. Siéntanse libres de pasar a leer, comentar, criticar, recomendar y cuestionar si así lo desean. Pónganse en la piel del Bueno o del Malo, pero nunca dejen de ser ustedes. Si puede adueñarse la entrada, pues, es suya. Adelante.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Como como

La verdad, no soy un apasionado de la comida. Hay gente a la que le encanta comer y todo el rollo, pero a mí no, la verdad. De hecho, creo que si se pudiera vivir sin comer, lo haría. Dicho de otro modo, como más por necesidad que por gusto.

A su vez, mi pirámide alimentica es casi básica; me importa tan poco la comida que las variedades me provocan desinterés. Lo que más consumo básicamente son papas, tomates, lechugas, arroz, zanahoria, pollo, jamón y queso. También comía carnes rojas, pero dada la condición de inflación que hay en este país, comer carne de vaca es casi como lamerla las nalgas a Buda. (Léase "que es poco común").

En realidad, la comida no me apasiona. El cocinar tiene su encanto, mezclar cosas y decir: "esto lo hice yo" es una cosa que posiblemente si me parece genial, pero luego de eso, el comerlo, no sé, no me atrapa. Más que nada porque muchas veces, se mezclan cosas que por lo general no comería.

Claro que no es que no exista alguna comida que sea mi debilidad. En mi caso, me gusta comer ravioles, si disfruto comiéndolos, como muchos de ellos cuando hay. Me gusta bastante comer frutas también. O sea, más bien como frutas porque al parecer son sanas y de pequeño, cuando siempre quería comer "algo dulce" mi madre me acostumbró a no darme golosinas, sino fruta. Con el paso del tiempo, cuando como una suma no muy grande de golosinas y eso, como que me empalago, me pongo "Awrwrwrwr". Y me relaja de una manera que no me gusta.

También, les cuento, que tuve algún principio de trastorno alimentício. Durante algunos meses de este año vomitaba lo que comía. No podía retener mucho en el estómago. Todo me descomponía o simplemente no podía sentirlo adentro. La verdad es que es algo incómodo. Comer y devolver y sin saber bien porqué es una sensación poco agradable.

Pero bueno, este texto viene a raíz de que en esta época, seguramente muchos de nosotros comemos mucho más que por lo general el resto del año. Al menos eso siento yo. Supongo que también tiene que ver porque en estas fechas festivas almuerzo y ceno, algo que es poco común, porque es raro que cene. Algo que deviene creo yo del hecho de que en mi casa estamos acostumbrados a almorzar tarde, entonces cuando me levanto, no desyuno después de las 10 am porque simplemente me desagrada y a posteriori, el almuerzo siento que no lo necesito hasta las 16 hs. (4 de la tarde para que no tengas que sacar cuentas).

Es poco común que cene también porque como soy bastante noctámbulo, por la noche ya todos se acuestan temprano antes de que les de hambre y en tal caso, tengan ganas de cocinar. Por ahí mi hermana hace fideos para cenar, pero a mí no me nace la necesidad de comer por ese entonces y paso. Claro que ya después de las 3 o 4 am algo tengo que tirarle al estómago. Primera opción si las hay: frutas, como ya dije.

Otro asunto es que en casa hemos pasado momentos jodidos financieramente hablando, pasando días sin comer. Hemos llegado a pasar cuatro y cinco días sin comer nada. Algunos tragos de leche chocolatada y jugo o agua, pero nada más porque no teníamos dinero para comprar nada y claro, no había nada más. Con el tiempo aprendimos a freezar todo lo que sobrara por muy poquito que sea (o asqueroso). El que guarda siempre tiene, dicen...

En fin. Esta entrada ya me está dando hambre. Jaja! No es cierto. Comí bastante y de hecho, estoy comiendo garrapiñadas. Son dulces y tienen maní adentro.

Los veo el año que viene.

viernes, 26 de noviembre de 2010

El secreto del título

Les voy a contar un pequeño secreto. Les voy a contar la verdad del título de este blog.

Para empezar, un poco de historia. El tercer libro que estaba escribiendo se llamaba así: “Felipín para expertos: Felipe, el bueno y el malo”. Este libro trataba ya no de mí, como los dos anteriores “Felipín para principiantes: confesiones de una mente complicada” y “Felipín para novatos: más grande y más complicado”. En este tercer volumen hablaba de las personas a las que quiero, y/o considero de “mi entorno”. Hoy día, un círculo con personas muy distintas unas de otras. No podría decir que hay más; casi podría decir lo contrario. Tengo la sensación de que muchas salieron y entraron nuevas. Pero bueno, al margen. En el segundo volumen, “Para novatos”, iba a escribir cosas más o menos al estilo de lo que dice este blog. Dicho sea de paso, mi segunda entrada, la de las preguntas tontas, era el primer capítulo de este libro. Estos libros eran muy particulares, porque además era bastante marketinero. ¿Cómo era la cuestión? Simple, había muchas cosas en cada uno de los libros que remitían al libro de mi amigo Lucito, mientras que en los de él, igual con los míos.

Ok. Más sobre “el bueno y el malo”. En este libro, hablaba, como ya dije, de las personas de mi entorno, lo que lógicamente se hizo difícil porque antes de poder terminar la mitad, un año había pasado ya y las relaciones con varios de los especímenes humanos a los que hacía referencia, habían cambiado o hasta desaparecido. La idea, básicamente era que Felipe, el yo en sí, daba una descripción de quién era la persona que iba a nombrar. El bueno, le tiraba flores. El malo le daba caña. Simple se lee, complejo escribirlo.

Ahora que eso ha sido explicado a medias, podemos retomar el hilo y volver al presente. La idea de ese libro está hincada en mi teoría de los buenos y malos externos en contraposición y asociación a los buenos buenos y malos internos.

[ADVERTENCIA: lo que voy a explicar a continuación es muy complicado y es felipismo puro. Si está con algo de sueño o no tiene ganas de procesar información, absténgase de leer hoy.]

Yo pienso que dentro de cada uno de nosotros no hay una conciencia que nos dictamina si algo está correcto o no. Soy partidario de que dentro de nosotros hay dos formas, dos corrientes, dos ideales a seguir. Uno BUENO y uno MALO. Éstos suelen llegar a un acuerdo tras decodificar las opciones ante estímulos o acciones que nosotros en sí estamos por realizar. Dicho de otro modo, nuestros BUENO y MALO INTERNOS deciden qué opción es la que nosotros debemos elegir para, esencialmente, actuar. Nosotros, los de afuera, en carne y piel, somos nuestros BUENOS EXTERNOS. He decidido darle ese nombre dado el hecho de que supuestamente estamos actuando en base a algo por beneficio propio. En cualquier caso de hecho, incluso el autodestructivo… Se pone complejo, lo sé, pero seguimos, no se asuste querido lector.

Ah si? Cree usted que será más fácil explicarlo con un ejemplo? Bueno, intento.

Supongamos que a usted, estimado lector, le sucede que su casa está en llamas y su perro queda atrapado. Su BUENO INTERIOR (o BI como lo llamaremos para acortar) dice que lo correcto es que entre a sacarlo. Por otra parte, su MALO INTERIOR (MI a partir de ahora) le dice que lo mejor es dejarlo ahí y salvarse usted. Su BI no estará de acuerdo y expondrá por ejemplo que es su mejor amigo. El MI entenderá eso pero dirá que si entra, corre riesgo usted mismo. Ahí están de acuerdo en que salvarlo es lo mejor para el perro y para usted, pero que si entra y usted se daña, es lo peor. Dado este escollo, la última palabra la tiene quién? Si. Su BUENO EXTERIOR. O sea, usted en si. Quizás decida salvarlo, y lo logre. Estará usted contento. Pero alguien vendrá y le recriminará que lo que hizo fue una estupidez, que era solo un perro. Ese estímulo exterior negativo, proviene de un MALO EXTERIOR, aunque, posiblemente ajeno a usted. Esto de que sea ajeno, lo reforzaremos más adelante.

Pongamos otro ejemplo. Usted tiene mucha sed y tiene apenas unas cuantas monedas, aunque suficiente para una gaseosa o un agua. Su BI dice que compren algo para calmar la sed. Su MI dice que es mejor guardar la plata porque luego podría necesitarla, que es mejor aguantar. Su BI dice que es mejor saciar la sed ahora que se puede porque podría ser pero. MI entiende eso, es el BE quien lo necesita. MI acepta y opta por la gaseosa. BI opta por el agua por ser más sano (?). MI dice que la gaseosa es más rica y si es más rica, se disfruta más. BI entiende que puede tener razón, entonces, la decisión está en manos de BE. Usted, BUENO EXTERIOR compra lo que se le plazca. Eso depende de cada uno.

Ahora bien, seguimos con este hecho. BE decide comprar la gaseosa, dado que entre su BI y MI no está mal. Pero viene alguien más y le dice: “el refresco hace mal”. Usted, BE se queda con cara de “qué mierda le pasa a este?” y entiende que esa persona está contrariando su elección. Pasa a ser este fulano, un MALO EXTERIOR. En este ME, su BI convence a BE de que la opción “gaseosa” de MI no es conveniente porque “hace mal”. Siendo, asimismo, que usted lector, tomando Pepsi, es el ME de este fulano.

Un ejemplo más? Ok, pero con un tópico autodestructivo.

Usted lector siente curiosidad por el tabaco. Su BI le dice que es nocivo para la salud. Su MI le dice que si, es malo, pero “da placer”. BI puede entender que de placer, pero quizás no está bien visto. MI dice que no importa si está mal visto, a los fines propios queda bien. BI entiende que según su contraparte, no queda mal fumar entonces y a su vez da placer. Por ende, puede ceder. Si no es malo, posiblemente sea bueno. La decisión en manos de BE. Usted lector BUENO EXTERNO, decide fumar, porque sus INTERIORES llegan al punto medio entre eso y decide hacer algo que está mal pero a sus fines propios no. Ahora me estoy convirtiendo en el MALO EXTERNO de algún lector quizás. Oponiéndome a que usted fume porque mi MI no dio fundamentos suficientes para convencerme.

Creo que ha quedado clara mi teoría.

Bueno. Para ir cerrando, quiero mencionar que pocos tienen la suerte de encontrar a su MALO EXTERNO SIMETRICO. Sabrán varios que no me gusta la asimetría y considero que parte de esta vida es localizar nuestra suerte de “alma gemela” no en el sentido romántico de la expresión. Algo más bien similar a un “mi yo otro” y no se confunda, no es “mi otro yo” porque eso sería hacer referencia a los INTERIORES, mientras que mi yo otro es a mí mismo pero EXTERNO. Por supuesto, es prácticamente imposible enamorarse de esa persona, puesto que será todo lo opuesto a uno mismo aunque paradójicamente también es equivalente a uno mismo. Esto es más complicado, pero tengo una razón para decirlo, porque la he estado buscando y creo que la encontré.

En fin… hacía mucho que no escribía algo que me gustara de principio a fin.

Nos vemos, quizás el mes que viene, si no surge algo que me traiga antes.

Boludo, caxai esta entrada chafa?

Desde hace mucho siento que si me trasladaran, si me sacaran de mi lugar y me pusieran en un sitio a donde no pertenezco, podría aún así, amoldarme a mí mismo para estar cómodo y amoldar en lo posible a ese nueve espacio, con el fin de que me sea cómodo.

Pienso por ejemplo en si viviendo en otro lugar estaría bien. Si por ejemplo, me moviera o mudara a otro lugar, podría, no ser feliz, sino simplemente estar a gusto. A veces pienso que si. A veces pienso que no aguantaría. Lo cierto es que he descubierto que con algunas personas, la mayoría de los que están leyendo esto, el idioma es el mismo, aunque las pequeñas diferencias nos dan un no sé qué que nos hace particulares.

Habrán notado algunas expresiones que aunque no sean las mismas, tenemos un equivalente o bien, entendemos lo que quiere decir. También puede que la información o estímulos que recibimos o acumulamos por otros medios, en esta era, amenizan mucho esta cuestión.

Ahora bien, apunto básicamente a un llamado a una reflexión. Propia, como siempre lo ha sido. Que si evoca a la vuestra, pues, ya es cuestión de ustedes. Yo no planeo ser ejemplo, no me gusta serlo. Simplemente soy auto referencial y expongo lo que pasa en mi autopista cerebral.

La reflexión a la que llamo tiene que ver con mi persona en otro sitio, como bien decía al comienzo. Sé que soy un tipo adaptable, pero también sé que soy algo nostálgico. Me gustaría poder poner a prueba esas características de mí. Ver a qué punto una está sobre la otra y cuánto estoy dispuesto a cambiar mi estilo de vida.

Suelo decir que cuando uno se muda, se lleva de todo, pero nunca todo. Quizás lo más difícil de poner en cajas y llevarse son los recuerdos. Con cualquiera de ustedes que se haya mudado, puedo compartir esa sensación de siempre mirar sobre el hombro a eso que dejamos y apreciar el “así era allá”. A quienes no hayan experimentado esto, les cuento un poco que es algo incómodo y a su vez divertido. Es quitar todo del lugar para reubicar. Claro que hay casos particulares de ustedes que van y vuelven, en una suerte de “me voy por un tiempo”. No logrando cerrar nunca un círculo. De paso, les gusta cambiar de lugar las cosas todo el tiempo. Por ejemplo, los muebles. En mi caso, eso es muy raro que se de, el día que me gusta un “orden” hago todo lo que pueda para mantenerlo. Manía mía quizás.

Por otro lado, volvamos un poco al tema del idioma. Del habla en sí.

He tenido la oportunidad de darme cuenta que soy algo –bastante- influyente. Uso expresiones que se quedan en la cabeza y la gente las repite como a algunas canciones. Por encontrarlo, no me sucede a mí de ellos. A pesar de que cuando alguna se me empieza a adherir, encuentro otra que me parece mejor y las reemplazo. Limpio mi vocablo, pero recuerdo a la anterior en caso de suceda que me lo mencionen. Sé de ese modo, cuál es su significado. O incluso, por temporadas se me pega algo hasta que vuelvo “propio” y ya luego parece que es un decir mío, y no algo que importé.

¿Tiene esto algo que ver con lo anterior? Pues si, en sentido de que intuyo que si me voy a vivir fuera de los límites de este país, mi habla sería más propensa a pegársele a los demás que la suya a mí. Tal vez por hablar demasiado, o tal vez por hablar de una manera algo, emm… peculiar. Están también los que son todo lo contrario. Casi carecen de ese “color propio”, pero ese ya es un tema aparte, del que tanto no sé, o no tengo ganas de hablar. Dado que, como dije párrafos arriba, me estoy usando de ejemplo sin pretender ser ejemplo.

La diferencia de léxicos no es un problema para sujetos como yo que siempre están de curiosos por todos lados. Para sujetos como yo que la información nunca parece ser suficiente. Poder dominar varios idiomas o léxicos de la misma lengua es algo muy interesante, porque esto ayuda a entender lo que te quieren decir.

Estás leyendo esto y lo más seguro es que tu idioma sea el mismo que el mío, pero con variaciones. Has aprendido muchas palabras mías y seguramente yo tuyas. Hemos intercambiado expresiones, te has adueñado de frases mías y yo me adapté a algunas tuyas. Es lo más probable.

Bueno, se me está pasando el efecto del café, así que si esto les gustó, genial, y sino, pues, ya habrá otra entrada.

jueves, 21 de octubre de 2010

Tercera persona del singular

Muchos hemos jugado juegos de tiros en primera persona, si. Muchos hemos jugado juegos en los que movemos un personaje en tercera persona. Muchos, hemos jugado juegos en los que creamos nuestro propio personaje y las características. Muchos le hemos puesto nuestro propio nombre ya que teníamos la posibilidad. Pero notaron cómo armamos ese personaje en base un poco a características nuestras de verdad y cosas que nos gustaría tener?

A mí me fascinan los juegos en donde puedo personalizar al monigote que manejo. Suelo decir que el juego puede ser una porquería, pero si puedo ponerme mi nombre al menos, ya me va cae bien. Es genial que mientras más pueda personalizar algo obviamente, mejor me cae, más identificado lo/me encuentro, lógicamente. En este caso, un personaje de videojuegos.

Pero bueno, es curioso cómo lo modificamos a nuestro gusto, a nuestra expectativa, a nuestro parecer, a nuestra voluntad, y sobre todo, a cómo nos gustaría ser. Pensemos que así nos verán los demás personajes, como queremos que nos vean. Como queremos vernos.

Le he preguntado a muchos si se vieran en tercera persona a sí mismos, si estarían contentos con lo que verían. Sin poder hablarse, sin poder decirse nada a sí mismos, sólo verse, escucharse, olerse, pero no hablarse ni tocarse. (Saborearse no sé... no lo pensé...). Más de la mitad está disconforme con su imagen en tercera persona. Y ojalá tuvieramos una tabla con puntajes que nos diga cuántos puntos de Creatividad, cuántos de Inteligencia, cuántos de Físico, cuántos de Sex Appeal, cuántos de Vida tenemos o nos quedan. Por desgracia no hay, pero sería tan útil.

Gran parte de los que están leyendo esto, hacen equilibrio con su autoestima, y gran parte del tiempo lo tienen más en negativos y rojos que "power up". También tiene que ver que a veces somos tan estúpidos de vernos sólo con nuestros ojos. Porque ya que tenemos la hipotética posibilidad de vernos desed afuera de nosotros mismo, podríamos al menos empezar a ver como otro. Somos tan boludos de no creer que cuando alguien más en su sobria honestidad nos ve lindos, sexys o hermosos, posiblemente lo seamos. Una parte y para una persona al menos.

Me parece que tampoco hacemos mucho para vernos como flores del rosedal y sólo nos vemos las espinas. Hay que ser un poco más creídos!

Tampoco es que vamos a andar a partir de este texto, ahí por la calle tirándole los galgos a todo el mundo con tal de comprobar cuánto levante tenemos. Bueno, no sé ustedes. Yo no lo voy a hacer.

A veces si nos es necesaria esa dosis de "engreidolitis" claro está. Chances para una cosa u otra no nos faltarán, de eso se los aseguro, pero ante todo, usen el cerebro y el corazón como Justin T. y JC. [*] , no sean boludos. No la caguen. No es cuestión de levantarse el autoestima a costillas de patearle el asado a otros (y más si esos te aprecian) ni de andar levantándole el autoestima a otros a costillas de las propias costillas.

Por otro lado, tampoco nos creamos siempre los "sos hermosa/o" de los otros así porque si. Ni muy muy ni tan tan que le dicen.

Bueno, esto ya me aburrió y creo que fui muy claro.

Hasta la próxima.

Habilidoso habilitando habilidades

A veces una persona te dice que sos bueno para tal o cual cosa. Es extraño como algunos no terminan de entender cómo es que eso que le dicen no es sólo un cumplido. Está bien que hay algunos a los que sólo les gusta hacer sentir bien a los otros, pero hay otros que no. En mi caso, siempre tiendo a ser muy sincero. A veces demasiado diría. En ocasiones simplemente digo si algo me gusta o no y porqué. Pero me gusta opinar sobre las cosas que hacen los demás. Hasta soy bastante autocrítico (por no decir que casi nunca me termina de gustar lo que hago). Es que seguro a ustedes también les pasa que se proponen a hacer algo (un escrito, una dibujos, una maqueta, un loquesea) y cuando lo terminan, puede que haya quedado bien pero nos les gusta de todos modos (o como dice más abajo, y lo puse por mí “no me convence”).

Luego viene uno y te dice: “que bueno sos escribiendo, o maqueteando, o dibujando, o loqueseando”, y automáticamente le decimos “no”. Por qué? Por qué no creer en lo que ese dice? Muchos de nosotros tendemos a negar esas observaciones.

Yo con el tiempo he ido aceptando que soy bueno para dibujar. No soy un Dalí, ni un Quino, pero generalmente las cosas me quedan parecidas a como me las imagino. Quizás también soy bueno para escribir por ejemplo. O al menos a mucha gente le gustan mis escritos. Lo que me autoplanteo es si les gusta cómo escribo o sobre lo que escribo, pero como sea, si al menos puedo llegar a una persona y que me diga: “sos bueno en esto”, voy a quedarme con eso.

Hago otras cosas. Juego al fulbo por ejemplo. No soy Cristiano Ronaldo, ni pretendo serlo (ni si quiera uso Clear Men) pero me gusta jugar al fulbo y tengo mi estilo. Aporto a mi equipo ciertas características. De eso sólo me di cuenta con confianza y escuchando lo que me decían mis amigos: “Gordo, vos sos bueno defendiendo. Confiamos siempre en tus recuperos de pelota. Con vos se puede salir de contragolpe porque sos rápido.”. Y claro, como digo muchas veces, si más de uno te lo dice, te lo empezás a creer. Pero si fuera uno solo?

Yo creo que hay que escucharlo igual. A mí me gusta observar a los demás. Soy bueno detallando. Encontrando fallas en donde parecía no haberlas. (En realidad no sé si sea de habilidoso haciendo eso o de mala onda con un ligero placer a echar en cara errores simples).

Me gusta resaltar características particulares. Algo de eso debe tener que ver con el hecho de que siempre trazo similitudes, relaciones, enumero rasgos peculiares. Pongo apodos, muchas veces en base a cosas casi obvias para mí, pero finas a la percepción de otros.

Ahora bien, me parece importarte despertar a esos talentos dormidos. Por supuesto el talento no lo es todo, la práctica es muy importante. Un talento o una habilidad puede salvarte la vida. Desde la habilidad para hacer nudos si necesitás atar una soga al borde de un risco o bien lo contrario, desatarla para no morir ahorcado. O como en una película que vi hace unos días, en los que japoneses (o mejor dicho, sujetos descendientes de japoneses pero nacidos en USA) estaban en un campo de concentración durante la segunda guerra mundial y uno de ellos era muy copado jugando al baseball y por eso como que zafaba. (Por supuesto la trama es mucho más compleja, pero sirve para argumentar lo que digo).

Lo cierto es que como vi por ahí: "No por miedo a errar, vas a dejar de jugar". Las primeras diez, veinte, cincuenta veces pueden no salirte las cosas como las pensabas, pero ya te saldrá. Mientras, me juego la cabeza (diría mi madre... -y qué pedazo de premio!-) que mientras te vayas acercando a lo que tu mente ilustraba, muchos te irán diciendo: "que bueno sos en esto" o "que bueno te está quedando" o hasta: "qué habilidoso sos con eso!".

Por mientras, yo sigo habilitando mis habilidades. Es hora de que ustedes se vayan habilitando las suyas también.

Dicho sea de paso, esta entrada está ligeramente ligada a la que sigue...

jueves, 30 de septiembre de 2010

Mejor por no dormir mejor

La mayoría de las veces que tengo que confesar algo, da más gracia que otra cosa. Varios de ustedes lectores míos pueden dar fe de ello. Supongo que esta vez no será la excepción.

El que coordine casi siempre con la razón es algo shockeante, pero al final resulta más shockeante que me perturbe luego lo que perturba a mi versión contrapuesta. Eso me pasa por dormir poco y casi al ritmo de la razón. Dormir y despertar casi al mismo tiempo.

Y una vez más llego al punto en que no sé si estaba o debía estar. No sé si cumplí o sólo me entrometí y es porque no me iba a dormir aunque tenía que hacerlo.

Me aburre lo que no me divierte y es por eso que tengo que confesar que no le encuentro lo divertido a dormir. Porque durmiendo siento que pierdo el tiempo, y es por eso que paso despierto todo el tiempo que puedo. Duermo poco y cuando llueve duermo menos y mucho peor. Dicen que se duerme porque se está acostumbrado a dormir o porque uno disfruta dormir, sin embargo, cuando yo duermo, no tengo conciencia de que lo estoy disfrutando. Menos que menos siento estar disfrutando la noche, porque esa la disfruto cuando estoy despierto y estando dormido es como contradictorio.

Según mi colega, cuando uno duerme, supuestamente el cerebro trabaja más. Cuando tengo insomnio realmente siento que mi cerebro trabaja más. Quizás no en el sentido de realizar más procesos, sino en que siento que hace más esfuerzo para hacer las cosas. Eso incluye estar reactivo o proactivo.

¿Qué serían esos? pensará usted querido lector. Pues el reactivo, como citaré a continuación "es como una botella de gaseosa: uno los sacude un poco, la presión se acumula y de pronto explotan". Los proactivos en cambio, son esos que piensan antes de actuar. En otras palabras, los primeros actúan en base a impulsos, los segundos en base a valores.

Ahora bien, ¿a dónde voy o de dónde vengo? Mmm... venía de que comparto la razón de la razón de que cuando uno no duerme porque no quiere está bien, pero cuando uno quiere y no puede no está tan bien, lo que puede afectar a tu estado, llegando al instante en que sos uno de los dos bichos que mencioné en el párrafo anterior.

Cuando pensaba que sólo sería uno, me di conque no dormí y pasé de uno al otro en un segundo. La circunstancia me cambió la visión de muchas cosas y acorde fueron pasando las horas y el día iba terminando, recordaba cosas y un nudo en la garganta se ajustaba. Me arrepentí de cosas y a su vez agradezco haberlas vivido. Dicho de otro modo, agradezco poder contarlas ahora. Quizás es por eso que estuve al menos una vez en el momento preciso en el lugar ¿equivocado o correcto? Eso no tiene importancia al final del mensaje.

¿Si ahora cumplí y ya se acabó mi nivel? Puede que sea sólo un ladrillo, o puede que haya sido el muro completo. Puede que si alguien todavía me espera tengo mucho más para dar y hacer, o puede que en realidad sólo esperaba el momento de mirarme por sobre el hombro. Puede que me haya quedado para buscarte a vos (si, a vos), o puede que me hayas encontrado para así sentirte segura en el futuro. Puede que algún día haya querido decir "adiós", o puede que haya querido decir "avisame cuando digas adiós".

Aunque en ese momento pensaba en que debía ir a dormir, me quedé por alguna razón. Atendí a razón, analicé las razones, di mi razón y ojalá haya sido la razón de que razonara mejor.

Después de eso, dormir me va a costar. Miedo y satisfacción. Alegría e incertidumbre. Alivio y perdida de la orientación. Historias viejas enterradas en el pasado quitan el sueño de muchos.

Suerte la de ellos que dormir es una de las cosas que más anhelan algunos días. Yo simplemente dejo que mi cerebro trabaje cuanto quiera, despierto o dormido.

Simplemente anhelo poder dormir sabiendo que aún no me toca dormir, porque tengo algo más que hacer. Aunque también quiero poder dormir tranquilo sabiendo que estoy más cercano a dormir tranquilo.

¿Ya es hora de dormir?

¡Ya es hora de dormir a pesar de que no es tu turno de dormirte!

Vaya a dormir...

sábado, 11 de septiembre de 2010

Filtro CTB mejor

Hay algo que solemos utilizar durante los rodajes. Es un elemento que nos ayuda a corregir las tonalidades de las luces halógenas, que suelen ser cálidas. O sea, las luces dan tonalidades rojizas, anaranjadas o amarillentas, y para que el color sea más o menos correcto, les agregamos un filtro corrector de tipo CTB.

Estos filtros son azules y su función como dije, es corregir la temperatura color. Esto, funciona porque impiden el paso de los espectros de luz de un color particular, de tono cálido en este caso.

Estos filtros me recuerdan a mí. Como que no dejo pasar un espectro de algo de mí mismo en particular y así se corrige la luz que irradio. Aunque claro, es cuestión de saber remover ese filtro, o esperar que yo mismo lo quite.

Hay quienes pueden ver a través del filtro de todos modos. Por eso trato de tapar mis ventanas al mundo sin polarizar de negro contra sol es una de las peores cosas para mí. Ya que eran lo principal para cubrir mis ojos.

Sin embargo, puede que de verdad tenga filtros como los CTB, que lo que pintan es la luz que llega, no la que sale. Por ende, si se presta atención a donde llega la luz se ve "distinto" o corregido en realidad, pero si se ve de donde la sale, es decir, a la fuente, se puede ver cómo es en realidad.

Claro que ver una luz fuerte directamente no es sano.

Una amiga hace unos días me cruzó en la calle, se frenó, me miró y me dijo: "se te ve mejor". Obvio que en principio no entendí a lo que se refería, pero luego siguió: "estás tan brillante como siempre, te veo igual de contento y genial como te conocía... al menos así se te ve... cómo estás?"

Ese fue el instante en el que comprendí, de verdad se me ve mejor porque me siento mejor. Me siento contento.

Quizás fue porque me miró y no miró lo que ilumino por delante de mí. Quizás mi luz no era tan fuerte en algún momento. Quizás había perdido el filtro en algún mes caótico. Quizás no sé ser honesto y por eso uso metáforas.

Quizás no estoy contento...

Quizás estoy insoportablemente contento y eso irrita a alguien más. Porque seguro es raro. Seguro será interesante...

Nunca pensé que sin un filtro CTB, se me ve mejor.

lunes, 23 de agosto de 2010

Fantasma con cucharas

Acostumbrado a ponerme cucharadas de alcohol en heridas sangrantes, a tirarles unas cucharadas de sal cuando no cierran, a frotarme una cuchara caliente para ver si cierran de una vez por todas y con la esperanza de que no se infecten. Acostumbrado a soltar sólo algunas cucharadas de l mar ocular. Acostumbrado a hacer todo lo posible para no tener que volver a ahogarme con esas cucharadas del zumo tan dulce pero también con sabor metálico cuando tuve que toser.

Acostumbrado a espolvorear las cucharadas justas de confianza en las personas que sabía que lo merecían con la seguridad de que así luego me prestarían una tacita de azúcar cuando la necesitara, de repente me vi vertiendo cucharadas de agua en el aceite de una persona, por eso las cucharadas de miel no se hicieron esperar.

Soñaba conque se mezclaban, por fin una sustancia homogénea. Con cucharaditas de pólvora que crean una explosión controlada, cucharaditas de café que son casi aditivas y grandes cucharadas de algún polvo que no puedo describir.

Entregué el cristal que late en una cuchara de plata.

Las cucharadas que le daba a esa crema deliciosa se volvieron cucharadas a una sopa desagradable al paladar y terminé recibiendo la cuchara de madera.

Remando con cucharas en un mar ocular sólo por no ahogarme de compromiso, cuchareando la orilla, comencé a cavar en la más fina arena con las cucharas, buscando si quizás los cristales rotos que laten estaban enterrados. Sólo una cucharada con un trozo de cristal fue lo que la suerte me insinuó.

Siempre que estoy tranquilo y catapulto pensamientos como si fueran arvejas en cuchara, un fantasma que duerme en una herida semi abierta - semi cerrada, se despierta y me levanta con cuchara. Este fantasma entra en mi mente siempre que me distraigo y siempre que me concentro. Sabe perfectamente cuándo abrir mi cabeza como si fuera una olla y meter la cuchara para revolver mi cerebro como si fuera quién sabe qué brebaje burbujeante.

Este fantasma con las cucharas no sólo me asusta, me pone de malas y de peores. Por más que intente sostener una cuchara en la punta de mi nariz, el fantasma hundirá las suyas en una vieja herida que nunca cerró. Revolverá y dolerá.

El fantasma de ese payaso que no deja que caiga la sal de la vida o el alcohol de los amigos en la herida. Ese fantasma como la mayoría de ellos, está porque hay algo que no hizo. Posiblemente su tarea es la de pintarme una sonrisa, tan pintada como la de él. ¿Quién sabe cuál es su asunto pendiente? Sólo él.

Quizás y sólo quizás vino a torcer las cucharas de mi mente con su retorcida mente que cabe en una cuchara. Con un agujero vacío pero lleno de apatía entre el pecho y la espalda. Con unas cucharaditas de decepción por todo y todos.

Posiblemente la cuchara del fantasma es la razón que se introduce en la coraza que me protegía. Pero ese fantasma antes fue un ser vivo. Fue una sonrisa pintada con una roja nariz.

Ahora su nariz ya no sostiene cucharas. Ahora su egocentrismo murió con él. Ahora es un fantasma que presta cucharas para revolver heridas pasadas. Y es que aún tiene algo que hacer y es por eso que no se irá.

Pero como el agua y el aceite jamás se mezclarán, jamás se mezclarán, el problema es dónde conseguir otro?

jueves, 19 de agosto de 2010

Ese Eh! Equis Oh!

Esta vez hablaré de algo que no he mencionado y es que tampoco suele mencionarse mucho en el sentido que no siempre la gente está dispuesto a que le hablen de ello o simplemente no tienen nada que decir.

Quiero hablar y dar mi opinión, mi visión y lanzar mi pensamiento al aire sobre este modo de “conexión” entre dos (o más) personas.

Como todos sabemos, soy un sujeto sumamente curioso, y este tema del “sexo” no era algo que quedara exento de mi sed de información. Por ende, a pesar de la –básica- educación que recibí en la escuela y lo divertido pero casi absurdo de la pornografía que he consumido durante mi pubertad, decidí investigar más y todo lo que podía sobre este tema. Pude darme cuenta que había adolescentes (al igual que yo en ese momento –teniendo en cuenta que me considero un adulto joven-) que vivían hormonados y con “ganas de ponerla” pero no sabían ni entendían nada sobre el tema. Algo bastante espeluznante y peligroso. Llegué incluso a tener que explicarle un chiste a una amiga de una (ex) amiga, explicando qué era el punto G. Algo que me parecía extraño y más cuando mi amigo Colo me miraba con expresión de “es boluda o se está haciendo”. Previo a confirmar que era una boluda, la chica me dice: “ah… si... había escuchado de ese punto G en algún lado, pero ¿dónde está?”. Por supuesto mi cerebro respondió: “no estoy seguro... pero sacate los liensos y lo buscamos entre los dos...” y mi lengua dijo: “tengo entendido que ese es un tema que le complica la vida sexual a muchas parejas...”.

Ahora bien... ¿Qué significa tener relaciones sexuales?

Esta pregunta tiene múltiples respuestas, pero daré las mías según mi visión de todo lo que he aprendido con la información que me he injertado a fuerza de curiosidad y seguridad personal.

Básicamente es el apareamiento de los humanos. Listo. Esa es la respuesta. Ahora el análisis complicado y rebuscado de vuestro humilde redactor y, no menos importante, la opinión...

Tener un encuentro sexual hoy en día, en la que la opción “voy a esperar a casarme” es casi nula, y más a la edad promedio de los lectores de este blog, no significa tener hijitos, sino pasarla bien. Pero he aquí la cuestión, esto de pasarla bien es complejo. Porque para mí no es como jugar un partido de fulbo con unos vagos cualquiera en el parque, una manera de la que yo la puedo pasar bien. Este asunto acapara más cuestiones:

  • Confianza. En mi caso, por ejemplo, si no es alguien a quien le tenga tanta confianza como para mostrarme desnudo, hay algo que no está funcionando. Puede que este sea vuestro caso también. De otro modo, le estás mostrando “tus secretos” a otra persona y vas a dejar que los toque y manosee. Hay que fijarse bien a quién si y a quién no.

  • Seguridad. Vamos! Saben cuál es el mayor riesgo de esta actividad? No, no son los bebés. Son las enfermedades! Suele suceder que portadores ni saben que lo son, entonces, a no descuidarse. Además, suma, evita traer una vida no deseada al mundo.

  • Amor. Si, suena cursi. Pero en serio. Tengamos en cuenta que algo importante en este ítem es el primer ítem que mencioné. No digo que no pueda hacerse sin amor, o como dije “por pasarla bien” pero hay un sinsabor después que incomoda. Crean o no, después de, uno siempre se queda pensando en esto.

  • Respeto. Otra cosa más que va junto a la Confianza. Si se cree que la compañía con quien se está llevando a cabo el encuentro es un juguete, estamos infravalorando a una persona que aceptó regalarnos algo en cierta forma.

  • Diversión y/u Originalidad. Variar, cambiar, jugar. Si es siempre igual, por muy interesante que parezca, se pone aburrido. Recuerden que es una actividad en grupo.

  • Control. Además de ser un pasatiempo, es un ejercicio. Y como uno u otro, tampoco hay que volverse loco. Se puede vivir sin tener sexo, como se puede vivir sin hacer un par de abdominales o sin jugar videojuegos. Pero no se lo recomiendo a nadie.
Hay quienes aceptan tener relaciones casuales, de una noche, de pasada, touch and go, de onda. Como quieran llamarle... Me parece estúpido. Así de simple. Aunque soy bastante arisco con las personas y sobre todo tímido, nunca di un beso a nadie sin que “signifique algo”. No me van los affaires y punto.

El toco y me voy me parece una falta de respeto. Hacia uno mismo principalmente. Si, podés estar dándote un gusto porque estás demasiado caliente y todo, si, pero, ¿a costas de qué? De entregar tu cuerpo a alguien que no te va a querer ni más ni menos, porque le das lo mismo igual que a vos esa persona. Se va a cuidar por su cuenta y no le va a importar mucho lo que te pase a vos. No te va a respetar mucho que digamos tampoco. Digamos, te pueden tratar como a un caballero o como a una reina, pero cuando termine, se terminó. Para esa persona vos no valés más que un orgasmo, y estoy siendo generoso.

Quiero aclarar que no intento cambiar al mundo, ni inyectar mi modo de pensar en la cabeza de nadie, sólo lanzo al aire mi pensamiento y como a todos los otros, pueden verlo, bajarlo, guardarlo y hasta tomarlo como propio si lo desean. Pueden ignorarlo o repudiarlo, en cualquier modo, serán opiniones también.

Sé que hay niñas y señoritas que aún no se han hecho con la experiencia de perder la virginidad y están leyendo esto. Es por eso que escribo esto, porque en el fondo, me preocupa que puedan hacer algo de lo que pudieran arrepentirse luego.

En particular, mencionando la virginidad, como hombre, como hermano, como amigo, como novio, como (quizás) futuro padre y como persona, lo veo como un regalo. Un regalo único e irremplazable. Un regalo que amerita un tiempo posiblemente no corto para estar seguro/a de a quién dárselo. Sin embargo, no quiero dejar de lado al sexo (como genital). Sinceramente, no es algo a quien le andaría mostrando a cualquiera o bien, introduciendo a cualquiera. Jaja. De modo tal que piensen y vuelvan a pensar siempre si están seguros/as de lo que sienten. De si fulanito o menganita se merece que le entreguemos esto que es tan propio y único.

En fin. Supongo que puede haber desagradado a más de un lector este escrito, pero nadie les obligó a leer tampoco. Jajaja.

miércoles, 28 de julio de 2010

Hágalo usted mismo

Crítica del Bueno y el Malo al autor:

Ya no digas las cosas a medias. O las decís o no. Sabemos que a veces no entendés y entedemos que te moleste no entender pero hay ocasiones en las que no se pude saber todo. Hay ocasiones incluso en las que es mejor que no sepas nada. No tenés que sentirte mal por eso. No dejes que te afecte tanto. Pero que tampoco te extrañe sentirte mal, que no te extrañe sentir miedo de vez en cuando. Nosotros también sentimos miedos a veces.

No sos mucho más que nadie. No sos mucho menos que nadie. Sabemos que intentás ser único, ser especial, ser inmortal. Sabemos qué pensás y cómo y cuándo, pero no te consumas la vida en ello. Al final, morís intentando ser inmortal, en vez de vivir hasta tu muerte. Deja de cuestionarte si tu muerte estará a la altura de tu vida. A nadie le importará cuando te mueras, porque estarán mal por tu despedida.

Deja que te dejen dejar de pensar. Deja que te piensen. Deja que te dejen. Deja que piensen que pensás en dejarlos. Deja de pensar y luego comienza a pensar de nuevo.

No quieras ser el que siempre tiene algo que decir, dejás una impresión de "sabelotodo" que no te queda bien. Por favor evitá hacerte la víctima, tampoco te queda. Acaso creés que sufriste algo? vos no sabés nada sobre sufrir.

Te hacés el romántico en vano. Palabras lindas que no dicen nada son lo único que salen de tu boca. Demostrás falso valor, falsa modestia, te hacés el humilde y sos un arrogante. Y nosotros lo sabemos mejor que nadie!

¿Cuántas veces has llorado por alguien? Ah si? Por qué tantas? Por dar lástima nomás... seguro...

Nos molesta que estés dejando una imagen errónea de vos, más porque vos sos nuestra cara, y no hacés quedar como idiotas! Te ponés idiota más tiempo del que deberías...

Callate un rato.

Reíte más.

Respondé si te preguntan solamente y procurá no buscar una contra pregunta a todas las preguntas. Nos cansa que siempre cuestiones lo que se te dice.

Sos hartante. Sos inaguantable. Nos estás cayendo mal...

Leíste bien lo que te decimos?

Respuesta del autor al Bueno y al Malo:

Ah... ¿se referían a mí?

Emmm... no estaba prestando atención... Casi nunca lo hago...

Bolsas y casillas

El otro día pensaba en actores polifacéticos, y me detuve en uno que me cae muy bien. un actor que fue encasillado como "puto" por algunos tipos y por "sex syymbol" por muchas mujeres. Es que cuando interpretó un papel principal en una de las películas más caras, taquilleras, románticas y (en mi opinión personal) más aburridas de la historia, se ganó ese título.

Ahora Leo DiCaprio demostró que no sólo es un Romeo moderno o un policía mala onda, ni es sólo un jovencito timador o un loquito de la cabeza. Es un polifacético buen actor. Evitando caer en una casilla de la que no pueda moverse más. Como un peón con otro en frente. No quiere ser encasillado en un arquetipo y no quiere que lo metan en la misma bolsa que a actores como Hugh Grant, a quien, díganme, ¿se imaginan con un arma en la mano y no en una comedia romanticona o un melodrama de domingo a la tarde?

"Encasillar"... "Meter en la misma bolsa"... Curiosas expresiones, ¿no? Pero, ¿qué significan?

Cuando a alguien lo meten en la misma bolsa que a alguien más, quiere decir que lo están asociando o relacionando por algo con ese alguien más. Esto puede interpretarse como si lo hicieran una generalidad, como si lo estuvieran haciendo un standard. Si lo encasillaran la cuestión se parece, sólo que no necesariamente tiene que ver con alguien más. Es como iconizarlo. Como si la gente tuviera que ir encontrando tipos de tipos para identificar a distintos tipos de tipos.

Creo que a mí se me iconiza mucho, aunque trato de no ser de varias casillas, sino de una casilla. Ser la casilla de mi mismo, y de no estar en la misma bolsa con nadie más.

Yo trato de ver la originalidad, la individualidad, lo especial que es cada uno. Sí encuentro relaciones entre distintas cosas, personas, personalidades, personajes, etc. (Se habrán dado cuenta). Pero siempre trato de evitar esa acción de poner varios dentro de una misma casilla. En cambio meto dentro de la misma bolsa. Aunque casi siempre esto se debe a algo negativo. Como si metiera en la bolsa a lo que no quiere tener fuera. Después de todo, no veo lo que está dentro de la bolsa a menos que me asome.

¿Y si alguien se sale de las casillas? Creo que el porqué de eso está definido como que hacemos que alguien deje de ser lo que se supone que es. Ejemplo? Emm... si alguien está en las casillas de los sumisos, callados, tranquilos y de repente, por tanto que se lo fastidia, se levanta, te grita y te tira una silla por la cabeza, se puede decir: "se salió de sus casillas".

Como sea, yo quiero que me ubiquen en tal o cuál casilla. No quiero estar en ninguna bolsa. Yo vivo la vida con la intención de estar en y ser mi propia casilla en mi tablero.

Ustedes?

domingo, 11 de julio de 2010

Alfa Canis Minoris: la estrella que fue

Bueno, esta entrada estaba varada hace mucho.

La cosa empezó así más o menos:

Hace tiempo me pregunto si acaso yo sería una estrella para alguien. Me preguntaba si así cómo era posible que para mí muchas personas eran estrellas caídas, ¿yo podía ser una estrella para ellos?

Entonces fue cuando encontré algo que me resultó muy interesante. Es de común conocimiento para la gran mayoría de los lectores de este sitio, que "Tanuki" es un apodo que me he ganado por algunos varios motivos. Tanuki, es mapache en japonés, y éste viene de la especie de los llamados "procyon". También, es de común conocimiento que soy muy partidario de los colores brillantes o llamativos, en especial el amarillo.

Ahora bien... ¿Qué tiene esto que ver con las estrellas y todo el rollo?

Bueno, al parecer existe una estrella llamada justamente: Procyon. Su nombre oficial es "ALFA CANIS MINORIS" (de ahí el título de la entrada). Según se sabe, es la octava estrella más brillante del cielo nocturno y la más brillante de la constelación Can Menor. Eso del cielo nocturno será por los hábitos noctámbulos...

Esta estrella es una de las que está más cerca de nuestro sistema solar, junto a su compañera la Estrella de Luyten que tiene un brillo rojizo y se piensa que rota muy lento.

Es una "estrella binaria". Esto quiere decir que tiene algo así como una bipolaridad. Están Procyon A, su lado principal, que brilla en un color amarillento y es bastante más grande que el sol; y está Procyon B, que es su lado más débil por ser una enana blanca. El lado normal y el lado blando, quizás... [por no decir "lado puto"].

Procyon A, es una estrella del tipo espectral F. Curioso dato si tenemos en cuenta el nombre del autor de esta entrada. Esta clasificación espectral, tiene que ver con el nivel de brillantez. La cual, la protagonista de esta entrada es tan brillante que se la considera una subgigante, porque en su centro (núcleo) ya se fusionó el hidrógeno en helio. Pero aún así, no es una clasificación definitiva porque al parecer, quiebra un poco el standard de las de su tipo, pero tampoco llega a ser una gigante. Es casi como si no quisiera aceptar lo que es en parte y aspira a ser más de todos modos. Por lo que de aquí a un tiempo (miles de años) puede llegar a ser anaranjada. Eso significaría ser grande con un aire a pequeño. Sabemos que los colores más oscuros tienden a contraerse solos. Como si en el fondo quisieran disimular que están creciendo. Yo respeto a esas estrellas. Las admiro. Brillan menos intenso, pero no dejan de brillar. Anaranjado... que bonito color.

Creo que más o menos entendemos ahora de la estrella. Puede que leamos esta estrella como alguien en particular. Yo encontré muchas coincidencias. Digo que lejos de querer sonar ególatra y a riesgo de parecer un altanero, esta estrella puede ser mi luz en el cielo.

Alguna vez hablé de estrellas caídas. Lo que me hacen sentir. Que muchas veces iluminan a las que tienen abajo y se guían por la luz de las de arriba, pero no tuve en cuenta algo: las estrellas no tienen arriba y abajo. Las estrellas están allá en el cielo. Pero si el cielo me envió un trozo y yo supe cómo llegar hasta allá, es que puede que sea una estrella que bajó a dar calor o energía a quien necesitara una guía, a quien necesitara una estrella para ver. Dejando para siempre en lo alto mi luz junto al trozo de cielo, dejando una marca donde pueda recordar qué era.

Si dejé en algún sitio esa luz, esa marca, puede que algún día vuelva a unirme... puede que deje de brillar...

Hay quienes dicen que uno brilla con su propia luz... Yo creo que hay quienes aún no saben cómo brillar y toman prestada de una estrella ese brillo.

Me gustó pensar una noche que posiblemente yo haya sido una estrella... Me vino en mente que no es que haya sido, sino que seré una luz que dará un poco más de luz a esa estrella cuando ya no esté aquí en esta tierra. La luz es energía y se va demasiado rápido.

Así es como si no soy esa estrella, seguramente seré una luz que vaya a la estrella que le corresponde: Procyon.

Siendo una luz... me iré muy rápido...

Siendo luz de la estrella... volveré tan rápido que parecerá que nunca me fui...

Por favor, ustedes... estrellas que me guían y me enseñan a usar mi energía... brillen! brillen mucho enseñándome cómo brillar con mi propia luz... porque no sé cuánto, pero sé que hay quienes me necesitan más de lo que creo para que ilumine sus vidas o sólo para verme brillar... pero mientras...

Brillen para mí... Las necesito más de lo que creen...

Brillen...

viernes, 2 de julio de 2010

Lágrima de golero

Perdimos el partido, ok. Eso no es algo que no nos haya pasado nunca. Al contrario diría yo. Entonces, qué es lo nuevo?

Nunca había prestado atención a nuestro arquero. Ni jugando de delantero, ni de volante, ni de zaguero, había notado a nuestro arquero. Siempre estamos dándole la espalda, excepto cuando dependemos de él, algo que nos pasa mucho. Ahí recién nos volteamos y corremos en su ayuda, pero por mientras, siempre relegado a defender los palos en soledad y al fondo. Sin quejarse y consciente de su oficio.

Nosotros rara vez cambiamos nuestro portero. Es que hay que admitirlo, es bueno en ser el cancerbero de nuestra meta y él no pide ser más. Sin embargo, brindándonos muda seguridad, vigilando desde su área los errores y movimientos del resto, de nosotros, de sus compañeros, de sus hermanos, de sus aliados, se priva a sí mismo de la satisfacción de estrellar el balón en la portería contraria, burlar al arquero rival o fusilarlo con ganas. No disfruta de ello, pero si dice que siente emoción al ganarle la pelota al delantero que lo encara en mano a mano. Es que según se dice, el arquero en esos casos es el que las lleva de perder.

Pero en fin, anoche. Anoche presencié algo que me dejó una pena mucho más amarga que la que dejaba la goleada que nos propiciaron. Vi una lágrima caer por la mejilla de ese que es más grande que yo, quizás más maduro, y lo admiro y veo como un hermano. No supe la razón de esa lágrima, pero sabía que no era por el partido. Sabía que de hecho, el partido hubiera tenido un marcador distinto de no haber estado esa espinita en el ánimo de nuestro guardavallas.

Noté entonces cómo es portero no sólo en la cancha. Es un amigo que siempre cuida a sus compañeros desde atrás, casi no volteamos a verlo y es que siempre lo vemos tan seguro y preparado. Cualquier tiro lejano que sea producto de un espacio que no pudimos cubrir nosotros, es una bomba que nuestro confiable golero desactiva sin mucho problema. Aún así, su pena fue un remate de lejos que dejamos pasar y no estoy seguro de que haya podido llegar a la red... algo que quizás hubiera sido preferible.

Él atajó esa pena, y la retuvo con la firmeza, carácter y rudeza que lo caracteriza bajo los tres palos. Cuando pareció que ya era momento de pasársela a alguien más, como muchas veces pasa, fui el único que se volvió a recibir solo y no me dio el pase. Sabía que en este partido, no podría salir jugando seguro desde el área, su área.

Suspendió la pena en el aire y le dio la patada que despejaba la zona. Esta vez, no vi la trayectoria, no vigilé a ver si el rebote o el rechazo nos beneficiaba o no. No corrí a ganar terreno. Preferí voltear y ver a nuestro portero. Supe que sus guantes habían quedado sucios. No de tierra de la amante, sino de otra cosa. Más cruel.

Vi una lágrima correr por su mejilla. Me desanimó bastante. Me acerqué a robarle una sonrisa, a lo mejor funcionaba. Y como buen arquero me dijo: "Gordo, marcalo al de camiseta azul!". Le hice caso... le di la espalda otra vez...

No puedo culparme... No puedo culparlo...

Somos amigos, somos hermanos, somos compañeros de equipo. El que uno vacile no es suficiente para voltearlo. Somos un equipo. Si él cae, lo levantamos. Si él no quiere caer, nos ayuda a que no vacilemos.

Él es nuestro arquero. Lo respeto. Lo estimo. Confío en él.

Todos tenemos arqueros en nuestros equipos. No necesariamente debemos jugar con la pelota...

domingo, 13 de junio de 2010

Dolorosos placeres

Hace no mucho, tuve la oportunidad de tener una charla bastante seria con una persona que se me ha ido introduciendo mucho por decirlo de alguna manera y curiosamente, dejamos lo serio para otro momento. Es que por lo general me prohíbe pensar y no le gusta mucho hacerlo (al menos es lo que dice).

Pero en esa ocasión, mi mente ganó la pulseada y arrastré a esta personita a pensar conmigo. Así fue como terminamos discutiendo.

La discusión surgió del hecho del placer y el dolor básicamente. Es que hay sujetos que encuentran placer en el "no pensar" y hay quienes encuentran placer en la acción de pensar. Hasta se pueden autoestimular sólo pensando. Por otro lado, están eso que al contrario, encuentran doloroso pensar o no pensar.

Quiero dejar en claro la diferencia. no es por ausencia de uno, la presencia del otro. Éstas pueden tanto coexistir o bien no estar ninguna de las dos.

Hay también un caso muy singular, el del placer generado por el dolor. Suena a masoquismo, si, y es que por ahí quiero encarar en asunto. Sin ir más lejos, muchas veces encuentro agradable la sensación de que me muerdan o me pellizquen... Ahora bien, ¿eso será placer? ¿O es acaso una simple confusión de enunciados significados por alguien (en este caso yo) que trazo, basado en influencias externas? También creo que me da placer descubrir cosas que me generaban intriga y muchas veces (impulsado por el oso bailarín [* léase Eso fue curioso]) cuando doy con eso que me intrigaba puede que me cause dolor... Y aún así lo disfruto porque ya pude saciar algo que mi cuerpo me pedía. Es momento de tocar un poco el otro asunto, al contrapartista.

El placer de generar dolor no es algo que pueda evitar. Esto puede ir desde el sadismo, como cuando te genera placer morder al otro, al mismo "egoísmo" del más cruel al más inocente, propio de las travesuras. Ese donde puede ser placentero esconderle los lentes a la abuela.

Bien, ¿qué hay si se invierten los factores? Como si ¿se siente dolor por dar placer?. Bueno, esto lo entiendo, es que si estás leyendo esto, de seguro has pasado mucho tiempo de tu vida siendo de los complacientes que creen que aún así los demás no ven lo mal que te sentís porque en el fondo te parece que no te retribuyen. Forzás la sonrisa y suponés que nadie cree en tu canción. ¿Te pinto esto en un plano más físico? Prestar tu cuerpo a algo que quizás no estabas convencido/a de hacer (incluso si no querías del todo, pero sólo por satisfacer... por dar placer...)
En fin... Basta de eso! Se acabó! No te digo que sigas mi ejemplo, que ya no espero nada de nadie ni voy a fijarme si alguien espera algo de mí pero ¡control! Una vez más: equilibrio...

Ok. supongo que queda sólo plantear la duda que no pudimos resolver con esta personita que mencioné al principio y como era obvio, doy el puntapié inicial al debate.

Cuando hablamos de placer o dolor. ¿Quién o qué es el o la que lo siente? ¿Son nuestros cuerpos? ¿O seremos nosotros dentro de nuestro cuerpo envase?

Antes de decirme que es relativo, prefiero que no me digan nada. Eso ya lo sé... Entiendo que depende del nivel de placer o dolor del que se habla y eso, pero al fin de cuentas, no logramos plantear una definición. Esto por supuesto, condiciona a la relectura de este pensamiento catapultado.

Placer y Dolor... una mezcla interesante... Tal vez la canción tiene razón y si pienso constantemente y si me choco al mundo...

jueves, 10 de junio de 2010

Hermandad fraternal

Menos mal que mis padres me dieron una hermana, porque no soportaría la curiosidad del qué sería si...?

La gran mayoría de mis amigos y amigas más cercanas tienen hermanos o hermanas si mal no recuerdo. Sin embargo hay dos o tres casos que no pero ya hablaré de esto más abajo.

Es que estaba viendo un documental sobre escuelas chinas y me llamó la atención que las maestras hablaran de convertir a los cursos de nenes de primaria en una "fraternidad". Peculiar palabra, aplicada en una sociedad en la que el grueso de los niños son hijos únicos. Y es que la idea es que cada uno de esos niños que no tiene hermanos, pueda ver como tal a los demás niños, haciendo que la convivencia sea como si lo fueran en serio.

Pensé en que feo debe ser no tener hermanos, porque a pesar de que uno puede pelearse mucho con ellos siempre será un hermano. Sin embargo, pensé en que más feo debe ser pelearse con un hermano al punto tal de ya no quererlo como tal. Yo no es que sea el gran hermano, pero sé que haría cosas por mi sorella que no puedo ni escribir.

Tengo una hermana que no elegí, pero la quiero y no hay vuelta atrás. Aún así, como muchos de ustedes, también he elegido a otros hermanos y hermanas, tal vez no de sangre ni de madre ni padre, pero si de alma o algo así.

¿Qué significa elegir hermanos? Pues, a mi visión, son esas personas que uno quiere más que como amigos por una u otra razón. La diferencia con los amigos es casi minúscula a simple vista, aunque es inmensa en lo que sentimos o el modo en que nos tratamos o nos mostramos con ellos. Ya sea cuestiones de pudor vergüenza o esas cosas. Depende de uno.

El cariño entre hermanos es algo muy singular. Como bien se sabe, no se puede querer a dos personas igual por ejemplo. Si se puede querer de maneras parecidas, casi iguales. En mi caso particular, tengo primos y primas que quiero más o menos, pero de una manera muy parecida a mis hermanos. También adopto primos y primas, por el hecho de que para mí son casi hermanos.

Me gusta tener "hermanos y hermanas". Muy a pesar de que me han dicho que darle el 'título' de hermana a una chica es lo peor que se le puede decir, que es casi tan doloroso como el "te quiero como amigo". Es en ese sentido en que prefiero que el sentimiento fraternal nazca primero en los dos antes de decirlo a viva voz.

Siento que soy un buen hermano mayor. No sé si el mejor, pero si bueno. Y es que ya tengo casi 16 años de experiencia en eso. No sé ser hermano menor... por desgracia o por fortuna, aún así, disfruto mi rol "familiar".

Ustedes tienen hermanos y primos de distintas familias. Quizás yo sea uno de ellos. Quizás sólo sea un amigo. Quizás no tengamos nada que ver. Como sea... cuidalos, querelos... Ellos darían lo mismo que vos por ellos... quizás más...

domingo, 30 de mayo de 2010

Doce meses catapultando pensamientos

Bueno Bueno, hemos cumplido un año. No es malo Malo, piénsenlo... Somo un pocos más grandes, más interesantes, más queridos y hasta les diría yo, doce meses más inmortales que ayer.

Ahora, cómo ha crecido esto... Veo las primeras entradas y pienso cómo nació el blog. Veamos, éste coso nació como un cuaderno suplente. Un cuaderno en el que anotaba todo lo que me gustaría que algunas personas leyeran, pero tenía poco -digámosle- feedback, entonces decidí abrir este blog.

En principio eran sólo mis visiones objetivas sobre determinadas cosas, pero a medida que crecía, se fue volviendo una catapulta de pensamientos y sentimientos decantados. Influenciado por las palabras de algunos, las vivencias propias y ajenas, las curiosidades que se cruzaban en mi vista, las llamativas particularidades de un mundo raro. Lo que sea que pareciera que ameritaba una reflexión, venía a parar aquí (y seguirá siendo así...).

Lo primero que me inspiró fue el trozo de cielo que tardaba en darme el cuaderno, luego el Corazón que quiso ser mi aprendiz, apareció la chica copada y sus reflexiones que no del todo compartía, el limón hizo acto de presencia discutiendo todo lo que pudiera conmigo, la bufoncita de las sonrisas efímeras que me siguió de cerca, el insoportable lado malo del dar ameritó muchas de mis palabras, y lo que más me ha divertido últimamente: las razones de las razones.

Por supuesto, un escritor no escribe para si mismo, y en mi caso, escribo para ustedes. No me han seguido tal vez, durante los doce meses, pero si por algunos... Los suficientes como para darme ganas de seguir escribiendo.

Es momento de darles las gracias...

Agradezco al Cielito Lindo porque fue la primera.
Agradezco a la Gemita y a mi aprendiz porque ellas me llevaron a definir lo que pienso de los corazones y las mentes.
Agradezco madre por leer alguna vez algo y a padre por ser mi primer y peor crítico.
Agradezco a la carita de los ojitos pedigüeños porque me ha hecho pensar muchísimo.
Agradezco a la fruta amarilla y verde por ser mi segunda musa.
Agradezco a la chica de las sonrisas más efímeras del mundo por seguir tan importante y regalarme motivos para seguir escribiendo.
Agradezco a la pequepayaso y a la renegadita especialmente por ser dos lectoras fieles, que me hacen sentir que aprenden algo de mí.
Agradezco al maní que no me deja permite pensar cuando me molesta.
Agradezco a la razón morada por ser todo lo contrario a la razón amarilla y una de las pocas que tal vez me entiende de la primera a la última frase.
Agradezco a mi prima adoptada al otro lado de la cordillera por descubrir que no soy sólo lo que parece por msn.
Agradezco a mi nueva compañera de habitación y a la chica del saludo militar por sumarse hace poquito.
Agradezco a Sagitarie17, Karen, Nadia y Adris, que a pesar de no conocerlas ni haber hablado nunca con ellas, treparon y leyeron alguna vez.
Agradezco a la niña de azúcar, por ser el seguidor tácito y quizás la que aunque nunca comprendió ni una palabra, leyó.
Agradezco a la ex perra y a la idiota malévola porque también pasaron y dejaron sus huellitas leyendo lo que se catapulta al aire.
Y... Agradezco a mi persona por haberme dado esta oportunidad.

Bien lados Malo y Bueno, llegamos al año... seguimos con otra cosa?

Genial...

Feliz cumpleaños pedazo de mi...

sábado, 29 de mayo de 2010

Tengo razón

Esta es una entrada corta. No acostumbro a hacer esto, pero esta vez, la piel me lo pide... también tengo que decir que los pedazos de corazón que le quité al trozo de cielo lo necesitan... Yo no puedo soportarlo dentro de mí...

Quiero que sepan que cuando el cuerpo me temblaba por descubrir una mentira, la razón me hace entrar en razón... Me ayuda a razonar y, más importante, me calmó.

Sé que tengo razón en que no es lo más saludable para la razón que la involucre en mis razonamientos y escollos más destructivos. Pobre razón. Que grande la razón. Le agradezco a la razón de esta entrada que habla de la razón.

Digan lo que quieran, pero es un hecho y es ley... siempre hay una razón para la razón...

Gracias razón... de verdad... gracias...

viernes, 28 de mayo de 2010

Enojo subjetivo

Sé que hay personas a las que les gusta discutir, y mucho. Me considero una de ellas. Por supuesto que hay una clara diferencia entre discutir y pelear; claro que puede llegarse de la primera a la segunda, pero no es la idea siempre.

Ahora bien, lo que me molesta un poco es ese pseudo comodín para escapar de una discución que quizás pueden sostener, pero no se atreven. Hablo de lo que le crispa los nervios y le hace perder la razón a las dos razones por igual. Hablo del "es subjetivo". Pues claro que es subjetivo maldita sea! claro que es subjetivo!!

O sea, que clase de opinión sale de la cabeza de alguien si no es SU propio punto de vista? Bueh... de la "cabeza" es una forma de decir, porque para animarse a afirmar que no se puede discutir algo porque "es subjetivo" quiere decir que no se le cae una idea de esa maceta sobre los hombros ni de milagro.

Ya sea un pensamiento, una idea, una opinión, aporta a la discusión. No veo la lógica de querer guardar eso en "es subjetivo". Un tácito "yo creo que no quiero que tengas razón, pero como seguro la tenés y no sé cómo refutarlo, te digo que yo en mi mente, tengo la razón..." se traduce en palabras en un "mejor no sigamos discutiendo porque no vamos a llegar a ningún lado... pasa que es subjetivo". Que idiotas...

Otra cosa que me choca, los "está científicamente comprobado" en medio de una discusión de lo que sea!

Ah si? está comprobado? por quién? qué científico hizo el estudio ese? Cómo que no sabés? ah... lo leíste un día en el diario? Ah... quién lo escribió? Ah... uno... No es el científico ese, cierto? Ah... Ya me parecía...

Es un hecho que si no podés echarle en cara al otro que el Dr. Fulanito Menganolez hizo el estudio con observación de campo y toda la historia, sobre la evolución de la batata en un qué sé yo, no me te pongas a discutir la teoría sobre la batata universal! Porque no sabés una mierda ni tenés cómo confirmarlo! Esto no hace más que hacerte ver como un salame! Se entiende? O tengo que seguir explicando?

Y ya que estoy... eso de dar explicaciones no es algo que se le de a mucha gente tampoco. Creo yo que esto se debe a que temen a que la otra persona les entienda menos, a pesar de ser casi transparentes para los demás. Es decir, hay algunos que vemos a través de determinadas personas, sabiendo qué piensan (o al menos intuyendo), cómo sienten, qué van a responder. Muchas veces, nos gusta que esa cosa que aunque ya sepamos, nos la confirmen, o bien, que nos la contraríen, pero que hagan el intento, siquiera un ademán de hacerse entender.

No me molesten no molestándose en no molestar! Porque ya de por si me molesta que no se quieran explicar. Pero "si viene en el paquete" como dicen, pues... es un dar y recibir. Puedo tolerar una vez... dos... tres... pero... no toca dar alguna vez? Y lo único que pido es UNA EXPLICACIÓN!

¡Discutamos! ¡Explicame! ¡Haceme entender!

No me vengan con el "yo me entiendo" y después me saltes con el "vos no me entendés". Lo único que quiero es entender, pero si no me das chance, no te pongas en plan de "pobre de mí".

Pssst... Ya perdí el enojo porque me distraje...

De todas formas creo que esto está clarísimo. Sigo con otra cosa...

miércoles, 19 de mayo de 2010

Eso fue curioso

Hace poco vi un video en el que había ocho tipos pasándose una pelota. Cuatro de ellos estaban de blanco y los otros cuatro de negro. La idea era contar cuántas veces se pasaban la pelota entre los de blanco. Los pases eran con la mano y cruzados, es decir, los de negro se pasaban las pelotas al mismo tiempo.

El hecho curioso de esto fue que al finalizar el video, sale un enunciado que dice: "La cantidad de pases realizados son 13 (o 12, no me acuerdo), pero... Viste al oso bailando?". Por supuesto no entendés nada cuando lo leés. Ahí, el video se rebobina solo y pasa en cámara lenta. Mientras los de blanco se pasan las pelotas, un sujeto disfrazado de oso atraviesa el cuadro de izquierda a derecha. Posteriormente, la imagen se detiene y sale otro enunciado: "Es fácil no ver lo que no se busca". Desde esa noche, volví a pensar en algo que flotaba sobre mi cabeza hace tiempo. Recordé experiencias desagradables con personas a las que quiero mucho.

Básicamente, esto justifica el porqué de algo que no quiero hacer aunque me digan casi constantemente que debo hacerlo. Alguien por acá sabe de qué hablo, se lo comenté hace dos o tres noches.

Es cierto que uno decide de qué enterarse. Cuando se es tan curioso como vuestro servidor, es una lección aprendida a fuego lento. Te vas quemando de apoco y parece que no duele, pero al final, es inaguantable y te deja marcado de por vida. Es cierto que hay que aprender a descubrir lo más que se pueda y aprender todo lo que quieras. Pero es cierto que a veces, la curiosidad mata al gato y hiere de gravedad al mapache.

Estas cosas suceden en medida que uno no controla lo que hace o quiere hacer. "Haz lo que quieras Felipe". No me cansaré nunca de escuchar esa frase, pero si es posible que no te guste lo que haga, es mejor que no me prestes tanta atención. Es mejor que cierres los ojos y te tapes los oídos. No busques lo que no querés encontrar.

Pensamos en voz alta, una y mil veces "para qué me decís que haga lo que quiera si te vas a enojar?!". La respuesta no la tendremos si no la buscamos... pero... en verdad queremos saber?

Todo extremo es malo. Lo repito mucho, pero no todo el tiempo. Sería paradójico de hecho. El ser curioso no es la excepción. El ser un gran absorbente no es la excepción.

Control no... Auto control si...

...

Estúpido oso bailarín...

Gracias al cielo

Y me encuentro aquí de nuevo, con miles de pensamientos en la cabeza; con fragmentos de mi corazón que logré arrancarle de las manos y de la boca a la dueña del mismo; con abstinencias acumuladas; con ansias y nervios co creados y autogenerados; con diminutos sonidos en la garganta; con culpas que estoy casi seguro que no debería tener; con obligaciones olvidadas. Me encuentro aquí de nuevo.

Pero saben una cosa? Me siento feliz...

Eso pasa porque me percaté de que las ventanas están abiertas. Abiertas las dejaron y me animé a entrar en algunas. No quiero que piensen en una ventana única. Es, por supuesto, metafórico lo que digo, pero aplicable a cada uno de ustedes queridos lectores...

Les escribo esto con la idea de que entiendan que no fue porque sí que pasé y vi la ventana. Hay algo que debo reconocer y es que ustedes deben reconocer también. He crecido, he cambiado. He entrado por la ventana porque allá afuera el cielo se ve arriba y yo quiero verlo desde otro ángulo más agudo.

Las cosas cambian continuamente, no podemos retenerlas, pero podemos influenciar en sus cambios, casi como si erigiéramos la forma que deseamos que tengan. Sin embargo, muchas veces no es posible distinguir el punto en el cuál lo que estamos haciendo se ve como queremos del es lo que queremos.

Se me ocurrió hace unos días que miré hacia un pozo y divisé una silueta. Estiré mi brazo para tomar la silueta que ya había reconocido; era un pedazo del cielo. No llegaba y agrandé el pozo para poder entrar. Cuando me disponía a hacerlo, noté que si me tiraba dentro también, iba a ser más difícil salir ambos.

Resolví ir tirando dentro del pozo, recuerdos, experiencias, anécdotas, vivencias en general. De manera tal que se apilaran y formaran como una especie de torre escalonada. Le di a entender al trozo de cielo que podía escalar y con mi ayuda el trozo de cielo subió. Me puso feliz pensar que rescaté al trozo de cielo, mientras que de paso, con ese trozo a mi lado, yo veía la torre escalonada de un modo distinto. Sabía que las próximas vivencias en general serían esculpidas de manera distinta.

El trozo de cielo me hizo saber que ambos estábamos aún muy por debajo de donde debíamos estar. Que quizás yo era una estrella caída también. Nunca lo había pensado en realidad hasta que el trozo lo mencionó. El trozo debía volver al extenso lienzo azul que vemos arriba. Siempre disfruté mirar el cielo y al ver el trozo ahí conmigo, era casi lo mismo. Cómo mandar arriba al trozo de nuevo? Fácil! Seguir apilando vivencias en general en la torre escalonada.

Con el trozo de cielo hicimos de todo. Las vivencias eran cada vez más grandes y fuertes. Escalábamos más y más alto. Cerca de la punta, el trozo de cielo empezó a darse cuenta que le faltaban sólo unos centímetros y me miró. Me miró a los ojos y dio las gracias con pena.

El trozo de cielo pisó sobre mí... El trozo de cielo descubrió que yo podía ser un escalón más para subir a lo más alto... Aunque quizás no lo suficientemente alto como se merece en realidad.

El trozo de cielo llegó a lo más alto y yo me endurecí lo más que pude. Lo que me jugó en contra, porque no me había dado que las últimas vivencias, tan grandes eran tan pesadas también, venciendo a todas las de abajo, la torre escalonada se desplomó conmigo. Caí metros y metros. Caí en el pozo, del que pude salir reordenando las vivencias. Esta vez, poniendo las últimas primero, porque después de todo son vivencias en general también, aunque con mucho peso y fuerza. Aún así no llegué al cielo otra vez...

Miré al cielo lindo desde abajo y sentí de todo... Pero quiero nombrar en particular a la frustración de no ser una estrella caída...

Busqué una ventana abierta y entré sin pedir permisos. Mal por mí, si sostengo que es mejor pedir permiso que perdón. Ahora miro el cielo desde un ángulo más agudo, no tan desde abajo hacia arriba. Me siento feliz por el trozo de cielo...

Me siento feliz...? Bah... que importa...

Después de todo, gracias al cielo, siento que fui útil al trozo de cielo, y aún así, siento haberle sido útil al trozo de cielo...

sábado, 8 de mayo de 2010

La moviola universal

A ustedes les gusta ver películas? A mí me encanta ver películas.

Lo que más me gusta de las películas es cuando podemos trazar esa analogía con nosotros mismos. Cuando el personaje, por muy ficticio que sea, vive algo que puede ser relacionado o comparado con lo que estemos viviendo nosotros, de una u otra forma.

Suelo tener la buena o mala suerte de ver películas que traten de mi "condición actual". Que me digan más o menos lo que me gustaría saber. Y es que esa película se le ocurrió a alguien. Ese guión lo escribió alguien en base a algo.

Y es que pasa con casi todas las historias que se cuentan en esta vida. Es común entre lo que escribimos que parte de la ficción esté estrechamente ligada a nuestras realidades, pero me sorprende ver cómo distintas personas en el mundo podemos vivir cosas tan parecidas sin tener noción de la existencia de estos otros.

A mí en particular me sucede con las películas. Ver películas en un estado particular de ánimo, que refuerzan lo que siento o me hacen cambiar de opinión. Les ha sucedido sentirme de sentirse identificados con personajes que tal vez no tienen un carajo que ver con ustedes?

Es curioso el hecho de vivir nuestras "vidas metáfora", porque las vemos en la vida y aventuras de algún personaje.

Puede que nuestra vida sea una película más, hecha con pedazos de muchas películas. Será que somos personajes de un largometraje que va siendo editado en una gran moviola universal, en la que cada película tiene relación o no con otra.

Los cortes en la cinta se hacen sin que nuestro ojo lo note. Pasan 24 cuadros por segundo en los que vivimos el mismo segundo sin darnos cuenta, pero que a su vez, segundo a segundo hacemos minutos, horas y así sucesivamente. Conociendo personajes, entablando nuestras aventuras. Siendo los villanos de las películas de otros.

Esta moviola edita nuestra película, cortando partes que pueden ser hermosas y haciéndonos ver nuestras propias partes horrendas. Nunca olvidables, eso si, porque hacen a la trama de nuestra producción.

Hemos vivido siendo un Anakin Skywalker, enamorado a pesar de saber que está mal, volviéndonos malos desde algún puno de vista. Hemos sido un Corleone, poniendo a "otros" por delante de la familia. Pudimos ser un Buzz Lightyear que redescubrió a su amigo fiel. Fuimos Neo despertando de la Matrix o tal vez sólo Morpheo mostrándole el camino a quien creíamos que es el elegido. O incluso nos sentimos héroes venidos a menos como la gran mayoría de los héroes que al final superan los obstáculos.

Somos un personaje más en la película de otro, pero los protagonistas de nuestro metraje propio. Los antagonistas de unos y los ayudantes de otros. Somos un diálogo más en este plano secuencia. Las voces y efectos sonoros de la banda de audio. Somos extras sin importancia y relleno del fondo.

Que hermosa es la moviola. Muchos pueden manejarla, pero cada uno la maneja como prefiere. Cuenta su historia como mejor le parece, y al final, sólo la ve pasar frente a sus ojos, porque a nosotros nos toca actuar.

Es lindo pensar que alguien más siente o vive lo que uno. Es interesante poder encontrar respuestas en 24 cuadros por segundo. Me cautiva la idea de que "no soy el único". Después de todo, y al fin y al cabo... La mejor película, es la vida misma.

jueves, 6 de mayo de 2010

Arachis Hypogaea sintió celos esta vez

Una canción que me gusta mucho dice: "la cáscara es la jaula, al corazón no se lo ve". Pero en esa ocasión habla de una nuez, ahora toca hablar del maní.

Un maní, contrariamente a lo que se suele decir, no es la semilla (el corazón) es todo entero. Debería considerar más al maní, después del todo, rompió su cáscara y me dejó ver su semilla. Yo en cambio, sólo pude mostrar lo que queda de mí. De alguna manera aprendí a comunicarme con el maní y éste, de alguna manera me dio a entender que no con todos es igual que lo es conmigo.

¿Por qué un maní diría las cosas que dice?

Hay una respuesta evidente pero sigo poniendo en duda algo que no tiene más vueltas. Es miedo? Pero, no es un miedo como el de ver escritas cosas en el espejo cuando salís de bañarte y estabas solo en casa. Es un miedo auto generado. Un "no quiero avanzar más". Por qué ese miedo? No lo sé. Si después de todo no está mal.

Dicen que se puede sacar cosas buenas de los celos, pero el maní no es un ser celoso en apariencia, después de todo, es un fruto que creció bajo la tierra. Bajo la tierra se privó de muchas cosas, especialmente de lo lindo de las emociones fuertes. Buenas y malas. Obviamente, esto no cuestiona que un maní sea o no feliz.

La felicidad al parecer puede estar definido por la cantidad de temas profundos que uno trate. Esto es algo emm... traído de los pelos, no? Qué es un "tema profundo" y qué no? En mi caso me dijeron un día: "me gusta cómo hacés tan profundas reflexiones de cualquier pavada!". Lejos de sentirme adulado me dí cuenta que me malinterpretan algunas personas. En primer lugar, creo que no hago "reflexiones profundas"; la gran mayoría son bastante simples o silogísticas casi tan obvias que la gente pasa por alto. Yo sólo las digo. Lo segundo es que no es de "cualquier pavada" de lo que hago reflexiones profundas; se subestiman los temas que trato acaso? (Dejando en claro que hablo de la primer categoría y de la segunda, de manera excluyente y paralela, sin tener relación entre ambos).

Ahora bien, no nos desviemos del tema. Hablaba del maní. Pienso yo, que se puede hablar de cosas muy profundas con un ser que vivió en lo profundo de la tierra. Aplicando eso que se dice (que vuelvo a aclarar, no estoy muy de acuerdo), el maní sería un ser muy feliz. No sé por qué no lo veo feliz del todo.

Según me enteré, el maní es casi tan fuerte como una almendra o una nuez y lo que más me gustó saber, es que tiene más valor que la carne y los huevos, irónicamente. Es tan fuerte y concentrado que quien lo consuma mucho, puede tener problemas serios, como pesadez o mala digestión.

Leí también que sus ácidos grasos ayudan a mejorar y renovar la piel, así como al tejido cerebral. Se supone que también intervienen en las defensas (inmunológicas) y en el metabolismo del corazón, ya que constituyen la fuente primaria de energía para el músculo cardíaco. En otras palabras, fortalecen el corazón de alguna manera. Algo que me parece fundamental, muy práctico y beneficioso para esos que tenemos un maní a nuestro lado.

Me hace bien al corazón... Je.

El maní es un aperitivo que tiene cualidades de plato principal. Y es que he visto que depende mucho del lugar. Aquí por ejemplo, es simplemente un acompañamiento ocasional, mientras que en México, puede ser tanto una golosina como un ingrediente clave en un guiso. Es que sirve para hacer una salsa. La salsa, el secreto de muchos platos exquisitos está en la salsa.

Por qué maní? Por qué sólo un aperitivo? Yo quiero que estés en el menú, así como lo estoy yo. Si no está mal... O al menos creo que no está mal... Hagamos lo que queremos! Sé mi plato principal y seré tu postre... o al revés...

Como sea... Te voy a romper la cáscara muy pronto...

Y no me digas que yo seré el único lastimado al final, porque es algo que ya sé. Si deseo algo, como tu maní, déjame desearlo con más fuerza... Y es que si jugamos con fuego nos vamos a quemar... y me encanta el maní tostado... Y los celos de un maní están justificados. No me gusta que me falte el maní, menos cuando tengo una cerveza...

Pero no dejemos de jugar... Me encanta este juego maldito...

Quédate cerca... quiero comerte...

[Bueno... Esta porción de la entrada agregada ahora es por una cuestión en particular. Quiero dejar en claro que un maní, es un cacahuate. Conozco un sólo cacahuate. Tengo un escrito hecho por un cacahuate... Eso nadie lo sabía... sólo ella, Ana y yo.

Viriz, Suzuki-chan, Chariz, insoportable mía, cacahuate, niña odiosa, cochina, sacalengua, la reciente cumpleañera, cabra, celosa de turno, amante de las golosinas, dueña de mis jueves, la que me hizo reír y olvidar por un momento cuando nadie lo hacía. De vos, Viridiana Anahí, esta entrada habla de vos y de nadie más. No es para nadie más. Esta entrada y otras dos anteriores son tuyas... vos sabés cuáles son...]

Ahora quiero pedirle encarecidamente a los seguidores de este blog, que me ayuden y que con una mano en el corazón dejen su comentario respondiendo a lo siguiente:
"Sabían antes de esto, quién era el maní?"

lunes, 3 de mayo de 2010

La fusión perfecta en 3 ítems

Igualdad de Ki
La razón amarilla al fin encontró a su par equilibrado definitivo. Suele relacionarse con muchas personas (y sus razones) con las que comparte características en común y eso pero no "son definitivas" ni equilibradas.

Sin ir más lejos, el medio Pomelo por ejemplo. Siempre dice la razón amarilla que si fuera niña, sería ella, pero no es completo. Es decir, hay características de ella que no comparte y de hecho se opone en varios aspectos. Ella es más fuerte o se mueve mejor en algunos ambientes y entornos, mientras que la razón amarilla lo hace en otros que el medio pomelo no.

Esto, me gusta pensar, se debe a una diferencia clara de Ki. ¿De qué sirve la igualdad de Ki? Pues, para fusionarse! Pssst... es Teoría Dragonballzetiana básica. ¿De qué le sirve a la razón la fusión? Emm... ni idea, pero es una sensación agradable la de intercambiar palabras con otra razón que es tan parecida y distinta al mismo, que incluso, no hace falta ni decirlas.

Distintas razones
Les gusta decir que son las dos razones del tercer personaje que lograron por más que vean lo mismo, siempre lo abordan o llegan a eso de maneras diferentes. Son tan desiguales que no me sorprende que no estén de acuerdo. Después de todo los dos son razones únicas e irrepetibles que por desigualdad se parecen. No es raro que les digan "77 locos" ni que los dos discutan por renglones una cosa en la que en realidad dicen o piensan lo mismo, pero se oye o se ve diferente.

Ser una razón contrapuesta a otra implica prácticamente no poder mentir ni ocultar algunas cosas. Significa una alta percepción e intuición. Las palabras de las razones amarilla y morada, tienen mucha fuerza, mucho contenido y significado. y los silencios o minutos de una pantalla en blanco también. Tal vez no todos lo notan, pero de una razón a otra es lo más evidente. No hay necesidad del "cómo estás?" o "en qué pensás?" porqué de antemano se saben, a menos claro que se intuya que una de esas dos preguntas es la que el otro espera, sea la razón que sea.

Falso complot
En un principio con la senadora pensamos que era un complot, pero resultó que no. al parecer, esta fusión era tan perfecta como necesaria. Entonces lo que nosotros pensábamos que era un complot en realidad sólo eran señales de "las razones, sus razones deben unirse!". Bueno, a lo mejor deliro, pero a lo mejor no.

De repente las dos razones estaban solas siempre. Acompañadas cada una por la otra. Cada cosa recordaba a su opuesto. Opuestos por definición pero similares por acción. Cariño compartido y diferentes entornos y ubicación. Cómo hacen estas dos razones para entenderse tan bien?

Ignoro la verdad del asunto, pero sé que si esas dos razones tuvieran caras y se vieran las caras, se pelearían tanto... en broma, pero lo harían...

Me siento contento de tener mi razón amarilla y que esta razón se haya topado con su opuesta razón morada. Me pone contento saber que una sonrisa tierna de fondo los puso en contacto y que les tiene tanto cariño como las razones a ella.

Razones trasnochadas... por días y días...

Aunque las razones no siempre se dan la razón, razonan que la otra razón razonó una razón que en el fondo es la razón de que cada razón tiene su razón...
Sé que la razón morada lo entiende...
Tweets por @PaYa5o