La Catapulta de Pensamientos que Apunta al Cielo

[Foto de Julia Montich]
Bienvenidos a este espacio de reflexión. Escribo por mí y por ustedes, para mí y para ustedes. Siéntanse libres de pasar a leer, comentar, criticar, recomendar y cuestionar si así lo desean. Pónganse en la piel del Bueno o del Malo, pero nunca dejen de ser ustedes. Si puede adueñarse la entrada, pues, es suya. Adelante.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Premios PAYA5O Veinte Once

Un año más ha pasado. Pasó rápido, ¿no es cierto? A mí me lo ha parecido. Ha tenido cosas geniales, algunas no tanto, otras super geniales y algunos bodrios zarpados que no sé cómo describir. Me he divertido mucho y siento que crecí un montón este año. En muchos aspectos se los puedo decir, pero eso ya es otra cuestión.

Creo que todos hemos crecido. Estamos haciendo nuestros caminos y marcando nuestros pasos en un sendero que podemos imaginar, pero no tenemos certezas. Sólo la propia voluntad.

Ha sido momento de crecer y de desprendernos de muchas cosas, y a lo largo de nuestras vidas lo seguiremos haciendo. Ahora, nos desprendemos de este año, pero nos llevamos lo vivido. Aquí comparto lo que yo he vivido, los premios:

El primer premio será el PAYA5O con PLUMA:
Dedico este premio a la persona que más me ha compartido escritos y de hecho, me ha tenido corrigiendo algunos. Sus historias atrapan y me gusta que me haya tenido participando en varias no sólo como un personaje por ahí, sino también como segunda cabeza. Angelito de Mármol, este premio es tuyo.

El siguiente es el premio PAYA5O con MICRÓFONO:
Primero, una mención especial a Iraima y a mí por ser los dos seres con más sonidos grabados en el msn. Ahora si, horas y horas invertidas en el Skype. En realidad, ni lo uso tanto, pero hay una persona con quien más lo he usado y desde siempre. Los Jueves eran un clásico de esto y ahora es casi una cuestión aleatoria. Insoportable, este premio es tuyo.

Ahora, el premio PAYA5O DJ:
Me costó elegir un ganador y para hacerla corta, como me sugieren, decidí dármelo a mi mismo ya que me la paso encontrando música rara, fea, nueva y extraña y se las ando recordando o recomendado a muchos. Claro que no a todos les paso la misma música, pero de un modo u otro, alguien siempre termina poniendo en su vida cotidiana, sonidos que yo les proporciono. Llené sus reproductores y seguiré haciéndolo. Por eso me lo gano yo. Ja.

Premio PAYA5O de PELÍCULA:
Ciertamente no he ido mucho al cine este año como en años anteriores. Sea por tiempo o porque no ha habido muy buenas películas. De paso, quiero comentar que no me sorprendió que "The Tourist" haya sido nombrada la peor película del año. Entonces, pensé en las películas que he visto y con quién las he visto. Me gustaron mucho "Sherlock Holmes" (de Ritchie) y "Green Hornet" (de Gondry), además fue divertido verla y que Iraima las haya visto por el mismo tiempo más o menos. Teniendo esto en cuenta y pensando que a éstas dos películas las vi con Julieters, la chica copada, y otras películas más, defino que este premio es para ella. Ju, es tuyo.

El premio PAYA5O con CÁMARA:
Como todos los años, nos sacamos muchas fotos y también hemos jugado con la webcam y eso. De esta manera, hago una mención especial a Laali (Batichicaa en Twitter) por hacer payasadas por webcam de vez en cuando y mostrarme. Ok. También tengo muchas fotos de varios de ustedes lectores y amigos míos y este año conseguí muchas más que me gustan. Le daré este premio a quien me ha regalado quizás la foto que más me ha gustado de este año. Me la regaló para mi cumpleaños y estuve a punto de imprimirla para tenerla entre mis álbumes de papel. Viriz Insoportable, este premio también es tuyo por la foto, de las muchas que me mandaste para mi cumpleaños, en la que salís mirando al techo, con la vincha roja en tu cabeza.

Seguimos con el premio PAYA5O TELEFÓNICO:
La verdad no he hablado mucho por teléfono ni le he dado un gran uso. Creo que en sumatoria, más de la mitad del año he estado sin crédito. Jaja. Ahora al cierre del año, mi Insoportable adquirió un celular y podría decirse que hemos estado más tiempo en contacto. Por otro lado, esta última etapa del año, he tenido largas conversaciones vía telefónica con una persona en particular. Desde mi teléfono fijo, eso si. Mi coleguita limón Julia de la facultad, me ha llamado bastante y yo a ella también, por cuestiones "profesionales" y cuestiones de ocio. Diría que todo lo que no he usado el teléfono en el año, lo he usado con ella en estos últimos dos o tres meses. "So?" Julimón, este premio te pertenece. Yeeei!!

El próximo premio es el PAYA5O LACRIMÓGENO:
La verdad que este premio podría ir para algunas personitas que me leen. Entre ellas la insoportable o bien, el angelito de mármol, pero he decidio dárselo a alguien a quien en verdad le ha dado el gas lacrimógeno. Vainilla, este premio es tuyo, sólo por haber estado tan en contacto con bombas de gas lacrimógeno este último año, dado los combates por cuestiones universitarias que se han vivido allá por tu país. Disfrutá tu premio.

A continuación entragaré el premio PAYA5O FRATERNO:
Este año, este premio se lo llevará el personaje que ha estado algo, digamos, intermitente pero aún así, me animo a decir que este año hemos estado más "unidos". La verdad creo que hemos llevado a un nivel un poco más avanzado la confianza y este afecto entre hermanos. Dicho esto y sin muchas más vueltas, JuanMa, broer, salame, te ganaste este premio este año.

Continuamos con el premio PAYA5O PHOTOSHOPEADO:
Está de más decir que este premio se lo lleva la razón morada. Iraima, ganás este premio porque, en primer lugar, te has tomado el trabajo de tunear varias cosas, por ejemplo, llevar a SenaYaso al HD. Jaja. En segundo lugar, porque no se me ocurrió nadie más y me da flojera pensar. You know what I mean...

Sigue el premio PAYA5O con LÁPIZ:
Lo lógico sería que me diera este premio otra vez a mí mismo. Sobre todo porque ya llegué a 2oo dibujos en PaYa5o con Lápiz y por eso tuvimos que abrir la segunda carpeta (Paya5o con lápiz II). Entonces, bueno, como digo en el dibujo 200, no podría haberlo hecho sin Iraima, así que le daré el premio, pero lo compartiremos. Vale? Ok. También con todos los que han tenido la chance de ser parte de algún dibujo de los últimos meses. Seguiré dibujando en tanto me sigan dando material para que mi modo gráfico-vidual me deje compartir cómo lo veo. Jaja.

El premio que sigue es el PAYA5O con JOYSTICK (o VIRTUAL):
Los videojuegos son parte importante de mi existencia. Me gusta mucho jugar videojuegos y todo lo que a ellos refiere. Estuvimos buscando un juego para jugar online entre varios, encontramos uno supuestamente, pero no lo hemos probado. Este año he jugado muchos juegos nuevos para mí, por eso de no tener una consola decente ni una pc que aguante tanto y la verdad es que aún así, me estoy atrasando en materia de videojuegos y eso me deprime. Me he divertido mucho jugando solo, pero luego de un rato me aburro, es por eso que, por ejemplo he descubierto los placeres de enseñarle a jugar al Guitar Hero a mi colega Julimón, pero bueno, le falta práctica. Ahora bien, creo que el premio, por cuestiones de 'kombate' y porque me he agarrado mucho a trompadas en el MK9 y el Armageddon con Doti (mi hija Agustina), se merece este premio. Doti, Agus, hija mía, FINISH HIM!

Se hace entrega del premio PAYA5O RESPONSABLE:
Orale... que difícil elegir un ganador para este galardón. La verdad tengo o muy pocos o muchos candidatos, depende de cómo se lo mire. Como no estoy con ganas de pensar mucho, voy a dárselo a quien está a punto de entrar en las ligas mayores y por varias razones (o un par) es todo un orgullo y nos contenta. No sin antes, hacer una mención especial a mi gemelosa niña de la Luna, Vona, porque ha andado con mucha tarea y he (o hemos) podido hablar poco y nada con ella. En fin, volviendo al premio, Mika, hermanita payasilinda, por estar a un paso de ser una universitaria, te ganaste este premio!

Contrariamente viene el premio PAYA5O IRRESPONSABLE:
Este premio se lo voy a dar a mi pulgosa prima Cota. No tanto porque sea una irresponsable, pero si una abandonadora. O bueno, depende de cómo lo veamos. Jaja. Bueno, ha "tenido que irse" y creo que lo hizo un poco a medias. Yo no me enojo, pero a algunos si les ha caído mal la noticia. Como sea, prima, este premio es tuyo, un día vení a buscarlo.

El siguiente es el premio PAYA5O LUJURIOSO:
Uuuf! Hay tantas a quien darle este premiooo! Jajajaja. Naaah, no es cierto. Sólo diré YEEI! Jaja y darle este premio a mi insoportable Viriz. Entre globos amarillos y cobijas de Bob Esponja. Bueno, este premio es tuyo insoportabilita. Sabés de lo que hablo. "Éeeesta es tu novia..." Jajaja.

Continúa el premio PAYA5O con MOCHILA:
No he viajado mucho en mi vida, eso es sabido. Este año tuve la suerte de hacer un viaje re bonito a un lugar hermoso y donde la pasé re bien. Quiero darle este premio a quien me acompañó a Jujuy (mi tierra natal) a principios de año. Olivia, te ganaste este premio por acompañarme en un viaje bastante divertido. Un bello recuerdo.

Seguimos con el premio PAYA5O con HUÉSPED:
Que te hospeden puede ser algo muy entretenido. A mí me han hospedado mucho en un lugar en particular. Me hicieron espacio por varios días y ha sido bastante tierno el detalle. La persona que me hospedó varias veces este año, compró una cama para usar de sofá y me la designó. Jaja. Este premio corresponde a Doti, mi hija Agustina, por darme la oportunidad de tener mi propia cama en su casa y quedarme varias veces para no tener que andar yendo de un lado a otro en las noches que salía o tenía que levantarme temprano para ir a clases y nos habíamos juntado en algún lado cerca de su hogar.

El premio que sigue es el PAYA5O de AZÚCAR:
Un premio que estuvo al borde de desaparecer, pero consultarlo con la almohada me recordó algo en particular de este año. Cuando nos conocimos todos mojados por una tormenta, me dejó una imagen ambigua, pero buena onda. Con el paso de los meses, me recordaba a mí hace unos años. En otros ratos me recuerda un poco a la Insoportable. Luego, su cinismo y sus actitudes (algunas histéricas -que no quiere decir que SEA histérica-) que dicen "no me gusta lo rosa"; su afán de matar todo tipo de "romanticismos"; también el que se haga la dura y sobre todo la "cachito" (algo que sin darse cuenta, conmigo no puede hacer y se pone hecha todo una lady, femeninamente hablando), me bastó un sólo momento, un sólo escrito, sólo una hora y algunos minutos para ver un poquito qué se escondía dentro de esa cáscara de limón. A la persona que me dijo: "no me gusta lo cursi" y seguido un "contame un cuento", que empecé bien y se lo terminé re mal y le dio una cosa fea, llevándola a decirme: "noo! por queé?!". Hay algo de azúcar dentro de ella, a esa persona le doy este premio. Coleguita, Julimón. Felicidades, ganaste este premio re empalagoso. ¡Te lo llevás, pendeja!

El próximo premio es el PAYA5O con ERRORES:
Creo que este premio también debió ser eliminado este año. Más que nada porque no he notado muchos errores. Al principio, pensaba en volver a dárselo al Angelito de Mármol, porque a veces, chatear con ella por varias horas, es casi nocivo para mi cerebro. Jajaja. Es que me vuelve loco cómo escribe pero si me pusiera a corregirla todo el tiempo, pues, sería un bodrio. De todos modos, voy a hacer un paréntesis y se lo daré a mi compai. Boaseater, o Boas a secas para que no suene incómodo eso de pronunciar "come boas", jaja. Compai, te doy este premio de rebote por considerar que el que YO escriba bien, te es un beneficio. Jajaja. Bueh, vamos a otro premio.

Seguiré con el premio PAYA5O con SONRISAS:
Robarme sonrisas se ha convertido en una tarea no tan complicada. Sucede que tal vez tienen razón aquellas personas que dicen que hablo y hablo y no doy espacio al otro para expresarse y es por eso que parece que sólo yo hago reír. Dicho de otro modo, no doy chances a mi interlocutor de robarme sonrisas. ¿Será así? No lo sé. Lo que sí sé es que ha habido momentos este año en los que no me he sentido bien y siempre he podido contar con alguien que me bancara y me robara sonrisas. Muchas personas lo han conseguido, diría que casi todos mis lectores, incluso los más nuevos, pero ha habido alguien que ha sido una catarata de buenos momentos para mí. Casi mágico diría yo. Era cuestión de sólo unas palabras y lograba calmarme. Todo lo que temblaba volvía a su sitio. Seré justo y aclararé que no ha sido la única persona que ha logrado eso conmigo, pero si ha sido ella quien lo ha hecho naturalmente, casi sin darse cuenta. Viriz, te entrego este premio por ser quien más y mejores sonrisas me has robado.

A continuación el premio que he llamado PAYA5O NÉMESIS:
Dificil, muy complicado definir un enemigo este año. He peleado mucho con varios, me he enojado bastante con otros. Diría que la Insoportable es con quien más he peleado. Mencionaría el haber hecho enojar a mi coleguita. Diría que ganarme el odio de alguien a quien quise mucho también cuenta. Hay varias verdaderas opciones, pero mi verdadero némesis, bueno, decidió cortarse sola también. Hablo de Pansy, por supuesto. Dejando al archivillano sin héroe, o al revés, todo depende y dejando también una duda: ¿Quién será mi némesis ahora? Estuve pensando que he tenido combates encarnizados a lo largo del año. Entre ratas gordas choconas y caballos contra alfiles, creo que en ESE momento, de a ratos, es mi peor y ya casi clásico enemigo. No por nada siempre estamos contrariados y al parecer, ese es el modo que encontramos de, sin pelearnos en serio, marcar nuestras diferencias. Por supuesto, el historial me favorece. Iraima, llevate este premio antes de que te lo tire por la cabeza.

Cerramos la noche con el premio de re nombre, el PAYA5O RANDOM de ORO:
La verdad que este premio, este año, ha tenido muchos más candidatos.

Ha sido un año con muchas subidas de un sólo envión y bajadas casi en picada, con idas entusiastas y vueltas resignadas. He conocida muchas personas geniales, algunos se han convertido en nuevos miembros de mi entorno y otros antiguos miembros de mi entorno, han salido salido silbando bajito y con culpas por la puerta de atrás. No lo sé con certeza.

Me han caído como aviones kamikaze algunas personas que me hacen muy bien y son de lo copado que ha sucedido este año. Personas que he conocido de casualidad en una parada de colectivo tras un evento. Personitas a las que les parece extraño que nos hayamos conocido este mismo año y de golpe, le estoy prestando mi remera de Nirvana para que duerma.

Viejos conocidos y no tan viejos, acercamientos, distancias que no se notan de a ratos. Peleas, tristezas, risas desmedidas, besos, abrazos, tirones de mechas y de orejas, desafíos, victorias, derrotas, complicidades, bromas, de todo, como todos los años. Cada una de las cosas de este año, significa mucho. Es un año más que he vivido y es muy importante que lo hayamos compartido.

Ahora bien, quien debe llevarse este premio, por segundo año consecutivo, ya que es mi contacto por default (a veces pienso que es un bot en realidad), es, como ya se imaginarán, la Razón Morada... Así que... nomás por joderla, no le doy nada! A ver si aprende a no molestarme! Muojojo!

Bueno, esto ha sido todo por este año... La he pasado muy bien y nos vemos el año que viene. Espero que estén listos para que compartamos nuevas aventuras y desventuras. Ahora d...

Naaah, mentiritaaa! Jajaja!

Tamal, Iraima, Amiari Kari, Razón Morada, Senadora, ex Alcaldeza, amiga mía, no hay casi nada que no te haya dicho ya a esta altura. Sabés casi todo lo que pienso y cuando no estás de acuerdo (o sea, casi siempre), te burlás de ello (como lo de que se acaba el mundo). Te hago enojar y muchas veces eso me divierte. Me has escuchado quejarme, cantar, maldecir, quejarme más, reírme y de todo. Muchas de esas cosas las has hecho vos también conmigo, varias las has hecho de mí, jajaja. Mi venezolana amiga, si te insisto en que vengas aunque sea de visita es porque realmente me gustaría tenerte un par de días para que me regañaras, jaja. No sé, ya te lo he dicho miles de veces, sos quizás mi mejor amiga. Un suplemento, contradictorio muchas veces, pero un suplemento. Potenciás lo ortiva que puedo ser y yo lo amarga que sos vos. Lo locos inadaptados... bueno, eso también. Sos un mundo que orbita en mi mismo sistema solar y me alegro de eso. Lo genial de eso es que siempre estamos orbitando de frente, casi nunca muy cerca, así que la probabilidad de impacto destructivo, es casi nula. Tampoco nos conviene, nos pasaría como a Piccoro y Kamisama (vos sos Kamisama).

Bueh, ya no sé qué más decirte. Se me van a acabar las ideas y si volvés a ganar el año que viene (no lo sabemos aún), voy a tener que copipastear todo. Ya, me aburrí. Te voy a seguir peleando. Yerba mate. Brindemos con copas de leche. Ja! Llevate este premio de una vez. Te lo merecés.

Listo. Cumplí. Que pasen unas felices fiestas y reciban un nuevo año con muchas expectativas. No sean cabezotas. Es de a pasos y con ganas de arrancar bien.

Se trata de crecer.

Hasta el año próximo.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Hoy lo estoy contando.

¿Por qué no me he muerto aún?

Esa pregunta me la hice anoche. Luego de repensar algunos sucesos próximos y algunos otros dispersos a lo largo de los últimos dos años, pero sobre todo, luego de repasar acciones que realizé hace un par de días ya. Otra vez cara a cara con el final del cuento y volver a ver que quedan muchas páginas en blanco, esperando a ser escritas en amarillo y verde-azulado chillón.

Mentiría si dijera que no he estado ya en una situación similar, pero mentiría aún peor si dijera que siempre han sido casualidades. Han habido veces que fue algo que dependió sólo de mí y a pesar de ello, no se me acabó el cuento. Y así, una vez más me cuestiono el porqué de ello.

Y bueno, no me llega el momento. Me siguen faltando algunas cosas por hacer y me empiezo a impacientar por saber o vivirlo, pero al mismo tiempo no quiero saberlo, porque eso significará que ya se me podrá apagar la luz y la verdad que estoy disfrutando mucho esto de estar vivo y en una pieza.

Hace unos días, soñé que una persona a la que estoy conociendo mejor hace poco, me salvaba la vida y me decía que ella sabía que no me podía morir aún, que no sabía porqué, pero sabía que no era ese el momento. La llamé para contarle de mi sueño y contarle lo que me había sucedido unos días luego, me dí conque estaba enojada. Curiosamente y como era de esperarse de mí, dejé esos relatos de lado y traté de ver cómo hacerle pasar el enojo y sobre todo entender su enojo. Empiezo a sospechar que soy demasiado sincero y a veces no mido la dosis de lo que tengo que decir. Por suerte, cuando mi vida depende de ello, he podido inyectar la medida justa.

Hoy estoy contando esto, pero podría no estarlo haciendo. Por otro lado, también pudo ser la historia de mi padre la que se terminara ese mismo día... por suerte, no fue así tampoco. ¿La de mi abuela? Tampoco. Sonará chocante, pero es cierto que posiblemente ella ya vivió. Aún a pesar de eso, ese no era su momento tampoco.

Hoy lo estoy contando y luego de eso, una serie de cosas me vienen a la cabeza y luego otra serie de eventos afortunados y otros desafortunados. Tengo dentro una mezcla de sensaciones encontradas que no se ponen de acuerdo más que en una cosa:

NO ERA MI MOMENTO DE MORIR. TODAVÍA TENGO COSAS QUE VIVIR.

Me faltan puntos de experiencia. Jaja. Ya, la idea es clara y en resumen, siento que si no estoy cerca de aquello para lo que vine al mundo, eso está cerca de mí. Con respecto a con con quién voy a vivir mi vida... Bueno, quiero vivirla con esa insoportable mexicana y así será.

Tengo personitas que cuidar también. Y tengo personas que me cuidan. Hermanos, hermanitas, primos, primitas, y muchas más personas que pueden cuidarse solas, pero yo también quiero velar por ellas y ellos. No es que tenga que, es que quiero. Lo mismo ellos conmigo.

En fin... Me debo parecer un poco a James Bond. Así que creo que será 'Otro día para morir'.


domingo, 4 de diciembre de 2011

Yo no era así

No era así. No sé si sea un cambio para bien o para mal, pero yo no vivía de esta manera. Yo dejaba todo por mi familia y mis seres más queridos. Yo podía morir por el bienestar de mi entorno. Podría hasta decir que es literal lo que mencioné.

Yo dejaba que mis problemas fueran míos, que los problemas de mis personas sean míos también, yo cambiaba mi vida por hacer felices a todos. Yo no podía soportar que alguno de los míos estuviera mal, mucho menos si en algún punto, por muy pequeño que fuera, sea culpa mía. Yo estaba siempre un par de niveles luego que los míos. Después de mi entorno venía mi entorno otra vez y luego yo.

Yo reunía fuerzas al ver los resultados, al ver que no tenían motivos para llorar, para estar tristes, para no sonreír, no importaba nada de mi dolor, todo se iba en esa sóla sonrisa que yo me guardaba. Podía soportar una estampida sólo por los demás y al final, para mí valdría la pena. Aún si algo no paraba de sangrar dentro de mí, el tiempo lo cerraría y yo podría sonreir con lo buenas personas que serían aquellos por los que daría todo de mí.

Necesitaba seguir viviendo para seguir dándo todo lo que yo podía dar y si necesitaba dejar de vivir para dar lo último que faltaba, estaba dispuesto a hacerlo...

Pero un sólo detalle existía en todo esto... yo me sentía inmune a todo tipo de herida proveniente de fuera de mí mismo. Es decir, sabía que yo y sólo yo podía hacerme daño, no alguien de fuera... O al menos no quería aceptarlo...

Sabía que mientras no se partiera el molde o no lo abriera completamente, no habría problemas... Pero una persona, una sola persona me convenció de que debía dejar ver a través de ese caparazón a quienes amaba de verdad, que esa era una prueba de amor. Luego ya se me empezó a complicar y a olvidar cómo era cerrar ese caparazón.

Las circunstancias hicieron que de a poco me distanciara de esa persona, pero lo del caparazón, lo de vivir para los demás y casi no para mí... todo eso... como que quedó más atrás... Lo hice y ya no supe cómo vivir sin hacerlo de ese modo.

Descubrí que no era tan malo. De paso, vi que cuando más solo me sentía, había mucha gente sosteniéndome. Muchos de ellos eran algunos de los que yo sostuve alguna vez. No todos, pero si algunos, los que vale la pena seguir sosteniendo hasta el día de hoy. Ahora siento que dependo un poco de aquellos que quería que dependieran de mí.

Ya no sé si sea bueno o malo... No lo sé porque ya no tengo tanto miedo a confiar, pero creo mucho más en las personas. Le tengo fé a las personas, no creo que nadie intente dañarme si quiere conocerme...

No sé cómo me siento con eso... Estoy un poco de todo...

Pero me hace bien saber... que al menos un poquito... todo valió la pena.

Al final, sé que todo lo que suceda, valdrá la pena.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Instancia de aprendizaje

Ya han pasado varias fechas significativas este año y quedan algunas más todavía. Sin embargo, no hablo de fechas cualquieras, de esas que son para mis adentros o de mis propias vivencias, sino que hablo de aquellas que comparto con mis queridos ignotos. Fechas que marcan pedazos, comienzos y hasta algunos finales. En el día de ayer, se dio uno de éstos últimos.

A decir verdad, no tengo muchas ganas de reflexionar sobre esta "despedida", no me merezco seguir pensando. Hablando con una persona que ya pronto se hizo de mi entorno, me tranquilizaba y me guiaba un poco en mi búsqueda de cómo me sentía. Y bueno, así aprendí algo nuevo sobre mí.

He aprendido muchas cosas sobre mí. He aprendido y podido cambiar la perspectiva sobre mis modos de pensar o actuar. He aprendido a decir adiós y que, puede ser trágica y triste esa palabra, pero a veces es necesaria. He aprendido que no siempre son para mal las despedidas. He aprendido que no siempre debe doler para que uno pueda crecer. He aprendido que 'adiós' es una palabra fuerte, pero no hay que tenerle miedo. He aprendido a usarla y la he sabido usar.

He aprendido a valorar la vida. He aprendido que llorar a otra persona no es debilidad, pero si vulnerabilidad. He aprendido que ser vulnerable es parte de vivir, como así he aprendido que nos volvemos vulnerables ante quienes queremos. He aprendido que la muerte es parte de la vida y he aprendido a querer seguir vivo. He aprendido a valorar mi vida.


He aprendido que a veces me tocará ser líder, aprendiendo también que hay otras personas mejor capacitadas y cuando estos líderes quieran descansar, yo he aprendido que puedo hacerme cargo. Porque sobre todo, he aprendido que cuando un amigo decide irse, es lo que cree que es lo mejor para sí mismo. Hay que tenerle fe. Capáz tengo demasiada fe en las personas y en mi opinión, eso no está mal. Quiero aprender a tener más fe en mí y el método que elegí para aprender es proyectarme, ver mis capacidades en el 'si él/ella puede, yo puedo'. Al contrario de esos que, ejem, dicen 'si yo puedo, todos pueden'.

Muchas cosas me han llevado a aprender. Me encanta aprender y aprendo rápido, aunque a veces aprendo cayéndome de la bicicleta, otras veces no tengo que quemarme para aprender que el fuego quema. A veces si. Pero lo importante es que aprendo.

Las situaciones que nos tocan vivir, ocasionalmente nos dejan confundidos. No estamos seguros de qué pasa, porqué pasa, quién es el responsable de que pase lo que pasa o pasó. Esto no debe asustar, debemos aprender a respondernos las preguntas, aún si nos las tenemos que responder solos. Debemos aprender que si también está la posibilidad de que alguien nos ayude a encontrar las respuesta, lo dejemos, y así aprenderemos juntos.

Está bueno poder relacionarse con alguien que sabe mucho de las cosas que uno sabe también, así como también está bueno poder relacionarse con alguien que sabe cosas que uno no. Así aprendemos y aprendemos a hacer que el otro aprenda si hay un viceversa.

Aprender lo bueno es tan bueno como aprender lo malo. La clave es aprender a ser bueno y aprender a no ser malo. Aunque aprender por las malas también es aprender. Aprendí a arrepentirme.

Pero antes que todo... aprendí que hay que hacer lo que uno quiere. Y yo lo que quiero, es aprender a ser feliz.

Entonces, cada día antes de dormirme, pienso en lo que he vivido y me hago una pregunta que quiero que ustedes, mis lectores, se hagan...

¿Has aprendido algo hoy?

jueves, 10 de noviembre de 2011

El título genial que no se te ocurrió

Esto lo escribo porque me debo una reflexión. He estado pasando y pensando muchas cosas y cuando tengo a alguien de confianza (dependiendo el grado de confianza) le cuento más. Yo no solía contar las cosas y ahora, de repente, me doy cuenta que hay varias personas a las que le cuento todo sobre algo. Sin faltar detalles.

Estaba pensando en cómo miro hacia atrás y puedo ver los caminos y las opciones del multiple-choise que escogí. Nadie corrigió este exámen, sólo yo. No puedo decir que todas las opciones que escogí fueron las opciones correctas pero creo que igual que en la facultad, reprobar algunas materias y tener que volver a hacerlas, me sirvió. Me atrasé en mis estudios, si. Pero yo veo de nuevo y el haber tenido que rehacer unas cosas me enseñó más que los dos hechos de "este era así" y "no vuelvas a fallar".

El tiempo siguió su curso, lo seguirá haciendo siempre. Nosotros podemos acompañar el curso o simplemente dejarlo fluir. Como cuando estás sentado en el agua del río. Podés quedarte y que el agua siga pasando, acariciando tu cuerpo; o bien podés levantarte y dejar que te lleve un poco el agua y a su vez ir yendo hacia el mismo lado. No te recomiendo que vayas en contra del río. Sólo algunos salmones lo hacen y muchos terminan en las bocas de algún oso. Con las personas, ir contra el tiempo es retroceder. Es ir contra lo que uno se supone debe hacer. Yo no lo sugiero, pero la decisión es de cada uno. Incluso, conosco personas que llegaron a ser todo lo que yo quisiera ser y de repente, retrocedieron, son exactamente todo lo que no quisiera ser.

Y bueno, estaba pensando en eso de detener el tiempo. No sé, no me gustaría. Hay un instante en nuestras vidas que sentiremos que el mundo dejó de girar, que la gente está inmóvil, que las agujas del reloj tiemblan y pero no avanzan. Pero no será así, será al revés. El mundo seguirá girando, quizás más rápido; la gente seguirá su vida, yendo y viniendo, quizás más rápido; las agujas seguirán su curso, quizás más rápido. Seremos nosotros los que estarán en un ciclo infinito. Un ciclo raro e interesante que hará sentir que el tiempo no pasa. Seremos nosotros los que veremos sin ver al mundo pasar aunque sentiremos otra cosa.

Está bien que así sea. Hay momentos de mi vida, quizás también de la vida de usted mi querido lector, en la que se siente en paz, se siente bien y tranquilo. Se siente en armonía con su vida. Que las cosas van bien... SABE que las cosas van bien y SIENTE que las coss van bien y por ese momento, por unos instantes, está ahí, quieto y algo en usted hace que se detenga el tiempo. Pero se detiene usted en el tiempo, te detenés vos en tu bienestar. Esos son los momentos que querés que sean eternos. En mi opinión, eso nos sucede porque nos sentimos felices. Felices aunque sea unos minutos. Pero queremos que sea la otra felicidad, la que dura toda la vida y por eso queremos que el tiempo se detenga.

Yo pensaba y sentía así. Hoy ya quiero que el tiempo sea mi aliado. Ir con él y que me lleve. Llegar a donde tengo que llegar y llegar a tiempo. Llegar a los que me esperan, donde me esperen y llegar cuando sea el momento. Llegar con ellos por un momento y que el mundo siga girando mientras yo estoy inmóvil en ese instante. Llegar a vos y que el mundo siga girando con nosotros yendo al resto de nuestros días.

No detengamos el tiempo, no paralicemos el curso del tiempo... sigamos su curso, unamos nuestros tiempos y hagamos uno que dure mucho más. Unamos las 24 horas de nuestros días y hagamos uno de 48. Una semana de 14 días. Un año de 730 días. Una sola vida de dos vidas.

Mi tiempo quizás va más lento, o más rápido. No lo sé. Nací antes que la mayoría de mis lectores pero eso no me hace ir más rápido en si. Lo que no haré es retroceder. Avanzaré. Iré hacia adelante. Dudo poder ir siempre de frente, a veces tendré que zigzaguear, ir en diagonal, girar o caminar de espaldas, pero siempre hacia adelante, ir con el tiempo de aliado.

Por otro lado, está, no olvido, esa personas que me ha demandado más de una discusión, esa mente con las que no hablo tanto pero cuando hablamos, pasamos un largo rato discutiendo sobre nuestros puntos de vista.

Me dice este ser pensante de color amarillento verdoso que en todo caso, no cree en un concepto de tiempo, que pensar en ellos es un masoquismo. Por eso no ve el problema en volver en el tiempo. Considera que a veces es como vivir un día como el último, morir esa noche y despertar tu vida al día siguiente como si fuera una nueva. Como pausar una película en la mitad, ir a hace otra cosa, ponerla de nuevo desde el comienzo y ver otra película. Así, plantea, no vive jamás una vida-costumbre. Según ella, así uno pierde el concepto de 'decepcionarse de las personas'. Así todo tiene una nueva perspectiva.

Yo le retruqué con un detalle. Yo no quiero morir si alguien me mantiene vivo. Si alguien se aferra a mí y yo me aferro a esa persona, no quiero retroceder, no quiero morir. Quiero avanzar, hacer costumbre algunas cosas y renovar día a día otras. Experiencias, vivencias, todo. Ahí es donde se marca la diferencia, donde ella no ve la importancia de el compromiso ni del amor. Y yo si.

Ella retrocede y vuelve al mismo punto.

Yo avanzo.

¿Avanzamos juntos por el resto de nuestros días?

martes, 25 de octubre de 2011

Demasiado bueno para ser bueno

Sensaciones extrañas y angustiantes me han estado atacando otra vez en mi lecho de descanso. Tenía tiempo ya que no sentía esas manos imaginarias, cual vectores, oprimiéndome y tratando de hundirme en mi colchón hacia una rajadura imposible de la que sólo escuchos gritos provenientes de ahí.

Esa paramnesia que había quedado en huellas ya borradas detrás de mi andar, de mi crecer. Estar despierto y dormido al mismo tiempo, exigiendo a mi cuerpo que haga lo que le pido y éste que no me responde. Se burla de mí. Sé que hablo, sé que grito, yo mismo me escucho, pero esa voz, mi voz no la oigo más que yo.

He estado muy risueño y abrazado a una real realidad que tenía forma de algodón dulce. Mi comportamiento últimamente se acerca a lo heróico, a lo ejemplar. Convencido de ser de los buenos, me dispongo a avanzar en la historia y a tatuarme en la memoria de ignotos por doquier. Sin miramientos, sin juzgar, dando una mano a donde se me necesite.

En pocas palabras, me siento muy contento. Casi feliz.

Sin embargo... no entiendo. No comprendo. No me comprendo. Es que acaso tanto me gustan los retos y las complicaciones que yo mismo me saboteo?

Me suplico a mí mismo "Déjame vivir como el bueno". Creo que es algo mental. La razón lo toma un poco a la risa y me recuerdo de la niña lista Simpson cuando menciona que, al estar cerca de triunfar, una parte de ella dice: "No lo merezco" y la otra parte de ella dice "Es cierto".

Yo sé que merezco estar tranquilo. No entiendo esa manía propia de arrastrarme a sensaciones negativas. Qué fue lo que me hice? O más bien, por qué siento eso?

Esas sensaciones de opresión, de represión sistemática a mi propia humanidad... mientras... mientras el empujoncito insoportablemente odioso que aún así me dice "vamos, eres bueno... vales la pena..." me convence y me transporta a una nueva jornada de alegría.

Siendo otra vez el bueno y hasta obediente, me dispongo a dormir temprano y me enfrento a mí mismo. A mi parte saboteadora de mi contentura. Quédate ahí. No me estorbes. O hazlo ahora, porque cuando duerma acompañado de esa compacta felicidad aficionada a las estrellas y que lleva casi mi nombre en su pecho, ya no podrás molestarme. Así que si seguirás -si seguiré- impidiéndome dormir tranquilo y soñar con su sonrisa, éste es tu momento, sigue haciéndolo, porque en un tiempo, ya no más. Entendiste, malvado?

Luego... cuando mis conversaciones y besos al aire ya no sean al aire... es seguro que TODO IRÁ BIEN!

Seremos los buenos los que quedaremos al final. Juntos.

Tu-yo, quedas excluído malvado.

domingo, 16 de octubre de 2011

Defensor de los pop-bres.

Resulta que el niño estrella del pop juvenil de la actualidad anduvo de gira por éste país. No pasó mucho hasta que empezaron a decir sobre todo vía twitter, que se debía morir y eso. Sinceramente me dan risa algunas cosas que dicen del pobre pibe, pero lo que no entiendo es ese odio que le tienen.

Es curioso, yo al pibe Bieber este no lo admiro, ni me gusta mucho la música que hace, pero sinceramente tampoco he escuchado mucho de él. Básicamente escuché unas cuatro canciones si puedo arriesgar a tirar un número. El primer corte de difusión, ese del estribillo tan repetitivo y -admitámoslo- pegadizo, el que aún en modo de broma, todos hemos cantado sin saber qué sigue, no es una gran canción, pero cumple lo que promete a fin de cuentas. Quedarse metida en nuestra mente. Algunos de ustedes luego se sienten como violados por si mismo y se dicen: "por qué estoy cantando esta basura?!" pero no es tan grave.

Hay una canción de Bieber que me gustó. Cuando yo la escuché no sabía que era de él. Al enterarme que era de él no me sentí mal ni nada, bien saben muchos de ustedes que soy partidario de que todas las bandas o cantantes del mundo tienen al menos un tema copado (menos Arjona hasta ahora). Es sólo que le tienen bronca al pibito porque hace pop. No?

Qué tiene de malo el pop? Yo no me banco los boleros, los temas melódicos así tipo Arjona o Luis Miguel. Ni hablar de esa música tipo Camila, Fonzi y qué sé yo. Quizás tienen algún tema copado, pero en general esa música no me gusta. A pesar de eso, si ellos se mueren o no, me da lo mismo. No es mi problema ni me afecta lo que hagan. Así es como no entiendo porqué les afecta tanto Justin Bieber.

Y ni hablar de Lady Gaga. La mujer esa es una creativa. No está buena como Katy Perry y la música que hacen es básicamente el mismo estilo. Por qué a una sí y a la otra no? Porqué se tiene que morir Gaga pero de Perry no dicen nada? Y de Rihanna? Antes la querían muerta, pero ahora que no afecta a nadie porque está opacada por las otras dos, pues, se olvidaron de ella. Es que Perry está buena, verdad? Bueh, yo comparto la idea de que Katy esté buena, pero Lady Gaga es super orinal, es extravagante, es una artista tanto musical como visual. He tenido oportunidades de ver el Monster Ball Tour de Gaga y es simplemente asombroso, un verdadero espectáculo. Perry no podría hacer un espectáculo así. No es tan creativa. Ahora me diran que prefieren el minimalismo de la californiana y eso sigue sin justificar la muerte de la neoyorkina.

Lady Gaga escribe unas canciones magníficas que hablan de temas muy variados, pero ella misma en sus shows cuenta cosas de su pre-adolescencia que a algunos nos llegan porque nos sentimos identificado. Ya sé sus respuestas, todas similares a "lo hace para vender" y qué con eso? Además de que vive de eso. Igual que muchísimas bandas que posiblemente hacen "mejor" música, no dejan ningún mensaje y eso la verdad me molesta un poco. Música vacía, es un desperdicio de arte.

Uno puede hacer música pop para divertir, pero si no hacés algo con tu música, al menos hacelo vos como artista por aparte. Dejá un mensaje, aprovechá tu posición. No creo que sea lo más apropiado, pero bueno. Si querés escuchar música sin sentido y que sólo te divierta, poné Guetta o Tiesto, no sé. Y no vengan con esa estupidéz de "eso no es música" porque aunque les moleste, lo es. Igual el reggeton. Es una música horrible, simple, si, pero es música le pese a quien le pese.

Britney Spears tenía eso comparado con la Aguilera. Ambas salieron del club de Mickey Mouse o algo así. Igual Timberlake y otros tantos actuales, pero muchos de ellos gustan a la gente. Ahí veo que Bieber tiene ventaja, no dependió de ningún coso de Disney, sino de él mismo. De Youtube. El resto lo hicieron los medios. Él no se opuso a ello, pero aceptó a los fans.

Vi en algún momento una conferencia de prensa de ese chico. Le pedía a la seguridad del hotel en donde estaba, que dejara pasar a las fans. A lo que voy, el chico tiene un compromiso asumido y es muy jovencito. No se le subió aún todo a la cabeza. Ahí fallaron la Aguilera y la Spears. Ni hablar de Madonna. Se puso re pretenciosa esa vieja. Quién escuchó de extravagantes pretenciones de Bieber? Pues, así está. Va tranquilo todavía.

El Pop tiene algo que el Rock no tiene, es una llegada más masiva. Quizás mucha gente no escuchó 'Crazy Train', 'Todo un palo', 'Purple haze' o 'If I can dream', pero seguro mucha gente escuchó 'Dance dance dance' de las Bandana o 'Poker face'. Eso le da una hegemonía mayor. Muchas bandas de rock ésto lo saben y por eso hacen ese rock-pop con mensajes muy buenos y la idea de llegar a mucha más gente.

Ahí entran bandas como la recientemente disulta R.E.M., los Gun's and Roses, Coldplay (que no me gustan) y mi favorita U2. Keane incluso, yo los concidero los nuevos U2 y le llegan a mucha gente. quizás pocos escucharon 'Black Burning Heart' de Keane, pero si 'Somewhere only we know' que tiene una letra linda y posiblemente una de las menos derrotistas de ésta banda.

Caso curioso el de ésta banda. Uno escucha las canciones y suenan todas tan contentas, tan romanticonas y son todas de personajes trágicos. Son todos personajes traumados, historias de decepción, desamores... tienen mensajes de verdad. Eso porque les presto atención a lo que dicen, no me quedo sólo con lo que escucho... Eso mismo me pasó con 'Never say never' de Bieber, la cual tiene un gran mensaje en su letra. Creo que no la escucharía más de tres veces seguidas por día, pero es buena.

Yo no me cierro a la música. La escucho y te digo si es un asco para mí o no.

Ahora bien, tenía mucho más para decir, sobre todo de Keane y sus rock-pop que me gustó cada vez más y más con el pasar del tiempo, sobre todo porque muchas de sus canciones tienen que ver con momentos en mi vida en los últimos años que han sido muy significantes; sin embargo, ya me explayé demasiado y a algunos de ustedes les da flojera leer todo esto.

La idea quedó? Ok. Lo resumo. No entiendo porqué quieren que Justin Bieber o Lady Gaga se mueran y no Katy Perry o Madonna.


martes, 20 de septiembre de 2011

Made in útero

Me voy a imaginar por un momento que soy de plástico.

Un plástico no muy duro, pero tampoco blando. Me puedo doblar pero no mucho porque me quiebro. Me puedo decolorar si me da mucho el sol. Incluso, si me acerco al fuego, puedo derretirme. Me puedo mojar y no me pasará nada. No peso mucho, pero tengo un importante tamaño.

Soy de plástico. Fui fabricado y me vendieron a buen precio. Algo barato quizás. Soy un objeto, no muy delicado, tampoco muy elegante, algo decorativo, pero puedo pasar por un juguete dependiendo de quién me tenga. Plástico, un objeto plástico.

Al ser asi, no tengo mucho riesgo de romperme, pero seguramente soy un objeto re común. Si fuera de cristal, seguramente me vería muy bien como, no sé, centro de mesa, o para cenas importantes, además sería más frágil y me cuidarían más. Pero no, soy plástico.

Ahora bien... Me podrían tirar al suelo, después de muchas caídas, podría romperme. Me podrían mordisquerar mucho, después podría deformarme. Me podrían calentar y me derretiría como ya dije. Me podrían llevar de aquí a allá y aguantaría los viajes. Me podrían regalar o romper y fácilmente reemplazarme. Las cosas de plástico que en si no son juguetes, suelen ser baratas.

Si yo fuera plástico no me preocuparía por vivir, por aprender, por amar, por estar en cual o tal lugar, porque me dieran uso o me dejaran llenar de polvo. Me tirarían a la basura y de última podrían reciclarme. No sería felíz o infelíz. No tendría alma, no tendría corazón, no tendría que pensar, olvidar, entender nada. Sería un inerte objeto sin preocupaciones, sin necesidades, sin nada que perder ni objetivos que lograr. No dependería de nadie y si me usaran y luego me desecharan, mi vida útil habría cumplido su objetivo.

No lloraría, porque el plástico no llora. No me reiría, porque el plástico no ríe. No hablaría, porque el plástico no habla. No extrañaría, no respiraría, no amaría, porque el plástico no extraña, ni respira, ni ama. Es sólo plástico. Es un objeto innanimado. Eso sería yo.

Podría servirle a una persona, a dos, a tres, a miles. Quién sabe. Pero podría servirles y ya. Sé que hay personas que cuidan mucho sus cosas, algunas hasta nombre les ponen, pero el plástico no puede retribuír ese cariño o protección, mucho menos responder o reconocer ese nombre. Yo soy una de esas personas que le tienen cariño a sus cosas y hasta les pongo nombre... Ahí está el quiebre.

Soy una persona.

No soy un objeto plástico, ni de oro, ni cristal. No soy un objeto. A mí no me pueden andar vendiendo, rompiendo, dejando, llevando y trayendo. No sé si sea una razón, no sé si sea una estrella, no sé si sea un payaso, no sé si sea un mapache, no sé qué más pueda ser. Me gusta ser esas cosas, pero no me gusta ser un objeto a secas. Soy una persona y varias personas a la vez. Es así, soy muchas versiones de mí mismo y en todas soy una persona que da lo que tenga que dar, en el momento que deba o sienta dar. Soy una persona con mucha paciencia, sea ésto un don o estigma.

Soy una persona y amo, respiro, extraño, recuerdo y olvido, me muevo, vivo. Que busca saber qué es la felicidad y encontrar tal cosa, si es que es bueno. Soy una persona, que cuestiona, que ofende, que defiende, sonríe y llora. Una persona que come, caga y duerme.

No le tengo miedo a la muerte. Temo más a que se me rompan o pierdan las cosas que a la muerte. Porque sé que morir, las personas como yo y otros seres vivos se mueren. Pero como persona, claro que el no tenerle miedo y saber que sucede, no evita que pueda ponerme triste. Las personas se ponen tristes. Ustedes podrán decir: "pero las cosas también se rompen o se pierden... y es parecido a la muerte de las cosas...". Ajam, pero es claramente distinto, dado que las cosas se fabrican por lo general de a varias, que sean fácilmente reemplazables. Las personas no. Aunque muchas son olvidables, reemplazables no.

Como sea, no soy un objeto, soy una persona y al fin me encontró alguien que me quiere como persona así todo defectuoso de fábrica, valga la paradoja con el resto de la entrada. Dicho sea de paso, quiero agregar (en especial se lo digo al alguien que me encontró), que si me van a usar de juguete sexual, que se acuerde que no soy de plástico.

Así que nada de andarme vendiendo, llevando o trayendo, rompiéndome y arreglándome así porque sí y eso.

Me padres me hicieron, no me fabricaron.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Ya no te abriré la ventana

Hay pocas cosas que me acorazan tanto y me desarman a los pocos segundos como el ver llorar a un miembro de mi familia. Entendamos "familia" como un todo en donde incluyo a mis parientes cercanos y a mis amigos. Pero más aún me parte el alma (si es que existe o tengo tal cosa) es ver a toda mi familia llorando al mismo tiempo.

Yo no comparto mucho la definición de "mascota". Yo soy de los que cuando me preguntan: "cómo se llama tu perro?" respondo: "no es un MI perro, es Wallace". Yo sé que los animales que uno adopta son parte de la familia, no "mascotas".

Hoy, hace un par de horas me tocó decirle adiós a un amigo, a alguien de mi familia. Era un gato. Su nombre era Chiquito Mameno. Lo irónico es que no me gusta despedirme y esta vez... tampoco llegué a despedirme.

Cuando iba llegando a mi casa, lo vi venir trotando del jardín de la casa de al lado, como siempre. Me frené en la puerta de mi casa y lo esperé, a veces entraba conmigo; otras veces no entraba y tenía que abrirle la ventana del frente para que entrara. Ésta vez no tuve que abrir.

Lo escuchamos llorando, abrimos la puerta y me asusté al verlo arrastrarse. Qué gato! El cabrón vino arrastrándose desde el jardín de al lado. Sabía que tenía que volver a su casa a decir algo más... Lo subí a la mesa, lo revisé y no tenía nada, sólo jadeaba y no quería ni tomar agua. No podía pararse y aún así me arañó para que lo soltara. Se tiró de la mesa, quería estar en el suelo. La más joven de la familia, que en realidad lo dobla (o doblaba) en tamaño se acercó a olerlo, él se quejó.

Lo llevaron al veterinario mi hermana y mi madre. Yo me quedé esperando. Llamé a mi padre y le avisé, me dijo que iría directo al veterinario. Yo también estaba preocupado por un mensaje que me dejaron: "Feli, my dear, la vida da asco. Sé feliz y pásala bien en la tuya". Intenté llamar a esa persona, pero antes me interrumpió otro mensaje: "Hay que dormirlo".

Corrí. Corrí como hacía mucho no corría. Corrí con todo mi aliento. No quería llegar tarde. Ya no quiero llegar tarde a ningún lado...

Llegué tarde igual...

No pude despedirme de mi amigo, ni siquiera pude recibirlo en este mundo. Cuado nació yo estaba de viaje. Al nacer era peladito y feo. Había nacido dos horas después que sus hermanitas me contaron. Todos habían elegido un favorito y yo me quedé con ese. Como era Chiquito así lo llamamos y después también le dijimos Mameno. Cuando volví, creo que un par de días después le agarró fiebre. Todos pensaron que moriría pero yo no. Sabía que viviría y sería enorme. Esa vez tuve razón. Lo cuidé, lo resguardaba en mi mano (con una sola mano me alcanzaba para resguardarlo, era de verdad muuuy chiquito).

Tuve razón, como nunca, tuve razón. Sobrevivió y se volvió enorme. Era un grato gigante, también lo fue de tamaño. Llegó a pesar 4 kilos y 750 gramos. Claro que yo tenía un caso pasado de amparo.(*)

No pude despedirlo, pero espero que no haya sentido que lo abandoné... Espero que no haya sentido eso... Espero que no haya sufrido...

Según lo que dijo el veterinario era la mejor opción. Mi madre tuvo la última palabra, no sé porqué. Yo no siquiera estaba en ese momento. Cuando llegué lo único que pude hacer es querer acariciarlo, pero ya no respiraba. Sus ojos estaban perdidos, tengo esa imagen en la mente.

No lloré. No podía llorar. Mi familia perdía a alguien y los que quedámos estábamos mal. Mis padres y mi hermana lloraban mucho. Yo no podía llorar, no sé si no quería o de verdad no podía, pero abracé a mi padre. Nunca lo había escuchado llorar tan mal.

Me pasaron mil cosas por la mente. Me pasaron por la mente la primer gatita de la familia, Malú, que apenas recuerdo. Pasaron por mi mente Simon y Gretel, el par de hámsters que sonaban su ruedita a las 3 de la mañana. Piop el canario de Mozambique, que no se cansaba de picotearme los dedos. Negrito, ese gato pura fibra que siempre volvía magullado por pelear con perros hasta que un día no volvió. Rayis Pinocha, la gatita muda que desapareció, igual que Saturno Gordín, que prefirió perdido que castrado. Malita, la gata gemela malvada. Incluso me acordé de Kima y Fósforo, dos perros a los cuales les tuve mucho cariño aunque no eran de mi familia directa.

Pensé en familiares que ya no están. En familia que podrían no estar. En mí. Pensé en la gente que traeré al mundo. Pensé que ya no quiero llegar tarde.

No pude despedirme de mi hermano gato. Ni de ninguno de los anteriores nombrados. Por alguna razón, cuando yo no estoy o no puedo estar, suceden estas cosas...

Amigo, ya no te voy a abrir la ventana para que entres. Ya no me vas a tirar las cosas de la mesa con tu cara de enojo cuando no te quiera abrir la ventana para salir. Ya no te vas a comer la comida de tus hermanas ni de tu madre... ni la mía. Ya no te acariciaré ni me llenarás de pelo la ropa. Ya no te veré más que en fotos y en mi memoria.

No llegué a despedirme hace tres horas... pero ahora te lo digo:

Adiós hermano gato.

Ja. Ahora cazarás pájaros en el otro mundo.

___________________________________________________


(*) (Es la historia de cuando adoptamos a Wallace, que le agarró fiebre y pensaron que moriría... dormí con él dos días... ahora es gigantesco ese perro. Años después sucedió lo mismo... je. Dormí con él en el suelo esa noche. Sobrevivió y creció más.)

___________________________________________________

"No llores solito" me dijo. Salí a correr con Wallace recién... debía cansarme... me frené a unas cuadras de mi casa, me acerqué a abrazar al perro y me senté en el pavimento. El canino morocho me acompañó. No lloré solito.

domingo, 28 de agosto de 2011

No sé, meta más presión

"No estás para complacerme"

Es la primera vez que alguien me dice eso y no entiendo porqué no le quiero creer. CREO que temo que acepte que es al revés, que esa persona está para complacerme a mí. No me gustaría que sea así, porque no soportaría la presión de mentir o engañar si no lo está logrando. Ya no voy a mentirle o engañarla, ni a esa persona ni a mí. De todos modos, logra algo que nadie había podido lograr; eso es la oposición a la sensación que paso a explicar.

En lo que me ha tocado vivir hasta el día de hoy, siempre he estado rindiéndo exámenes, rindiendo cuentas, demostrando capacidades, etc.

Sinceramente estoy cansado de eso. Estoy cansado de trazarme metas. Al final nunca llego y si llego casi no lo disfruto porque temo cegarme de satisfacción y olvidarme que alguien más necesita un pedazo de mí.

Ya no sé si quiero esa presión de ser el que dome el corcel indomable, no sé si todavía quiero la presión de ser el que atrape la bestia mítica, no sé si aún quiero la presión de ser el que gane el premio al mejor nosequé, no sé si seguir con la presión de andar peleando por ser recordado ni ser importante para alguien. No sé si todavía estoy dispuesto a ser un líder. No sé si quiero la presión de tener siempre algo que decir y más porque ya no me importa tener la presión de si cometo errores, me equivoco o no se entiende lo que digo. Ni siquiera sé si necesito la presión de tener razón. Ya no sé si quiero esas presiones.

No sé si las quiero porque siento que ya es demasiada presión y que aún si logro moverme a pesar de la gravedad aumentada, logro algo. Miro hacia atrás y no veo que haya conseguido nada.

Como si estuviera desperdiciando mi vida, sigo viviendo para rendir exámenes, para dar pruebas, para comprobar y demostrar. Pero ya no quiero seguir así.

Quiero estar sentado en el suelo, con un poco de sol dándome a la cara. Sentir que sonrío aunque no esté sonriendo, con esa persona que me hace sentir que soy de todo menos un inutil. Esa persona hecha para mí. Esa persona que me hace reír y sonreír aún cuando no sentía ganas de ello. Quiero ver el cielo y el suelo y darme cuenta que estoy ahí, entre esas dos cosas, vivo, felíz y sin tener que demostrar nada, sin la presión de pensar si lograré mi meta o si fracasaré en el intento.

No sé. No CREO.

No me importaría no tener la razón. No me importaría si no sé limpiar, si no sé cocinar, si no sé escribir, si no sé dibujar, si no sé defenderme, si no sé querer, si no sé hacer nada... Nada importaría, porque no sentiría ninguna otra presión si la única presión es la de esa persona sobre mí.

Después de todo, tendré muchas metas que quizás no cumpla, pero en esta en la que estamos juntos ya no hay quizás que valga.

No me metan más presión. Si soy un inutil para ustedes, soy un inutil. Si no sé hacer nada, pues, no sé hacer nada.

Pero mi felicidad no depende de un exámen, depende de mí.

Yo CREO en mí. Yo CREO en esa persona. CREO en esto que sentimos. CREO en nosotros.

No sé nada más.... que eso... CREO.

jueves, 21 de julio de 2011

Las pistas de mi musa

Hacía rato venía sintiendo una falta de inspiración y es que pensaba sobre qué escribir y no se me ocurría, pero luego de discutir con un maní quedaron ciertas cosas que podían llevarme a pensar (ese pensar lindo, ese de reflexión, no ese otro pensar tortuoso). Claro que el viento me trajo a mi musa de nuevo e intercambiando palabras, utilizó una en particular, en un contexto similar a donde la había escuchado por última vez: "Capricho".

"¿Cómo se diferencia un capricho de algo que no lo es?" le pregunté con fervor.

No supo responderme al principio, o más bien no tenía clara la expresión. Eso obviamente la hizo dar vueltas sobre sus propias palabras, pero luego sin querer, me acercó a una revelación bastante llamativa sobre mí mismo.

-"Soy una persona cambiante, eso es porque me aburro rápido de las cosas... les pierdo el interés..."
-"Digamos, desgastás las cosas..."
-"Claro..."
-"Yo hago eso... lo escribí hace mucho en el blog..."
No se lo dije en el momento, pero esa entrada nació de un período de mi vida que transitaba justamente en el camino a conocerla a como la conosco hoy. Dicho de otro modo, ella es mucho del motivo de esa entrada. Volvamos a la cuestión de ÉSTA entrada.

Pero si yo desgasto las cosas porque soy una persona cambiante, cómo es que soy indeciso?

Simple. He hecho una retrospección, he pensado en muchas decisiones difíciles que he tomado en mi vida, incluso las que atentaron contra la misma y me doy cuenta que no soy tan indeciso como parece. Me he dado cuenta que trabajo más cómodo a escalas grandes cuando de decisiones se trata. Me cuesta más elegir entre dos remeras que entre dos caminos para llegar a un lugar. Noté entonces que no siempre decido lo correcto, pero en el momento pensé que lo era y lo noto luego. No me permito cometer errores, pero los errores qué son? Es cuando te equivocás en el momento. Si te das cuenta que lo que estás haciendo está mal, lo cortás al toque y empezás de nuevo o con otra cosa. Al menos eso hago yo. Desde con las relaciones con otras personas hasta con los dibujos, desde con las jugadas en un partido de fulbo hasta con las entradas de este blog.

Me toma más tiempo analizar la mayor cantidad de posibilidades, las opciones, los pro, los contras y sobre todo las consecuencias de una decisión. Por lógica, tardo más en decidir. Pero a la final siempre decido lo que me parece lo más acertado. Si me equivocaba, no lo sabré hasta mucho tiempo después. En el caso que mi decisión tenga mucho que ver con la decisión de alguien más, pues, sólo me someto a eso. Lo ideal es que estemos de acuerdo.

Ahora bien, vamos a lo del "capricho".

Con toda su copadez característica me confesó que si le surge una idea casi como una ilusión, se sube al tren de su imaginación y se ubica en ese contexto por unos momentos. Y es cuando en sus ojitos, su mirada vuela y ella está ahí, pero su mente está viviendo un adelanto de lo que se imagina que quiere. Cuando vuelve, viene más relajada y sabiendo si le gustó esa opción o no. Si no le gustó, está satisfecha con lo que vivió en su imaginación. Se siente relajada.

"[...] pero si después, mientras entoy haciendo otra cosa, de nuevo mi imaginación me vuelve a llevar a ese lugar en esa situación, o lo vuelvo a soñar... y vuelvo, pero después otro día se repite... ya me empiezo a dar cuenta de que es algo que de verdad quiero... que no es un capricho... entendés?"

Ahora me doy cuenta de eso, cuando sueño constantemente (dormido y despierto) que me da momentos que yo merezco y se los devuelvo de maneras raras o interesantes que simplemente no quiero describir.

Es copado que no me ofrezca las respuestas. Que me de pistas y herramientas para encontrar mis respuestas.

No podía entenderlo mejor

CLAP!

martes, 19 de julio de 2011

Intento instintivamente

Me duele la cabeza. No hace mucho que me agarró este dolor. Algo quiere ser reflexionado, pero yo no quiero pensarlo. Quizás me estoy desacostumbrando a pensar y analizar todo como antes. Buscándole problemas y soluciones a todo. Ahora sólo quiero que lo que vaya a suceder, sea algo controlado, ni siquiera eso de "porque tiene que suceder" sino porque yo quiero que suceda y punto. Capás estoy creando un monstruo de mi mismo, pero estoy cómodo en gran parte. Me sorprendo a mí mismo cómo estoy cambiando o veo las cosas distinto.

Pero quiero saber cómo soy con los demás, cómo soy con determinadas personas. Soy (y lo saben) el que regala cosas específicas a personas específicas. Rara vez copipasteo un link en dos ventanas distintas. También le regalo experiencias, anécdotas o vivencias a la gente. Momentos compartidos conmigo, palabras, frases en situaciones particulares. Soy casi efímero, pero hasta que me encuentro como debo ser con quién, teniendo en cuenta que todos somos un montón de personas dentro de uno mismo.

Hubo casos en los que intenté ser de una forma o de otra con varias personas, pero nunca me resultaron, siempre termino siendo yo mismo con alguien más. Es decir, si soy copado es porque tal persona me hace sentir copado y por ende ser copado. Si soy protector, es porque tal persona me hace sentir protector y lo soy. Si soy romántico, es porque me hacés sentir romántico y lo soy con vos. Si soy el que te hace sonreír cuando te sentís triste, es porque lo sé hacer, pero no es lo único que sé hacer, sólo que es lo primero que hago.

Me duele la cabeza...

Yo soy siempre el mismo en mí mismo y soy como soy con quien estoy. Lo que a su vez es distinto a comportarse como se pueda "encajar". Por ejemplo, con mis amigos soy muy mal hablado, pero porque hablamos así, pero puedo ser un tipo re ubicado y expresarme muy correcto en otras situaciones. No ando diciendo chistes del mismo calibre todo el tiempo y con cualquiera. Pero siempre estaré haciendo chistes porque soy el que hace chistes.

Tu mejor amiga puede hacer lo que quizás querés que pueda hacer tu novio, pero si tu novio aún y recién te está conociendo todavía? Y no pensaste tampoco si él quiere o siente que debe hacer eso? Yo creo que él se muere por poder tener con vos la mitad de fuerza de la relación que tenés con ella, pero sabe que a él no le corresponde, quiere que lo que te una a él sea otra cosa. Es casi una comparación eso y si sos de esas personas que odian ser comparadas, pues tenelo en cuenta.

Yo a ésto lo veo como alguien que puede ser una palabra de aliento, puede ser el aguante en silencio, puede ser el chiste que te haga reír entre el llanto, puede ser el abrazo que te pedís cuando te sentís sola... Soy el que puede ser un millón de cosas, pero aún no las he descubierto todas con vos porque chance no hemos tenido el tiempo suficiente compartido aún. Es eso, cuestión de tiempo.

Soy algo inútil para muchas cosas... Sobre todo cuando me siento inútil, pero no soy inútil cuando se trata de ser sincero. No todas las personas son iguales, pero si son todas únicas y hasta especiales; como vos que leés esto ahora lo sos para mí.

Me duele la cabeza...

Ya no pienso más ahora, suficiente pensé por ahora... Sólo es cuestión de ayudar a ser ayudado. No pasa por pedir y no dar, no pasa por esperar que te den algo y creer que se es egoísta porque no se da a cambio. No pasa por ahí si el otro siente ese "es que te quiero" que recibe cuando se le dicen cosas como: "quiero que puedas hacer eso que me hace bien..."

Me duele la cabeza y es mejor pensar y escribirlo ahí nomás. Se descomprime el cerebro y respira mejor el corazón.

viernes, 15 de julio de 2011

Así soy yo en cien palabras

  1. Peludo
  2. Promedio
  3. Complicado
  4. Imaginación
  5. Amarillo
  6. Xeneise
  7. Pervertido
  8. Tímido
  9. Cursi
  10. Romántico
  11. Bueno
  12. Malo
  13. Insoportable
  14. Ruidoso
  15. Observador
  16. Paciencia
  17. Ansiedad
  18. Rutinario
  19. Espontaneidad
  20. Confianza
  21. Cambiante
  22. Príncipe
  23. Tortugas
  24. Narizota
  25. Pepsi
  26. Ceja
  27. Lápices
  28. Escépticismo
  29. Yeta
  30. Copado
  31. Despeinado
  32. Astigmatismo
  33. Guión
  34. Técnico
  35. Pellizcos
  36. Discusión
  37. Contrario
  38. Videojuego
  39. Ninjas
  40. Flojera
  41. Inquieto
  42. Noctámulo
  43. Aburrimiento
  44. Sarcasmo
  45. Hijo
  46. Hermano
  47. Primo
  48. Amigo
  49. Sueño
  50. Sonrisas
  51. Zapatillas
  52. Maestro
  53. Fulbo
  54. Curioso
  55. Alfil
  56. Nostalgia
  57. Diestro
  58. Ojos
  59. Abrazo
  60. Limpieza
  61. Mugroso
  62. Manías
  63. Remeras
  64. Odioso
  65. Mordidas
  66. Difícil
  67. Recompensas
  68. Permiso
  69. Jóvenes
  70. Desafíos
  71. Inconstancia
  72. Regularidad
  73. Resistencia
  74. Memoria
  75. Payaso!
  76. Café
  77. Opciones
  78. Mapache
  79. Luna
  80. Quince
  81. Bobito
  82. Especificidad
  83. Cariño
  84. Culpas
  85. Hartazgo
  86. Sincero
  87. Quizás
  88. Encuadre
  89. Privado
  90. Distracción
  91. Corazón
  92. Agridulce
  93. Enamorado
  94. Picante
  95. Zombies
  96. Clap!
  97. Voz
  98. Raro
  99. Casi
  100. RANDOM

jueves, 14 de julio de 2011

Expirando inspiración

Últimamente estoy rondando este blog muy seguido, pensando qué es lo que quiero o me falta decir. Aún no encuentro ese algo que me hace ponerme a escribir y posiblemente me ponga a escribir a tontas y locas.

Creo que muchas entradas de este blog nacen de quejas y eso me llamó la atención porque noté que últimamente no me estoy quejando tanto como antes. Algo (o más bien alguien) se metió en mi cabeza hace ya tiempo, pero un agente aparte a mi mente, posiblemente cerca de mi pecho, era modificado por un ser fuera de mí hacía que no le prestara tanta atención. De a poco le prestaba más y más y más atención hasta que ahora antes de enojarme o de quejarme suena en mi cabeza y no sólo me detiene antes de entrar en ese estado, sino que me hace sonreír y luego reír.

Mi vida ha cambiado mucho repentinamente. He tomado decisiones difíciles que quizás debía de haber tomado mucho antes, pero ahora ya al fin las tomé y están marcándome un nuevo rumbo. Hay muchas cosas que podría decir sobre lo que se ha modificado, lo que he dejado, lo que me ha dejado lo vivido, lo que estoy ignorando, etc. Muchas cosas, que aunque sé que si busco el modo, no quiero. Simplemente no me apetece pensar en todo eso. Ya está hecho y sinceramente estoy bien cómodo con mi actualidad.

Haciendo un poco de memoria, me di cuenta que mi inspiración no está perdida, sino re invertida. Recientemente estoy escribiendo mucho en las conversaciones de chat, en tuiter, en mails y no acá. También estoy soñando mucho. Estoy haciendo muchos planes para el futuro. Un año y medio, o dos no van a pasar tan lento como me imagino. Varias cosas me apuran y quiero que las cosas salgan como las imagino. "Espero que si. Quiero que si".

No quiero explayarme mucho. Tengo ideas sobre qué escribir, pero no tengo claro cómo hacerlo. No quiero ponerme a sermonear mucho. No quiero dejar estas entradas tan extensas, sino pocos las leen. De a poco me entero que este blog hace mal a la vista. Será momento de cambiar el diseño, será momento de cambiar de colores, será momento de cambiar algo más en mi vida.

Mi inspiración caducó. Necesito una nueva.

Ahora cierro este mamaracho de entrada que por supuesto no me convence con algo que pude observar el mismo día que mi vida cerró una etapa el mes pasado...

Hacía unos meses atrás, veía cómo cortaban un árbol cerca de mi facultad. Obviamente lo sacaron dejando sólo las raíces y una pequeña parte de la base. A las semanas, vi cómo crecían pasto, plantitas y flores alrededor. Eso me dejó una frase: "crecen flores alrededor de un árbol caído".

Ya me harté.

martes, 14 de junio de 2011

Nueve optimista y titánico

La verdad no acostumbro a hacer esto, pero desde ayer, domingo 12 de Junio, arrastro un pensamiento y una sensación de muchas emociones peleando entre ellas en una bola gomosa en mi interior.

He visto muchos sujetos empezar y terminar algo que yo haya podido disfrutar, menos aún son esos tipos que empezaron algo y he podido seguir desde el comienzo, su evolución, su crecimiento, su desarrollo, su envejecimiento y su final. En este Domingo pasado me sucedió, presencié el final de algo que vi empezar. Me sentí bien y muy mal al mismo tiempo. Una sensación parecida a cuando seguimos una serie por la tele desde el comienzo y tanto nos anuncian el último capítulo. Nosotros incrédulos un poco, pero seguros también, vemos ese último capítulo y no es hasta que lo repiten esa noche y lo volvemos a ver que nos damos cuenta: "ya se terminó... no la van a pasar más...".

Cuando tenía apenas ocho años, vi su enorme y loca presencia con colores que posiblemente eran más míos que suyos, ya que él también era muy leal a los suyos de verdad. Sabía que venía de otro reducto pero nunca le había prestado mucha atención. No tardó en ganarse un par de sonrisas de los que compartían conmigo un amor. Le dió un batacazo a un brasilero, uno a un diablo y se consagró para conmigo al menos (sé que para muchos más) cuando un 25 de Octubre, partió un resultado ante el némesis de los colores que portaba. No brilló, es cierto, pero cumplió.
Se ganó al poco tiempo el apodo de "El Loco". Se dice que no tenía mejor denominación por las piruetas que inventaba y sus extravagantes formas de moverse, peinarse e incluso festejar las conquistas.

Por un pasado pincharrata, al matar al lobo mientras representaba a los colores de la Ribera, besó sus albirrojas armas. Esto generó mucho revuelo, pero no se le podía recriminar en realidad. En la mitad más uno formó filas con hoy históricos, antológicos representantes de este y otros países e incluso con el más grande de la historia. Aunque no fue hasta el año siguiente, cuando el pseudónimo de "rey de copas" pasaría a ser del club que se trajo al virrey. Padrino de un loco, aspirante a titán.

Marcando su identidad con un nueve, supo hacer cosas increíbles. A cambio del esfuerzo y su garra por golear, fue recompenzado con el sueño de todo futbolista, vestir la camiseta de su selección. Aquí es como algo nuevo que quedaría escrito en los libros de historia de récords: Martín Palermo erró tres penales en un mismo partido. Quitándole un poco mérito al portero que atajó uno en realidad.

En el 2000 se lesionó de los ligamentos cruzados y quedó marginado de sus tierras conquistadas por unos seis o siete meses, no sin antes, aún lesionado, marcó su gol número 100. Aguantó, aguantó y volvió para desterrar de una copa al eterno rival del auriazul. Eliminó humillantemente al equipo de la banda con un sutil toque y aunque Boca no se llevó esa copa, ese gol del 3 a 1 lo grité como si no volviera a ver fulbo en mi vida.

Ese mismo año también tuvo una suerte de desquite cuando pudo vencer dos veces la valla del que supuestamente era el mejor club del mundo: El Real Madrid. Así quedó coronado Boca Juniors como el campeón intercontinental de la mano de un loco perfilándose grande ya. Generó así mucho interés en clubes ingleses e italianos, pero decidió irse a España a representar al rival de toda la vida del único equipo español por el que yo siempre simpaticé. Fue a formar filas del "submarino amarillo" y luego de hacer lo que mejor sabía hacer, festejando y dedicándole ese gol maldito a la gente que emocionada se acercó a su héroe, venció el muro y lo desplomó de lleno sobre el pie menos hábil del jugador. Esto le costó una doble fractura que a otro lo hubiera hecho abandonar ese mundo de lujos y sueños, que se asoma a los excesos. Pero no, se recuperó y volvió a su rectángulo a decirle al mundo: "aún estoy para frustrar porteros".

Por desgracia y por fortuna, en España no triunfó como pudo hacerlo en su país, en un club que no era el de su corazón, pero que aún así, le había hecho un lugar a él. Regresó a jugar para el Xeneise y la gente miró extrañada hacia él, cuando en su primer partido del regreso no sólo no marcó, sino que fue expulsado. Pero el "optimista del gol" como supo bautizarlo el Virrey, apareció en escena de nuevo haciendo lo que mejor sabía hacer.

Salir campeón fue siempre el objetivo del xeneise, tanto del futbolista, como del hincha, o como del técnico, y los goles de Palermo siempre generaban esa ilusión. Gol tras gol demostraba que podía ser aún más grande y regalar emoción a la gente que lo pedía en la cancha. Yo siempre fui uno de ellos. Era todo risas hasta que el 2006, se tatuó en su antebrazo izquierdo el nombre de quien no vería la luz. Su hijo apenas nacido fallecía. Un momento triste en la vida de un gigante y de cualquiera.

Esto no lo detuvo, siguió peleando, pensando que cada pelota que no entraba era una nueva oportunidad para él, y no hablo sólo de en los partidos del deporte más popular del mundo. Se convirtió en goleador histórico del primer amor de mi vida y a fuerza de corazón y con más amor al triunfo que a si mismo, empujó una pelota que nos dio paso a un mundial al que parecía que no íbamos a ir. Ese fue EL gol. Obviamente se ganó su pasaje y ya estando grande en edad para los relativos promedios de edades de las estrellas del mundial del 2010, fue pedido por la gente en un partido no muy importante en resumidas cuentas, pero importantísimo para él y para los que gritamos siempre sus goles. Lo pedimos, se cumplió, nos lo cumplió. Admito que estallé en lágrimas de emoción al ver que un humilde gigante, que hablaba de lo mucho que aprendía de los demás jugadores en ese plantel nacional en las entrevistas, de jugadores que tenían casi la mitad de edad que él, convirtió un gol. SU gol en mundiales. Fue una tremenda emoción. De verdad lloré con ese gol. Siempre me intrigan las cosas que habrán pasado por su mente al ver que la pelota entraba en el arco y él entraba en la historia de estos torneos en su primer y último partido en los mismos.

Martín Palermo siempre estuvo aprendiendo y enseñando. Dentro y fuera de la cancha. Yo lo admiro muchísimo, tanto por lo que significó para la historia del club como lo que significa su propia historia. Insistencia y persistencia, haciendo lo que uno quiere y le gusta, resulta, a fin de cuentas en resultados positivos.

Siempre me llamó la atención el peso de la camiseta número 10 en Boca y en la Selección Argentina después de Diego Maradona. A partir del domingo pasado, creo que el mismo peso (al menos en Boca) tendrá la número 9. El que la lleve, tendrá que hacer mucho para que sea también de oro. Suerte para él porque todos los xeneises la necesiamos.

En fin...
Éste fue mi pequeño homenaje a un grande. Un Titán. Para mí, el último titán que ha pisado esta tierra. Sólo me queda decir: Gracias Palermo! Gracias Martín...


miércoles, 1 de junio de 2011

Bialet y la felicidad del artista

Ayer vi un documental en la facultad que me hizo pensar bastante. Este documental se llama "Bialet Massé: un siglo después". Se los recomiendo. Les cuento rápidamente de qué trata. Hace una analogía práctica del informe que escribe Massé al presidente Roca en el año 1904 con la actualidad de varias provincias argentinas.

En si, el trabajo traza las analogías leyendo pasajes del informe de Massé y enlazando eso con la secuencia visual subsiguiente, es por eso que lo que me trajo hasta aquí fueron determinadas cosas que desprendí del documental, sacadas de contextos y aplicadas a otros entornos. En particular fue cuando narra cuando Bialet Massé asegura que una máquina no puede hacer arte. No me pondré a citar puntualmente lo que dice, pero resumiré con el enunciado de que tiene razón en el aspecto en que una máquina puede ser una herramienta y nada más. A mi juzgar, en eso, no puede jamás, reemplazar a un ser humano. Esto lo digo como aspirante a artista.

Ahora bien, hay un detalle: Por supuesto que me gustaría recibir algo a cambio de lo que yo me animaría a llamar "arte propio". Dinero por ejemplo. ¿Pero con qué derecho? Hasta qué punto puedo ser tan antipático de pasar por alto el hecho de que como artista, mi arte es completada por el espectador o público y que en cuanto yo termino lo "artesanal" de mi obra y justo antes de que le toque el detalle final al receptor, pasa a ser suyo. Las obras de los artistas son del público a mi entender.

Me gusta escribir, me gusta dibujar, me gusta pintar -aunque diga que lo detesto porque no sé hacerlo bien-, me gusta cantar, pero sobre todo me gusta aprender a hacer cine. Hacer esas cosas me hace feliz. Realmente no podría definir lo que es la felicidad; supongo que ninguno puede hacerlo con certeza, es por eso que como dice la Niña Lunar cada uno tiene su estilo de felicidad.

En mi caso, transité por todas un período. Por eso creo que aunque haya entendido (desde que lo leí, siempre quise decir esto) más a la fuerza que con ganas que todo es un dar y recibir, creo que no me interesa mucho recibir a cambio de lo que doy. No es que me quite mérito, sino que es casi una cuestión de retroalimentación de felicidad. Hago algo que se pueda considerar artístico desde el momento en que se los comparto a ustedes, como en este momento, siendo mi público. Ustedes lo disfrutan -o no- y yo soy feliz por haberlo hecho, terminado y compartido.

¿Y ese "-o no-"? Se preguntarán ustedes. Pues es simple, yo quiero modificarlos. Les guste o no, mi obra luego de que ésta entra en sus vidas, los modifica en algún aspecto. O al menos esa sería la "utilidad" de una obra de arte a mi entender. Dicho de otro modo, no es tan importante si la obra fue de su agrado o de desagrado, sino que aceptaron eso de mí y en todo caso, por una cuestión de algo llamado feedback podré saber qué les gustó y repetirlo o que no y corregirlo. Siempre mejorando. Siempre perfeccionando, porque mientras más cerca de lo perfecto, mejor me siento. Eso es para mí la felicidad.

Ojalá sea cierto eso que soy tan bueno con las palabras. Es que me aprovecho y dejo muchos mensajes para cada uno de ustedes en algunos renglones. Como que cada uno lee lo que le dejo leer -o ver- y sino, cuando confundo, ese soy yo.

Claro que quien afirmó eso nunca me ha mentido, pero es que uno encuentra distintas formas de ser feliz. Quizás ya no a grandes escalas y con planes apuntando tan al norte. Sino un poco, lo suficiente como para saber que como aprendí de otra película, para no volverte loco, tenés que aferrarte a las pequeñas cosas que te hagan sentir feliz. Ya sea un caramelo, la sonrisa de la luna, un maní con cerveza, una película, el ruido de la lluvia, esa melodía que te recuerda un lugar, ese lugar que te recuerda algún episodio, ese episodio que te recuerda a alguien, ese alguien.

Por otro lado, creo que no conviene un ideal de ser feliz para siempre. Eso no me contentaría jamás y no quiero ser codicioso. Sólo feliz un momento. Antes pensaba y soñaba con un estilo de feliz para siempre, pero cuando te regalaron algo que te hizo feliz y pensabas que lo tendrías siempre para seguir siendo feliz y un día, simplemente te lo arrebatan, puede que bruscamente aprendas que lo que debías saborear era el momento en que lo tuviste y no pensar en lo feliz que serías mañana con eso mismo.

Posiblemente es perfecto en el momento que te lo regalaron. En mi mundo eso es la obra completa. Posiblemente "no pienses mucho" no sólo significa que no lo haga en grandes cantidades de pensamientos, sino en grandes cantidades de tiempo también.

Jaja. Quizás si soy bueno con las palabras.

Voy a dejar esta entrada hasta acá. No sin antes decirles que creo que el sujeto más feliz de mi percepción del mundo, seguramente hubiera sido Miguel Ángel Buonarroti.




[Prometo a mis lectores flojos y de poco tiempo, que la próxima entrada no será tan extensa.]

lunes, 9 de mayo de 2011

Payaso en teoría

Bueno, hoy sucedió algo muy extraño. Tuve algo así como una epifanía o una revelación o algo así por culpa de una persona a la que no veo muy seguido, por suerte y por desgracia.

El episodio se dio porque le dije que me dijera qué quería que hiciera y yo veía si quería o podía. Me pidió que haga la "media luna". Eso de girar en vertical, de costado, apoyando las manos y haciendo ese movimiento lateral. Se entiende creo. Le dije que estaba bien, pero que no podía. Que no sabía hacer acrobacias. Posteriormente, le di nota de que tampoco sé hacer malabares.

Fue el mismo instante en el que me di cuenta que de payaso no tengo esas características.

Pensando un poco más en el asunto, me cuestioné entonces qué sería ser un payaso. Busqué significados y definiciones de la susodicha palabra. Lo que más se leía era: "hacía reír", "ropa llamativa", "hacer el ridículo", "nariz roja y grande por lo general". Luego encontré un "es tomado como objeto de burla". Esto último como que me molestó un poco.

También encontré el dato de la coulrofobia que es, la fobia o miedo a estos seres. Por qué mucha gente les teme? Yo cuando era pequeño les tenía miedo también. De más grande, ese miedo se volvió odio. Hasta el punto en que pensé qué significaba esa sonrisa intacta. Pensamiento que, admito, no vino de una experiencia que viví yo, sino alguien a quien quise muchísimo en mi pre adolescencia. La chica del globo rojo que amaba los abrazos vio a un payaso llorando una vez. Hizo algo que yo no solía hacer hasta conocerla a ella: "hablar con extraños". La verdad es que todavía no lo hago mucho, a veces tengo mucha vergüenza, soy muy tímido aparte, pero cuento con la ventaja de ser muy ingenioso y a veces decir cosas que hacen reír.

A partir de la experiencia de esa chica, escribí mi primer guión en el 2007. Seguido a ello, fui mi protagonista en mi primer audiovisual ficcional. Me disfracé se payaso por primera vez. Eso me dio un apodo con mis amigos de la facultad y de a poco fui ganándole respeto y admiración a los payasos. Existen también los "clowns" que aunque en inglés significa lo mismo, estos sujetos no suelen pintarse la cara y hacer morisquetas del mismo modo. Dicho de otro modo, no gastan en pintura. Son más miserables y menos desagradables visualmente. Ja! Así quería ser yo. No dar miedo.

Ese miedo que no quería dar lo reforcé cuando a lo largo de unos años posteriores, tuve oportunidad de toparme con una persona muy particular que me discutió sobre almas y adora los payasos. Nunca supe de nadie a la que le gustaran tanto los payasos y con el tiempo, le di la razón al Indio Solari.

Hoy día actúo de manera extraña o poco común. Mi vida no es de una sitcomedy, no es divertida, es complicada y a veces hasta olvidable, pero están esos momentos en los que el ser o no ser un payaso definen todo y mandan las vivencias a mi archivero sobre hombros por un tiempo casi indefinido. Esos momentos en los que la sonrisa es una sonrisa pintada y me siento resguardado en las palabras que me hacen sonreír desde mi más profundo interior. Esos por un lado. Por el otro, esos momentos en que hago reír a personitas en particular que me hacen creer que serán de cierto modo, los que me recuerden como alguien que en realidad era malo por fuera solamente.

Esos que recordarán que los payasos son sujetos en que no se puede confiar porque están escondidos tras maquillaje, una risa pintada y una nariz roja. No son seres de los que uno se puede fiar. Son deshonestos. Hipócritas. Son eso que pensabas que eran y te fueron honestos desde el principio. Cuando rió y te dijo: no soy tan bueno como creés y aún no quisiste ver porque lo viste reír tan simpático.

"Los payasos son unos seres realmente malévolos" dice Billy. No son confiables. Pero si esto te lo digo yo, que tengo una narizota roja. ¿Te podés fiar?

Ahora bien, esta condición no es condicionante. Esta característica me ha dado cierta identidad que sobre acentúo de a poco. Me gusta. A pesar de que a veces al parecer exagero esto.

Me acuerdo que me dijeron: "Señor payaso, a veces, usted también es una persona".

Todavía pienso en qué significan esas palabras.

martes, 26 de abril de 2011

Carne el Viernes y kryptonita el Lunes

Hoy fui a la clase que me está costando mucho soportar. No porque sea mala o yo sea medio daah, sino porque la profesora es inaguantable. Su voz me aturde, pero no de repente, de a poco, gradualmente hasta que uno piensa en "callate vieja chillona!".

Pero bueno, esa no es la cuestión de esta entrada, sino que en mi intención de distraerme adrede de mis pensamientos que ya de por sí me distraían de la clase, me volteé a preguntarle a mi amiga que cumpleaños mañana: ¿qué querés que te regalen?

Me respondió algo que si se los digo como me lo dijo ella, pensarán igual que yo, yo creo. "No me gustan los regalos, si me quieren regalar, todo bien, pero no me gusta que me regalen". A lo que le respondí que entonces, lo que no le gustaba era pedir regalos, pero si recibirlos. Se lo pensó un momentito y me dijo que si, era así como yo decía. Posteriormente me dijo que si le gustaban mucho los regalos de su abuela, que siempre le hacía comida, entre las comidas me nombró las "empanadas de vigilia". Admito que yo no sabía cómo eran y me dijo después de burlarse de mi ignorancia, que eran con atún. Una empanada de atún me pareció ridículo.

Me dijo que las había comido el viernes, a lo que mi otra compañera y compañera, dijo que ella había comido una tarta de acelgas y no sé qué más y pescado. Les dije que no me gusta el pescado, (salvo el atún) y me preguntaron qué comí entonces el viernes. Yo, haciéndome el que no entendía la pregunta -sabía por dónde venía el asunto- les dije que milanesas. Por supuesto, se les abrieron los ojos muy grandes y me dijeron que no se podía comer carne! No evité preguntar: ¿por qué no?

La respuesta que obtuve: "Porque Dios se va a enojar con vos". No me reí, porque ni gracia me causó. Me sentí casi incómodo de hecho por la seriedad con la que lo decían. Pregunté si eso pasaba, me iba al infierno y me dijeron que sí. Apelé a la teoría de mi amigo Full Monty: "vos pensalo Gordo, si el infierno llegara a existir y tanta gente va a ir ahí, no debe ser tan malo. Es como un boliche al que va mucha gente. Si tanta gente va ahí, debe ser porque algo de copado tiene". Ellas me respondieron que era un idiota, que cómo podía decir algo así. Les dije que en todo caso, podía decir que cuando me muriera no iba a ir al infierno porque iba a reencarnar. Me contestaron que cómo iba a reencarnar, que eso era estúpido.

"Los hindús y los budistas creen en eso y no me parece que tengan derecho a decir que es estúpido si no se bancan que otros crean que es estúpido lo que ustedes creen".

"Vos no sos hindú" me dice una. "Y vos no sos romana ni judía y creés en el cristianismo romano de Jesús, que era judío." dije. "A veces te pasás en idiota" me responden. "Exactamente, ese es el método cristiano de tratos para con las otras creencias... Igual algo no entendí... ¿por qué es que me voy al infierno por comer carne un viernes?". Luego de una pequeña historia mal contada sobre los supuestos sucesos me pasaron en limpio que lo que hice está mal para los ojos de Dios. Les dije que también estaba mal ante los ojos del Señor el tener relaciones pre maritales y ellas las tienen. Contestaron que eso era una forma de demostrar amor y que había que amar al prójimo como a uno mismo. Retruqué conque hay personas que aman al prójimo como a si mismos pero a que son del mismo sexo y está mal visto. Me dijeron que era porque no era para reproducirse y eso estaba mal. Les recordé lo que anteriormente había mencionado y agregué el amor al cuerpo humano expresado por las personas en la antigua Grecia. Agregué también que amarse a uno mismo era narcisismo pero que para demostrarse el amor a uno mismo podría masturbarse, y masturbarse era de onanista y ellos se van al infierno, por ser el principio de la homosexualidad.

Luego de quedarse calladas, retomamos la charla de las empanadas. Concluyeron que si me acercaban kryptonita, seguramente me moría. Esto porque consideraban que no soy de este planeta por no saber que había empanadas de atún, que no me gusta el chocolate (nomás a veces el amargo), que detesto las aceitunas y los quesos azules, que no me gustan las moritas (esos caramelos que simulan ser moras), que no creo en Dios, que me gusta que me rasguñen la espalda y me muerdan, que no festejo navidad ni pascuas, que no me gusta emborracharme, que puedo escuchar a Lady Gaga después de escuchar cumbia.

A mí, una persona que no me cuesta discutir y soy un escéptico, no dejarme comer carne en viernes santo.

Antes no me caía bien Superman, pero si lo piensan bien, debe ser igual de poderoso que Jesús, sólo que nadie se lava las patas con nadie.

martes, 5 de abril de 2011

Da gracia dar gracias

Desde pequeño me enseñaron que algunas de las palabras más importantes eran esas que suelen estar asociadas con la llamada "buena educación". Estas palabras no son otras que: permiso, por favor, disculpe, gracias y de nada. Con el pasar del tiempo, recorrí el camino del crecer cargando esas expresiones siempre con la mentalidad de que ante todo, uno debía ser educado. Incluso, de a poco, fui optando por jerarquizar estos modismos educados y evitar usar algunos.

Es común escucharme diciendo "no gracias" cuando se me ofrecen cosas. Cosas banales como cuando me ofrecen servirme un poco de jugo o cosas importantes como cuando me ofrecen llevarme a lugares a donde me muero por ir. Lo que no me queda claro si es que es más por orgullo y amor propio o por remordimiento y desamor propio.

Hace unos momentos leí algo así como un "conmigo no van las gracias". En parte me hizo cuestionarme si eso se debe a que lo que yo agradecía iba más allá de si era necesario o no. Es decir, era algo que se haría de todos modos. Por otro lado, me hizo pensar en si quizás no era necesario porque no sucedió nada por parte de mi interlocutor. O bien, en tercera instancia, podía ser una variante más original de un "de nada". Confío en que era un poco de la primera y la última.

No suelo pedir muchas cosas en general, y es sabido por muchos de ustedes que no acostumbro a recibir regalos sin razón. De no tratarse de mi cumpleaños, es poco común que reciba algún presente. No quiero decir con esto que no los reciba nunca, sino que me toma mucho más de sorpresa el espontáneo obsequio. Variante a gracias cuando uno recibe un regalo, suele ser el "no debiste molestarte". Ahí es cuando se notan las diferencias entre las personas. Decirlo cuando es tu cumpleaños y te dieron un regalo es un poco chocante para el que te lo dio. Esa persona no sólo siente que te lo merecés, sino que sabe que es parte del folclore del cumpleaños. Dado el caso de un detalle un día cualquiera, es aplicable.

A mí me es difícil saber cuándo me merezco el detalle y ahí tiendo a parecer algo mal educado ya que considero automáticamente que debo dar algo a cambio. Crecí acostumbrándome a eso. Aún en la actualidad tengo la suerte de que algunas personas me recuerden que todo es un dar y recibir. Me pregunto sin embargo algunos días si esas personas no están igual de traumadas que yo y piensan al mismo tiempo que tienen que responder: "no es necesario que me des algo a cambio".

Me han dicho infinidades de veces que soy un conformista, pero la verdad es que soy un sujeto muy agradecido por lo que tengo. Aún cuando no sea lo mejor, hago lo necesario para recibir lo que recibo. Incluso, sé que mis esfuerzos no deben ser destinados tanto en mí mismo, ya que lo que más satisfacción me da es el responder "de nada" al gracias por venir de parte de las demás personas. Conocidas o no.

Quiero traer un recuerdo a modo de ilustración...

Hace un año, vi una imagen pintada en una pared de un subterráneo francés. La pared tenía a su vez, apoyada contra si, una banqueta de esas largas para sentarse a esperar. A su vez, ésta banqueta estaba pintada en la pared, siendo la ilustrada un poco más larga. Vista de frente casi no se notaba que no era parte de la real. Bueno, la cosa es que en una punta de la banqueta había pintado un tipo sentado, en la otra punta, otro sujeto, y entre ellos, sobre la pared estaba escrito: "Al lado suyo, hay sentada otra persona. ¿Por qué no habla con ella?". Se suponía que esa propaganda era para fomentar a la comunicación entre las personas.

Bueno. ¿Qué tiene esto que ver con lo que venía diciendo? Dos cosas.

Una de ellas es que, hablando sobre educación, nuestros padres, que a su vez por sus padres, que a su vez por sus padres, nos enseñan a no hablar con extraños. Quizás de niños está bien, tienen miedo de que algo nos pase. Pero contradice a la buena educación que al mismo tiempo tratan de inculcarnos. No responder a alguien que te está hablando es un poco chocante.

La otra cosa es que yo opté siempre por hablar con extraños. Mis padres pueden dar fé de ello y hasta ustedes de cierta manera pueden hacerlo también.

El hablar con un extraño puede dejarte cosas que con un conocido no obtendrías. He tenido amigos "descartables" como diría Tyler Durden a los que les he agradecido las charlas y a su vez les he aceptado las gracias. Incluso he recibido gracias de extraños en la calle a los que les he dicho "salud" de cortesía al escucharlos estornudar.

He despertado a seis personas dormidas en viajes en colectivo sólo por velar que no se pasaran de sus paradas. Cuatro me putearon por despertarlos. Una no me dijo nada y bajó. Sólo una me agradeció y aún tenía que esperar para bajarse. Se sintió bien decir "de nada".

"De nada". Curiosa expresión. Se han puesto a pensar que esta expresión cortés irónicamente desprestigia un poco los gracias que uno recibe. Una variante del de nada es el "un placer". Yo lo uso muy de vez en cuando, se me hace un poco exagerado. "Estoy para eso" es como demasiado Clippo, el ayudante de Microsoft Office. En realidad, yo del efecto del de nada me di cuenta hace mucho y me acostumbré a responder "todo bien", acompañado de un guiño de ojo o un pulgar arriba y una sonrisa.

Agradecer de más es medio incómodo o hartante. Igual que disculparse de más. Recuerden eso.

En fin... Gracias por leer esta entrada. Disculpe si me robé mucho de su tiempo. Por favor comente si tiene ganas. Le cambié la vida? De nada. Ahora permiso, voy a pensar otra entrada.


lunes, 14 de febrero de 2011

Tips recitaleros

Siempre sufro de ansiedad, pero esta se potencia cuando suceden determinadas cosas o veo determinadas cosas. Una de estas cosas, son videos de recitales. A los que fui o a los que no fui. Si no fui y veo el video me da ansiedad; si fui, me da mucha ansiedad pero bueno, este no es el motivo de la entrada.

Esta entrada viene a existir por un trio de motivos. El primero es que estoy aburrido. El segundo es que la Renegadita tenía ganas de leer otra entrada mía sobre la vida cotidiana más simple y no tanta reflexión. Y la tercera es que quería darles unos consejos útiles de mi propia experiencia.

He ido a varios recitales. Algunos chicos, de cuarenta o cincuenta personas nomás. Medianos (o normales) de cincomil, sietemil personas. Algunos muy grandes como festivales, de treinta mil personas. Dado esto, he decidido dar algunos tips que pueden resultarles útiles, como me son útiles a mí. Está de más decir que son consejos y nada más. Pueden tomarlos y tenerlos en cuenta, como pueden no darles importancia.

Bueno, quí van:
  • Zapatillas. No es conveniente ir con otro calzado. Las sandalias son propensas a salirse o romperse. Los zapatos son incómodos.

  • Ropa cómoda pero ajustable. Un buen jean o bermudas que se puedan ajustar con cintos. Joggins y eso no es recomenbable ya que un jalón y te quedás en ropa interior.

  • Bolsillos ajustados, con cierre y/o vacios. Es muy común perder cosas o que te las roben. Si hay que llevar dinero, llevarlo en los bolsillos para encendedores de los jeans, hechos un rollito y dentro de alguna bolsita plástica o algo así. Este último detalles es porque si se transpira, los billetes pueden desarmarse. Celular y eso, procurá no llevar. Sino, una riñonera por dentro de la ropa es buena opción, pero algo incómoda.

  • Averiguá cómo ir y cómo volver de antemano. Embarcarse a un lugar al que no se conoce es un peligro en cualquier contexto, pero tratándose de un recital puede ocasionar muchos problemas.

  • Punto de encuentro. Si vas acompañado, coincidan en un punto de encuentro dentro del recinto (o predio) para luego poder reunirse en caso que se separen en el mosh pit (reducto donde se produce el pogo).

  • Lleno pero no relleno. Comé antes de ir. Pero no mucho, sólo lo suficiente para tener energía para saltar y eso, y no tanto como para que te ganen las ganas de ir al baño o te descompongas cuando se te revuelva la comida.

  • Aléjate de lo que te conviden. Puede que ese fulano no tenga malas intenciones y te convida cerveza, pero por las dudas, no aceptes. Nunca se sabe.

  • Muévete. Si pasan muchas canciones que no te sabés y es de los recitales en los que toca estar parado, después de un rato de estar quito, empieza a doler la espalda. Te sugiero que te muevas de un lado a otro, saltes aún sin muchas ganas o busques una pared para apoyarte.

  • Localiza las salidas de emergencia. Hubo tragedias en conciertos y todos tenemos que ser conscientes de eso. Apenas llegues al recinto, es clave tener en cuenta qué se puede hacer si sucede algo.

  • Todos amigos. Estamos todos ahí por una razón, la banda, la música, el folclore del recital. No armemos bardo. Quilombo si. No hay que buscar pelea ni dejar que otros se peleen. Suele suceder que siempre están los que va a robar o los que van puestos en cocaína o ebrios. Muchos van a buscar pelea, no les lleves el apunte. Pero ojo! tampoco te dejes basurear. La idea es que todos nos cuidamos entre todos.

  • Si no sos de gran estatura y querés ver bien, utilizá los flancos. Adelante a los costados está bien. Adelante y al medio es mucho mejor visualmente, pero tenés que cuidar a dónde te da la valla. Si te da a la altura del pecho o un poco más abajo, mucho cuidado, porque si te aprietan mucho, te quedás sin aire.

  • El "vomitón". Una forma muy eficaz de salir de la montonera es lo que llamé "el vomitón" y consiste en ir simulando que te sentís mal y querés vomitar. Te doblás hacia adelante, sin ver a la gente y caminar medio rápido. Es mucho más eficaz si alguien te acompaña frotándote la espalda y diciendo "permiso! permiso por favor!". La gente te abre un pasillo automáticamente. No abuses tampoco de esta técnica o al menos no lo repitas por el mismo camino.

  • Anticipadas. Si tenés ganas de ir a un recital y te enterás por anticipado, digamos, dos meses antes, esperá un mes y comprá la entrada anticipada. No la compres con los dos meses antes porque corrés mucho riesgo de tiempo en el que pueden surgir muchas cosas. Casi sobre la fecha, suelen subir de precio.

  • Compañeros recitaleros incondicionales. Podes tener un grupo de amigos a los que no les interese ir a ver tal o cual banda que vos querés ver y a vos puede sucederte lo mismo con la anda que quieran ver ellos. Te sugiero que pruebes ir igual. Acompañar a alguien que puede ir solo es asegurarte el que después puedas pedirle que te acompañe a vos.

  • Cuidá la voz. Gritaaaar! Cómo no gritar en un recital para cantar las canciones que querés escuchar en vivo? Gritá todo lo que quieras o puedas, pero sabés que podés quedarte sin voz. Después de eso, es aconsejable tomar té con miel o usar bufandas o cuellos. Las cuerdas vocales son cosas muy frágiles.

  • Ropa media. Si hace calor no importa. Repito. El jean y una remera mangas largas son las mejores vestimentas para un recital. Te podés arremangar y cuando salgas de ahí todo transpirado, puede hacerte frio. Evita enfermarte.

  • Guarda las entradas. Son recuerdos.

  • Buena onda con la policía. Cuando te hagan los cacheos en la entrada, por muy mal que te caigan los polis, hazte el simpático. Mientras más cara de piola pongas, menos tiempo te hacen cacheo.
Em... No se me ocurren más por ahora. Si llegan a surgir, las agregaré como comentario. Y si a ustedes se les ocurren, no duden en aportar.

De todos modos, espero que les sirvan. Je.




Tweets por @PaYa5o